Época de la Regencia, Inglaterra. La señorita Beatrice Hyde-Clare tiene veintiséis años, es huérfana, vive de la caridad de sus parientes y no tiene muchas esperanzas de casarse. Su papel en la vida parece claro: coser, sonreír y no molestar.
Pero cuando recibe una invitación para una elegante fiesta campestre decide que, esta vez, disfrutará. Ni siquiera la presencia del duque de Kesgrave (arrogante, apuesto y absolutamente irritante) le arruinará el momento. Aunque fantasear con verterle la sopa de tortuga sobre la cabeza, eso sí, es tentador.
Lo que Bea no espera es tropezarse con un cadáver. Y menos aún que el juez lo declare suicidio cuando ella sabe que no lo es. Así que, por mucho que le digan que se comporte como una dama… Bea tiene otros planes.
«Podéis llamarlo transformación. Metamorfosis. Falsedad. Traición. Yo lo llamo una educación.»
Uno de los libros más importantes del año según The New York Times, que ya ha cautivado a más de medio millón de lectores.
Nacida en las montañas de Idaho, Tara Westover ha crecido en armonía con una naturaleza grandiosa y doblegada a las leyes que establece su padre, un mormón fundamentalista convencido de que el final del mundo es inminente. Ni Tara ni sus hermanos van a la escuela o acuden al médico cuando enferman. Todos trabajan con el padre, y su madre es curandera y única partera de la zona.
Tara tiene un talento: el canto, y una obsesión: saber. Pone por primera vez los pies en un aula a los diecisiete años: no sabe que ha habido dos guerras mundiales, pero tampoco la fecha exacta de su nacimiento (no tiene documentos). Pronto descubre que la educación es la única vía para huir de su hogar. A pesar de empezar de cero, reúne las fuerzas necesarias para preparar el examen de ingreso a la universidad, cruzar el océano y graduarse en Cambridge, aunque para ello deba romper los lazos con su familia.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un novelista para hallar la inspiración que no tiene? ¿Saborear las mieles del triunfo merece sacrificar el alma? A través de un personaje tan seductor como absolutamente desalmado, John Boyne aborda estas preguntas en Una escalera hacia el cielo, una novela formidable que es también una magnífica inmersión en el círculo de los escritores, con sus dudas, sus sueños, sus alegrías y sus miserias.
Maurice Swift quiere ser escritor, pero es incapaz de crear historias. No tiene imaginación, aunque sí un rasgo que ha aprovechado desde su adolescencia, cuando descubrió que era irresistiblemente atractivo para hombres y mujeres. ¿Por qué no utilizar esa ventaja para conseguir su objetivo? Un encuentro casual con el conocido novelista Erich Ackermann en un hotel de Berlín a finales de los años ochenta, supone su primera gran oportunidad, y enseguida inicia una relación con aquel hombre mayor tan famoso como solitario, sonsacándole un terrible secreto muy bien guardado de su pasado durante la guerra: material perfecto para su primera novela. Alcanzado el éxito, Swift descubre que ya no podrá detenerse ante nada con tal de mantenerse en la cumbre: necesita más historias, y para ello deberá descubrir otras presas, destruir y devorar otras vidas.
Ambientada en el mundo editorial, esta novela ofrece una mirada atractiva y mordaz a lo que a menudo implica la llamada escalera hacia el cielo de la gloria literaria, con sus premios, promociones y envidias sin fin. Con un excelente juego de perspectivas, abundantes dosis de humor negro y el constante cuestionamiento moral del protagonista, John Boyne nos regala una experiencia de lectura absolutamente cautivadora.
El tranquilo y lujoso barrio de Brecken Hill amanece conmocionado. Solo las grandes fortunas se pueden permitir una casa aquí y hay pocas fortunas mayores que la de Fred y Sheila Merton. Pero todo el dinero del mundo no puede protegerlos cuando la muerte llama a su puerta. Los Merton han aparecido brutalmente asesinados tras una tensa cena con sus tres hijos. Quienes, por supuesto, están devastados.
¿O quizá no?
A cada uno de ellos le espera ahora una herencia de millones de dólares. Nunca fueron una familia feliz por culpa de un padre vengativo y una madre distante, pero quizá uno de los hermanos es más inestable de lo que nadie imaginaba. ¿Puede que alguno reaccionara con violencia después de esa espantosa cena? ¿O fue otra persona quien apareció en la casa esa noche con la peor de las intenciones? Después de todo, si alguien de tu familia fuera capaz de una atrocidad así, lo sabrías.
¿Verdad?
Cuando era pequeña, Dani no podía evitar seguir a todas partes al adorable hijo de la mejor amiga de su madre. Divertido, un tanto rarito y con un corazón de oro, Alec siempre estaba dispuesto a pasar el rato con ella. Eran uña y carne hasta que Dani se mudó. Alec le prometió que no perderían el contacto pero. no fue así.
Años después, Dani ha vuelto a Minnesota para cursar su último año de instituto. A pesar de tener que lidiar con las devastadoras consecuencias del divorcio de sus padres, no le importaría retomar el contacto con el cálido y amable Alec (e incluso pedirle explicaciones sobre por qué dejó de escribirle hace años). Pero el Alec adolescente no se parece nada al niño que Dani recordaba. Ahora es una estrella del hockey, en un pueblo donde a los jugadores se les trata como si fuesen dioses. Y el lugar que antes ocupaba Dani ahora lo ocupan sus múltiples admiradoras, que se mueren por él. y Alec está ENCANTADO.
Dani está decidida a mantenerse alejada de Alec hasta que una serie de desafortunados acontecimientos los une de nuevo y los obliga a fingir que son pareja. Una vez juntos, estos antiguos mejores amigos tendrán que retomar su relación donde la dejaron, desentrañar algunos secretos familiares complejos y enfrentarse a lo que sienten el uno por el otro. así como al motivo real por el que Alec se ha mantenido alejado de Dani durante todos estos años.
Ha sido un año tranquilo para el Club del Crimen de los Jueves. Joyce está volcada en los preparativos del banquete y el primer baile. Elizabeth se muestra más reservada de lo habitual. Ron lidia con problemas familiares, e Ibrahim sigue prestando terapia a su criminal favorito.
Pero cuando Elizabeth conoce a un invitado que teme por su vida, la emoción de la investigación vuelve a encenderse. Un villano quiere acceder a un código imposible de descifrar y no se detendrá ante nada. Sumidos en su caso más explosivo hasta la fecha, ¿logrará el grupo resolver el enigma —y un asesinato— a tiempo?