Pasado perfecto: Una insistente llamada de teléfono arranca de su resaca al escéptico teniente Mario Conde. Su jefe en la Central le llama para encargarle un caso: Rafael Morín, jefe de la Empresa de Importaciones y Exportaciones del Ministerio de Industrias cubano, falta de su domicilio desde el día de Año Nuevo. Casualmente, el desaparecido es un antiguo compañero de estudios de Conde, y ya entonces destacaba por su brillantez y autodisciplina. Por si fuera poco, este caso enfrenta al teniente con el recuerdo de su antiguo amor por Támara, ahora casada con Morín.
Leonardo Padura (La Habana, 1955) ha publicado ensayos, cuentos y novelas, entre ellas El hombre que amaba a los perros. Es conocido sobre todo por la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde, merecedoras de premios como el Café Gijón 1995, el Premio de las Islas 2000 y el Premio Hammett 2005. Aclamada por los lectores y por la crítica más exigente, la Serie Mario Conde consta de seis títulos: Pasado perfecto, Vientos de cuaresma, Máscaras, Paisaje de otoño, Adiós, Hemingway y La neblina del ayer.
En los infernales días de la primavera cubana en que llegan los vientos calientes del sur, coincidiendo con la Cuaresma, al teniente Mario Conde, que acaba de conocer a Karina, una mujer bella y deslumbrante, aficionada al jazz y al saxo, le encargan una delicada investigación. Una joven profesora de química del mismo preuniversitario donde años atrás estudió Conde ha sido asesinada en su apartamento, en el que aparecen además restos de marihuana. Así, al investigar la vida de la profesora, de impoluto expediente académico y político,
Conde entra en un mundo en descomposición, donde el arribismo, el tráfico de influencias, el consumo de drogas y el fraude revelan el lado oscuro de la sociedad cubana contemporánea.
El día que es arrestado, K. abre la puerta de su habitación para informarse sobre su desayuno. Acusado de un crimen que desconoce por jueces que no ve nunca y conforme a leyes que nadie puede explicarle, K. abrirá un número inimaginable de puertas intentando comprender la situación.
A medida que el proceso ocupe más y más lugar en su vida, cada puerta constituirá una traba cada vez más alienante en el proceso judicial al que se ve sometido. Solo K. parece darse cuenta, en una lucidez irrisoria e inútil hasta el fin, de la total ausencia de hechos o eventos que clarifiquen la interminable incongruencia de su confinamiento.
En junio de 1941, el curso de la guerra es desfavorable a Gran Bretaña. De alguna manera, los alemanes están anticipándose a las incursiones aéreas de los bombarderos británicos. Hermia Mount, una inteligente analista británica, empieza a sospechar de la existencia de una estación de radar secreta en la costa de Dinamarca.
El escalofriante caso de una joven de apariencia insignificante que se transformó en un ser de poderes anormales, sembrando el terror en la ciudad. Con pulso mágico para mantener la tensión a lo largo de todo el libro, King narra la atormentada adolescencia de Carrie, y nos envuelve en una atmósfera sobrecogedora cuando la muchacha realiza una serie de descubrimientos hasta llegar al terrible momento de la venganza.
El hombre de San Petersburgo es una de las novelas más apasionantes del célebre autor de Los pilares de la Tierra.En 1914 el mundo estaba en vísperas de la Gran Guerra. Tanto Francia e Inglaterra como los imperios centrales trataban de conseguir el apoyo de Rusia, que podía decidir el desenlace de la futura contienda.En esos instantes cruciales de la historia, un aristócrata inglés, lord Walden, y un joven y prometedor político llamado Winston Churchill esperaban la llegada del príncipe Orlov, enviado del zar en misión secreta para entablar conversaciones y establecer pactos con la monarquía británica. Pero el príncipe no fue el único en llegar a Londres desde las frías tierras al este de Europa: un enigmático personaje procedente de Siberia le seguía los pasos...