Las palmeras salvajes reúne dos historias que van alternándose, "Palmeras salvajes" y "El Viejo", para conformar una intensa novela sobre el enfrentamiento del ser humano con las fuerzas de la naturaleza y, sobre todo, con sus propias pasiones, sentimientos y ambiciones. El particular modo en que las dos historias van interrumpiéndose la una a la otra, en un alarde de imaginación y talento narrativo, dotan a la novela de una fuerza irresistible y van trazando la trayectoria de unos personajes a merced de terribles acontecimientos: uno que lo sacrifica todo por amor, y otro, un preso, que asiste al desbordamiento del río Misisipí y descubre aspectos inesperados de sí mismo.
Un nuevo misterio de Hércules Poirot, el detective más célebre de la literatura.
Hércules Poirot viaja en un lujoso autocar a la exclusiva mansión Kingfisher Hill: Richard Devonport le ha pedido que demuestre que su prometida, Helen, es inocente del asesinato de su hermano, Frank. Sólo hay una condición: Poirot deberá ocultarles a todos las verdaderas razones de su visita.
En el trayecto, una joven sufre un ataque de nervios: afirma que si permanece en su asiento será asesinada. Se organiza un cambio de asiento y, a pesar de que el resto del viaje transcurre sin incidentes, Poirot sospecha que algo no va bien. Sus presentimientos se verán confirmados poco después de su llegada a la mansión de los Devonport, al descubrirse un cuerpo con una nota que se refiere al «asiento en el que no debería haberse sentado». ¿Qué conexión puede existir entre este asesinato y el peculiar incidente del autocar? ¿Pueden ser pistas para resolver el misterio de quién mató a Frank Devonport?
La novela emblemática de Terenci Moix, considerada un hito generacional de los setenta
El itinerario vital de los protagonistas, dos jóvenes que tenían vente años en 1962, desarrolla un calidoscopio formado por sus recuerdos de infancia y adolescencia durante los años cincuenta y sesenta —el cine, los tebeos, la educación religiosa—, enfrentados al recuerdo de sus padres sobre la Barcelona de los años treinta y la guerra civil.
Corre el mes de junio de 1942 y, en Palermo, el barón Enrico Sorci yace en su lecho de muerte. Mientras su fiel criado le lee los titulares de prensa, la mayoría en torno a la guerra, Sorci, en un lúcido delirio, recuerda la historia de la familia y las figuras que han llenado su propia vida: su abnegada esposa y el dolor que él le ha infligido, sus amantes, sus hijos (algunos ilegítimos), su nuera predilecta, el incierto futuro. La planta noble del palacio Sorci deviene así el centro del mundo, un mundo que desaparece entre los bombardeos y el fin del fascismo, y donde la esperanza esconde también una criminalidad más agresiva. Cuando después tomen la palabra algunos hijos de Enrico (entre ellos un brillante abogado, que media entre los estadounidenses y la mafia, o el futuro barón), su voces compondrán un polícromo fresco histórico de Sicilia en los años centrales del siglo xx: la llegada del mundo moderno, la segunda guerra mundial, la reconstrucción en la Posguerra y el plan Marshall, el fortalecimiento de la mafia...
Una emotiva historia que nos enseña que el mejor viaje de la vida es el amor.
Eva es una mujer independiente, segura de sí misma y está muy unida a su adinerada familia, a pesar de que sus hermanos, en ocasiones, no se lo pongan nada fácil. Tras un fracaso amoroso en el pasado, decidió volcarse en sus restaurantes, y es su trabajo de chef lo que llena su vida.
Marc Sarriá, más conocido como doctor Sarriá, es un prestigioso y querido cirujano oncólogo en un hospital privado de Madrid. Hace unos años tomó la decisión de vivir el presente y no plantearse el futuro más allá del día a día.
Los caprichos del destino hacen que dos personas tan distintas como Eva y Marc se conozcan una tarde en una azotea y terminen la noche como nunca imaginaron. De pronto y sin proponérselo, ¡acaban convirtiéndose en inseparables! Eva se da cuenta entonces de que existe vida más allá del trabajo, de que la presión, si la controlas, no hunde sino ayuda, y de que el amor, cuando se trata de amor verdadero, es ineludible.
Hay momentos que deberían ser eternos, llenará tu corazón de emociones y te hará sonreír con esas pequeñas cosas que convierten la vida en algo maravilloso.
«No me siento ligado a nada, salvo a la desprestigiada herencia de Cervantes», afirma orgulloso Kundera. Y a reivindicar esta nobilísima herencia dedica el autor checo estos apasionantes ensayos donde expone su concepción de la novela europea y sus consideraciones sobre su origen —un arte nacido de la risa de Dios— y su problemático futuro. ¿Estará tocando a su fin como género moderno? En esta época de «paradojas terminales», Kundera sostiene que la novela ya no puede vivir en paz con el espíritu de nuestro tiempo: «si aún quiere “progresar” como novela, no puede sino hacerlo en contra del progreso del mundo». Y, a propósito de autores como Rabelais, Cervantes, Flaubert o Musil, discurre sobre el arte de la composición novelesca, la polifonía o la creación de personajes.