Nacho Duarte es un reconocido director de cine mexicano que, tras la muerte de su esposa, cerró las puertas de su corazón a cal y canto. Le gusta disfrutar con las mujeres, pero no suele repetir con la misma porque no piensa volver a enamorarse.
Su último trabajo lo traslada a España, donde va a rodar una película de acción cuya actriz principal es su amiga Estela Ponce. Sin embargo, para las escenas más peligrosas cuenta con la colaboración de Andrea Madoc, una militar estadounidense que, además, trabaja como especialista de cine.
Andy es una chica simpática, bromista y divertida que hará que el corazón del guapo director mexicano vuelva a latir con fuerza.
Cuando Amaia Salazar tenía doce años estuvo perdida en el bosque durante dieciséis horas. Era de madrugada cuando la encontraron a treinta kilómetros al norte del lugar donde se había despistado de la senda. Desvanecida bajo la intensa lluvia, la ropa ennegrecida y chamuscada como la de una bruja medieval rescatada de una hoguera y, en contraste, la piel blanca, limpia y helada como si acabase de surgir del hielo.»
En agosto de 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del Baztán, una joven Amaia Salazar de veinticinco años, subinspectora de la Policía Foral, participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia del FBI, en Estados Unidos, que imparte Aloisius Dupree, el jefe de la unidad de investigación.
Si el hombre es una noche, una nada vacía, y se obstina en locutar, en convertirse en correa de transmisión y vocero sin sueldo de una vida sin poesía, ¿cómo se puede responder? Frente a los secretos públicos de la tecnocracia, a la planificación del desastre, al correr sin cuento de las opiniones ajenas, a la carrera de armamentos, Peter Handke levantó con los textos recogidos en Cuando desear todavía era útil una noche distinta, propia y, sin embargo, abierta a todos, que miraba al hombre a los ojos y le devolvía imágenes detenidas: fotografías enemistadas con la fotografía y palabras rescatadas del hábito y del gesto vacío, de la noche del mundo. Hay un poema azul, y una divagación sobre el miedo, y un homenaje a un escritor distinto, y un paseo por el inhóspito París de la Défense, y un discurso que no lo es, y un poema a la irracionalidad y la felicidad.
Los supervivientes del Apocalipsis Z huyen a las islas Canarias con la esperanza de encontrar una zona que no esté infestada de No Muertos. A duras penas consiguen llegar hasta Tenerife, donde tropiezan con un escenario aterrador: las islas están al borde de una guerra civil abierta entre dos gobiernos opuestos y su población se desespera por la falta de recursos para sobrevivir. Una suma de errores y malentendidos hará que las autoridades encarguen a los protagonistas una misión casi suicida: volar a Madrid para saquear el Hospital de La Paz, el último gran almacén de medicamentos que queda en una Europa vacía y devastada, y llevar su contenido de vuelta a las islas.
Los supervivientes del Apocalipsis Z se lanzan a una arriesgada travesía a través del Atlántico que termina en naufragio en medio de un terrible huracán. Rescatados en el último momento por un grupo de misteriosos norteamericanos, se ven obligados a acompañar a sus salvadores hasta una pequeña ciudad del golfo de México que continúa su vida como si el Apocalipsis jamás hubiese ocurrido. Sin embargo, pronto descubrirán que bajo ese paraíso placentero se esconden terribles secretos y un desafío que pondrá a prueba su capacidad para seguir vivos.
Winona Farmington soñaba con graduarse de la universidad, mudarse a Nueva York y dedicarse al mundo editorial, pero la vida se interpuso en su camino y tuvo que abandonar los estudios para volver a su pequeña ciudad del estado de Michigan y cuidar a su madre enferma.
Años más tarde, Winnie se consuela viendo Beauchamp Hall, un drama de época ambientado en una gran casa de Norfolk, en cuya historia se sumerge intentando escapar de su rutinaria realidad.
Sin embargo, todo cambia cuando, en el mismo día, en el trabajo la desestiman para un merecido ascenso y su novio y su mejor amiga la traicionan. Siguiendo un impulso por primera vez en su vida Winnie deja su trabajo, se marcha de su ciudad y viaja a Inglaterra, al lugar en el que se graba su serie favorita, y lo que sucede a continuación nos recuerda que nunca debemos conformarnos. Ya que siempre hay que perseguir los sueños... ¡porque no se sabe cuándo puede ocurrir la magia!