Berta Isla es la envolvente y apasionante historia de una espera.
«Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. A veces creía que sí, a veces creía que no, y a veces decidía no creer nada y seguir viviendo su vida con él, o con aquel hombre semejante a él, mayor que él. Pero también ella se había hecho mayor por su cuenta, en su ausencia, era muy joven cuando se casó. »
Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una desaparición. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, la Corona ponga sus ojos en él.
El rescate de un Hemingway inédito: la gran tarea de Ricardo Piglia antes de morir.
«Los cimientos de la teoría del iceberg de Hemingway reunidos por primera vez con un prólogo magistral de Ricardo Piglia. [...] Un libro fundamental, de indisoluble unidad temática, de estilo e incluso interpretativa.»
Matías Néspolo,El Mundo
Hemingway publicóEn nuestro tiempo, su primer libro de cuentos, en 1925. Tenía veintiséis años y ya escribía como un veterano. Esta primera edición en español, deuda incomprensible que debía ser saldada, respeta el orden original de un libro de cuentos que por su organicidad y consistencia interna puede también leerse como una novela fragmentada. La guerra y el alcohol, la pesca y los toros, la soledad atormentada de Nick Adams ya están aquí, orbitando alrededor de ese núcleo emocional que Hemingway nunca nombra pero hacia el que sus relatos siempre gravitan.
CONFESIONES DEL estafador Félix Krull es, sin lugar a dudas, el referente de la novela picaresca más importante del siglo XX y una deliciosa parodia de la Bildungsroman alemana. Planteada como una autobiografía ficticia, Mann narra la extraña pero fascinante historia de Félix Krull, un timador de gran talento que carece de escrúpulos y de principios morales, y que domina el arte del subterfugio y el engaño, hasta el punto que sus propias víctimas se podrían considerar seres privilegiados. A pesar de haberla publicado en 1954, Thomas Mann empezó el proyecto en 1910 y la idea lo acompañó a lo largo de toda su carrera literaria.
«¿Quieres leer algo bueno? Si te gusta lo que escribo, te gustará El Hombre de Tiza,de C. J. Tudor.»
STEPHEN KING
Un thriller oscuro e inteligente.
Uno de los mejores libros de 2018 para The Guardian.
Hay juegos que solo tienen un final posible
Echando la vista atrás, todo comenzó el día del terrible accidente durante la feria, cuando Eddie, de doce años, conoció al Hombre de Tiza.
Fue el Hombre de Tiza quien le dio la idea de los dibujos: una manera de dejar mensajes secretos entre el grupo de amigos.
Fue divertido hasta que los dibujos condujeron al cuerpo sin vida de una niña.
La gran novela urbana de Camilo Jose Cela.
En el Madrid de los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil, los destinos de numerosos individuos de varias clases sociales y con diferentes actitudes ante la vida desfilan en una secuencia de breves y fascinantes viñetas narrativas. Con la ciudad como personaje, el conjunto es el retrato de una sociedad en la que el estraperlo, el hambre, la prostitución y el miedo conviven con efímeros destellos de ternura y humor. Publicada en 1951 en Buenos Aires debido a los problemas con la censura, La colmena, una de las obras maestras de Cela, constituye un hito fundamental de la narrativa española, que contribuyó a renovar de manera decisiva.
«La imagen de esos primitivos habladores que recorrían los bosques llevando historias de aldea en aldea me acompañó urgiéndome cada día más a fantasear una historia a partir de ellos.»Mario Vargas Llosa. En El hablador Mario Vargas Llosa contrapone con extraordinario virtuosismo técnico dos mundos que parecen vivir enfrentados, el de las sociedades modernas y el de los pueblos que viven en armonía con la naturaleza. A su vez conduce al lector a un viaje vertiginoso por el imaginario colectivo de los indios machiguengas, que le sirve para desarrollar, una vez más, una de sus obsesiones: el papel de la ficción en la vida de los hombres.