Eragon y su dragona, Saphira, han conseguido escapar con vida después de la colosal batalla contra los guerreros imperiales. Una vida que Eragon sabe sujeta a la fuerza de las promesas sin cumplir.
La primera es la que Eragon le hizo a su primo Roran: rescatar a su amada, Katrina, de las garras del rey Galbatorix. Sin embargo, éste no es más que el primero de sus compromisos. Eragon también le debe la lealtad a los vardenos, quienes necesitan desesperadamente su talento y su fuerza, y lo mismo les sucede a elfos y enanos. Cuando los problemas empiezan a aflorar y el peligro ataca desde todos los flancos, Eragon se ve obligado a elegir. Una elección que podría llevarlo a recorrer el Imperio entero, e incluso más allá de sus fronteras; una elección que podría acabar con un sacrificio inimaginable.
Eragon es la única esperanza de salvar Alagaësia de la tiranía. ¿Podrá el hijo de un granjero unir a las fuerzas rebeldes y vencer al Rey?
Eragon y su dragona, Saphira, acaban de impedir que las poderosas fuerzas del rey Galbatorix, cruel regente del Imperio, destruyan para siempre el ejército rebelde de los vardenos en Farthen Dur, la ciudad montaña de los enanos.
Pocos días después de la sangrienta batalla contra los urgalos, Eragon y Saphira tienen que viajar a Ellesméra, el país de los elfos, para continuar con su formación en la magia y la lucha con la espada, las dos habilidades especiales de los Jinete de Dragón, para poder enfrentarse al malvado Rey.
Los acompañarán Ayra, la elfa, y Orik, el enano, en un viaje plagado de descubrimientos y aventuras, con parajes fabulosos y nuevas amistades. Pero el caos y la traición los acecharán sin descanso, y Eragon no sabrá en quién confiar.
Entre tanto, los sones inconfundibles de la guerra tienen en vilo al reino de Alagaësia. Las espadas se afilan y las nubes de oscuridad presagian terror y muerte.
En La suma de los días, Isabel Allende narra con franqueza la historia de su vida y la de su peculiar familia en California, en una casa abierta, llena de gente y de personajes literarios, y protegida por un espíritu; hijas perdidas, nietos y libros que nacen, éxitos y dolores, un viaje al mundo de las adicciones y otros a lugares remotos del mundo en busca de inspiración, junto a divorcios, encuentros, amores, separaciones, crisis de pareja y reconciliaciones.
También es una historia de amor entre un hombre y una mujer maduros, que han salvado muchos escollos sin perder ni la pasión ni el humor, y de una familia moderna, desgarrada por conflictos y unida, a pesar de todo, por el cariño y la decisión de salir adelante.
Para ser una esclava en el Saint-Domingue de finales del siglo XVIII, Zarité había tenido buena estrella: a los nueve años fue vendida a Toulouse Valmorain, un rico terrateniente, pero no conoció ni el agotamiento de las plantaciones de caña ni la asfixia y el sufrimiento de los trapiches, porque siempre fue una esclava doméstica. Su bondad natural, fortaleza de espíritu y honradez le permitieron compartir los secretos y la espiritualidad que ayudaban a sobrevivir a los suyos, los esclavos, y conocer las miserias de los amos, los blancos.
Zarité se convirtió en el centro de un microcosmos que era un reflejo del mundo de la colonia: el amo Valmorain, su frágil esposa española y su sensible hijo Maurice, el sabio Parmentier, el militar Relais y la cortesana mulata Violette, Tante Rose, la curandera, Gambo, el apuesto esclavo rebelde... y otros personajes de una cruel conflagración que acabaría arrasando su tierra y lanzándolos lejos de ella.
En el reino legendario de Alagaësia la guerra se está gestando. Los Jinetes protectores de la paz del Imperio y los únicos capaces de controlar a los inteligentes dragones, se han extinguido o han pasado a formar parte de las tropas del malvado rey Galbatorix. Los elfos hace tiempo que se han exiliado a un lugar oculto y los vardenos, un grupo disidente, se ocultan en ciudades protegidas. Cuando Eragon, un joven de 15 años que vive en una pequeña aldea, se encuentra con una piedra preciosa en medio del bosque a donde ha ido a cazar, poco se espera que ese suceso vaya a cambiar su vida y el destino de Alagaësia. Lo único que desea es venderla para así asegurar la subsistencia de su familia durante el duro invierno. Sin embargo, una noche la gema se rompe y lo que sale de ella lo llevará a un viaje que lo convertirá en héroe. ¿Podrá Eragon tomar la responsabilidad de los legendarios jinetes de dragones? La esperanza del Imperio descansa en sus manos...
Cuando Virginia Woolf publicó Las olas, había cumplido cuarenta y nueve años.
Partiendo de esta etapa de madurez y experiencia, la prosa de Virginia Woolf recurre al monólogo interior para sumergirnos en la vida de seis personajes, desde la infancia hasta la vejez.
Más que ante una novela, el lector se halla frente a una urdimbre de formas, sensaciones, colores y sonidos que siguen la cadencia y el compás de las olas: siempre iguales, siempre diferentes, omnipresentes.
El texto de Woolf fluye, al igual que esas olas, de manera fugaz, eterna, y convierte esta novela en una obra clave para comprender la literatura del siglo XX.