El umbral de la eternidad cierra esta gran trilogía y la crónica de un siglo turbulento. En ella vivimos la historia íntima y personal de tres generaciones de cinco familias cuyas vidas estuvieron marcadas por dos guerras mundiales, la Revolución rusa, la Guerra Civil española y la Guerra Fría, junto con los profundos cambios sociales que las acompañaron. Tercer volumen de la trilogía «The Century» En el año 1961 Rebecca Hoffmann, profesora en Alemania del Este y nieta de Lady Maud, descubrirá que la policía secreta está vigilándola. Mientras, su hermano menor, Walli, sueña con huir a Occidente para convertirse en músico de rock. Por otro lado, Georges Jakes, un joven abogado que trabaja con los hermanos Kennedy, es un activista del movimiento por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos que participará en las protestas de los estados del Sur y en la marcha sobre Washigton liderada por Martin Luther King. En Rusia las inclinaciones políticas enfrentan a los hermanos Tania y Dimka Dvorkin. Este se convierte en una de las jóvenes promesas del Kremlin mientras su hermana entrará a formar parte de un grupo activista que promueve la insurrección. A través de escenas impactantes y protagonistas fascinantes, Ken Follett nos presenta un mundo que pensábamos conocer pero que nunca más nos parecerá lo mismo. «La trilogía "The Century" es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros.
Una obra cumbre de la literatura contemporánea, la novela emblemática del Premio Nobel Günter Grass. «Grass escribe con furia, amor, desprecio, sentido de la comedia y de la tragedia... y todo con una conciencia implacable.» John Irving Oskar Matzerath, uno de los personajes literarios más entrañables de nuestro tiempo, es un niño que se resiste a crecer porque la sociedad pequeñoburguesa del nazismo no le gusta. También es un malévolo enano que destroza cristales; un ser vulnerable, enamorado siempre de alguna mujer a la que idealiza; un superdotado obsesionado por el sexo; un ser de pestañas negras y bellas manos y un repulsivo jorobado; un asesino por encima de cualquier moralidad que no vacila en eliminar a quien lo molesta pero consigue crear con su tambor una música arrebatadora. Publicada en 1959, la novela cosechó un éxito inmediato e inauguró la nueva literatura alemana. Medio siglo después, la fascinación que despierta no ha terminado. Lo que antes parecía provocador, pornográfico o blasfemo resulta casi anecdótico, pero quedan el soberbio estilo, la genialidad, la lucidez de su crítica cruel y la irrefrenable imaginación. Oskar Matzerath sigue redoblando y su redoble continúa estremeciendo. Reseñas: «El secreto de Grass radica en el equilibrio precario y único que ha conseguido crear entre su anárquica fuerza imaginativa y su raciocinio artístico superior.» Hans Magnus Enzensberger «Un autor que se ha hecho responsable de forma ejemplar de la credibilidad alemana en el mundo.» Adolf Muschg «Grass escribe como testigo de su época. Su proyecto literario se erige contra el olvido y el silenciamiento del pasado.» Cecilia Dreymuller «A los catorce y quince años había leído dos veces Grandes esperanzas (Dickens hizo que quisiera ser escritor), pero fue la lectura de El tambor de hojalata, a los diecinueve y los veinte, la que me mostró cómo hacerlo. Fue Günter Grass el que me enseñó que era posible ser un escritor vivo y escribir con toda la emoción y el lenguaje desbordado de Dickens.» John Irving
La imaginaria República Libre de Aburiria es el escenario en donde se sitúa esta corrosiva, humorística y terrible tragicomedia, con la que Thiong'o logra analizar con agudeza la dramática realidad poscoloniial del continente africano. El soberano de Aburiria, dictador inamovible, semidiós y genial estadista, ejerce su poder a capricho sobre todo un país y se regocija en la contemplación de las encarnizadas luchas entre subditos y ministros para gozar de su favor. El pueblo, sometido a la injusticia y el terror, deberá recurrir a la subversión para tratar de derrocar desde abajo el régimen del tirano. Cualquier arma es útil. Incluso la magia.
Virtudes y crímenes son intercambiables entre sí y reversibles: la naturaleza desdoblada del pecado, sus varias caras de poliedro.
Como sacados de un cuadro de El Bosco, los protagonistas de este libro son Arcángel, el adolescente asesino; Luis B. Campocé, el ejecutivo adúltero; Emma, la descuartizadora; una pareja incestuosa; un verdugo apodado La Viuda; las Susanas, tres hermanas indiferentes o vanidosas, y el Siríaco, profeta soberbio.
La perturbadora y ambigua idea de pecado se encarna en todos ellos. El jardín de las delicias ha dejado de estar colgado en el museo y se muestra más real que nunca, vivido por estos personajes de carne y hueso que nos confiesan al oído su particular relación con el mal. ¿Hasta qué punto son culpables? Sobre el lector recaerá el reto moral de condenarlos o, tal vez, de indultarlos.
Con la fuerza y la sensibilidad que caracterizan su literatura, Laura Restrepo indaga en la complejidad ética de la transgresión a través de una narración inquietante, original, por momentos aterradora y al mismo tiempo dulcemente humana. Cada pecado trae consigo su correspondiente culpa, pero también su gota de alivio.
Esta colección de cuentos es la mejor oportunidad de aproximación al universo Faulkner. Perlas de especial rareza que evocan desde el mítico territorio de Yoknapatawpha hasta la ciudad de Nueva YorkEn agosto de 1950, dos meses antes de recibir el Premio Nobel, William Faulkner publicó esta colección de cuentos, que fue galardonada un año después con el National Book Award. Un volumen que él mismo dispuso y que obedece a la búsqueda de una armonía en la que las piezas no desentonen y se modulen como una entidad propia. Una aproximación a la crueldad, brutalidad y ternura del ser humano, una muestra más de la genialidad de William Faulkner y una perfecta puerta de acceso al universo de este maestro indiscutible de la literatura moderna norteamericana. «Faulkner indagó en las sombras con emoción y talento difícilmente comparables.» Javier Marías
Emily Dickinson fue una mujer inteligente, rebelde y culta que, en su encierro voluntario en la habitación de su casa en Amherst, construyó una de las obras más sólidas de la literatura universal. Como señala Juan Marqués en la presentación, sus poemas «además de ser escritos, en principio, exclusivamente para la inmensa minoría de sí misma, fueron, a un tiempo, complicadísimos y simples, alegres y tristes, transparentes y enigmáticos. Son poemas que acompañan y ayudan a vivir a quien los lee, que enseñan a observar mejor, que obligan a ser más compasivo». Aunque su obra es muy extensa, hemos preferido editar un libro pequeño, íntimo, dickinsoniano, para lo que ha sido fundamental la visión poética de las ilustraciones de Kike de la Rubia.