El bosque es nuestro lugar en el mundo. Si renunciamos a el, tendremos que renunciar a quienes somos.
Un santuario en las profundidades del bosque.
Un santuario en las profundidades del bosque.
Dos hermanas pididas por el deseo.
Un enigmático retrato.
Un misterio silenciado por el tiempo.
Navarra, finales del siglo XIX. Con la inminente llegada del nuevo siglo, la despoblación del bosque se acelera y, despues de largos años dedicándose al oficio de guardabosques, Amaya y Aitor se plantean por primera vez el futuro de la familia, sobre todo el de sus dos hijas, Blanca y Luz. Lo que no imaginan es que lo que tienen previsto para ellas será la primera grieta que conforme el abismo.
Madrid, principios del siglo XXI. El descubrimiento de unos túneles en la Quinta del duque del arco abre de nuevo el caso del robo que se produjo en aquel lugar en el año hace más de setenta años y que tuvo graves consecuencias para su propietaria. Valentina, una joven periodista encargada de la fotografía del reportaje, se empieza a obsesionar con lo que sucedió y tratará de esclarecerlo.
ELLA TIENE TRES DESEOS,ÉL NO ES NINGUNO DE ELLOS.
Clementine quiere:1. Curar su corazón roto.2. Encontrar el trabajo de sus sueños.3. Disfrutar de un rollo de una noche increíble y sin ataduras.
Theo es:1. Un rompecorazones nato.2. La distracción perfecta.3. La clase de estrella del rock mundial a la que cualquiera querría atarse.
"Una novela ingeniosa e inteligente.Laura Wood me tiene completamente hechizada".
HANNAH GRACE, autora de Romper el hielo
Clementine Monroe no está en su mejor momento. El mentiroso de su novio la ha dejado, se ha quedado sin trabajo y está a punto de perder su piso. Así que cuando sus hermanas sugieren volver a hacer su viejo ritual del "hechizo para corazones rotos", según el cual piden tres deseos, ella acepta. Así, juntas piden que Clemmie encuentre el amor, de con el trabajo de sus sueños y, ya de paso, practique sexo sin ataduras a diestro y siniestro.
Sin embargo, despues de arruinar accidentalmente un funeral y tener su primer rollo de una noche (que no está nada mal), a Clemmie le encargan un trabajo que no podría querer menos
La madre de nadie teje entre palabras la antropología simbólica de un vínculo universal: el de las madres con sus hijas. La mujer que todavía no es madre, la que quizá lo será, la que puede que no lo sea nunca, la madre perdida y la evocada, la madre amada…, todas ellas se reúnen en este itinerario sentimental que hilvanará una historia femenina en clave poética.
Si en palabras Adrienne Rich, la poesía es el lugar donde vivir sin ser la madre de nadie, donde existir como una misma, lo poético ofrece también un espacio propicio para dar voz a distintas mujeres (la abuela, la niña, la madre), todas ellas criaturas arácnidas que entretejen sus cuerpos a otros cuerpos. El lector hallará en esta obra cantos nupciales, poesía de tono epistolar, intuiciones metapoéticas o evocaciones de la casa familiar como auténtica Ítaca.
Todo ello mecido por los ciclos astronómicos, por el valor metafórico del solsticio y el equinoccio. La madre de nadie es un libro-cuerpo, libro-cordón umbilical en el que las mujeres trenzan su historia con el hilo de Ariadna. Un libro-homenaje a las madres, las hilanderas del mundo.
«Si hubiera vivido un poco más, apenas tres años, Joseph Roth habría asentido ante la escena de Casablanca en la que el mayor Strasser le pregunta a Rick por su nacionalidad. "Soy un borracho", responde este. Roth habría respondido igual si alguien le hubiera preguntado. Todos sus lectores lo sabemos porque lo dejó clarísimo en sus libros, en sus dibujos y en lo que los biógrafos han descubierto de su vida. También sabemos que no le preguntaron por su nacionalidad, porque Roth fue uno de los miles de apátridas que se morían del asco en la Francia a punto de rendirse ante Alemania. En un país lleno de refugiados con pasaporte Nansen (cuyo papel era tan malo que se deshacía al segundo trámite), la gente había perdido la costumbre de preguntarse por nacionalidades que ya no existían. "Así soy realmente: maligno, borracho, pero lúcido. Joseph Roth", escribió en la dedicatoria de un autorretrato que se hizo en París en noviembre de 1938, seis meses antes de su muerte».
«El entusiasmo y la capacidad de identificación que Jane despierta resultan tan profundos que la interpretación contemporánea ha colocado a la escritora en el centro de su familia, de su sociedad e incluso de su tiempo, y la contempla y debate sobre ella, sus gustos, sus amoríos, sus desgracias o sus características literarias conforme a la importancia de la que en la actualidad goza. Es agradable que el tiempo compense algunas de las crueldades con las que la Historia afligió a las autoras del siglo XIX, pero insistir en esa versión nos lleva a perdernos una de las miradas más interesantes, más inteligentes y peor comprendidas de la historia de la literatura».
¿Cuándo se está realmente preparado para empezar a vivir?
¿Cuál es el momento adecuado para volverse a enamorar?
Ander y Olivia son dos extraños que coinciden por azar una noche en Barcelona. Ambos, cada uno a su manera, luchan por encontrar su lugar y arrastran fantasmas del pasado que les impiden superar sus errores y miedos. Cuando se despiden, creen que lo que han compartido ha sido una bonita pero fugaz casualidad y que nunca volverán a encontrarse. Sin embargo, el destino a menudo es caprichoso y pronto sus vidas se verán irremediablemente entrelazadas.
Entre poemas, fiestas universitarias, confesiones susurradas, nuevas amistades, despedidas y atardeceres con conversaciones frente al mar, los dos descubrirán lo difícil que es volver a querer para un corazón hecho trizas, lo que les obligará a enfrentarse a sus propias heridas. Solo así tendrán la oportunidad de descubrir el mundo nuevo, emocionante y a veces aterrador que se abre ante ellos para escribir una historia que hasta ahora no creían merecer.
A VECES, LO ÚNICO QUE NECESITAMOS ES LA OPORTUNIDAD DE VOLVER A EMPEZAR.