El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel… Una obra de auténtica imaginación, una visión inspirada, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear.
Kurt Vonnegut quería escribir una novela sobre la guerra. Pero tenía dos problemas. El primero, que le hacía volver a lo que él había sufrido: sobrevivió al bombardeo de Dresde, el más cruento de la Segunda Guerra Mundial, y fue hecho prisionero de guerra. El segundo, que le daba pavor que llevasen la historia al cine (como le advirtió que pasaría una buena amiga suya) y la interpretase una gran estrella, un actor muy machote, y los niños quisiesen ir también a la guerra y las guerras no se acabaran nunca.
Pero escribió esa novela, y se prometió que sería distinta a todas las demás. Que hablaría de «la cruzada de los niños». Y que en ella habría miedo y risa y viajes en el tiempo y ternura y estupor y sorpresa y fragilidad.
Considerada una obra maestra de la literatura universal, es una de las novelas más traducidas y leídas en español de este premio Nobel. Paradigma del realismo mágico, relata la aventura de siete generaciones de la familia Buendía-Iguarán en la ciudad imaginaria de Macondo. «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo».Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso «boca a boca» -como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía-Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.
Cuando Breen era pequeña, su padre solía contarle historias de lugares increíbles. Pero ahora ya no tiene tiempo para cuentos, es una veinteañera ahogada en deudas y atrapada en un trabajo que detesta. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando descubre que su madre le ha estado ocultando una cuenta bancaria en la que su padre, que se marchó cuando ella tenía doce años, ha estado ingresándole dinero. Ahora, tiene una fortuna.
Decidida a encontrarse a sí misma en sus raíces, Breen viaja a Irlanda. Pero la Isla Esmeralda tiene reservado para ella un destino más grande de lo que jamás podría haber imaginado... y, en un bosque de Galway, Breen se encuentra con un mundo lleno de magia, una familia que no esperaba y un amor legendario.
Una historia épica sobre el amor que todo lo vence, la amistad y la familia.
El mundo mágico y el de los humanos llevan demasiado tiempo separados, pero hay personas, como Breen Siobhan Kelly, que pueden viajar entre ambos. La joven acaba de volver a Talamh dispuesta a aceptar quién es realmente. Por suerte, no está sola: cuenta con su mejor amigo, Marco, y con Keegan, que la entrena sin descanso y cuyo deseo por Breen no hace más que crecer.
Sin embargo, no hay tiempo que perder. El dios renegado Odran planea destruir Talamh y, para detenerlo, Breen debe seguir luchando para convertirse en todo lo que está destinada a ser.
Sonya recibe la noticia de que su difunto padre tenía un hermano gemelo poco después de romper su compromiso matrimonial y perder su trabajo, así que, cuando descubre que su tío desconocido le ha dejado en herencia una mansión victoriana en la costa de Maine, decide instalarse en ella para descubrir por qué los niños fueron separados al nacer y la razón por la que todo se mantuvo en secreto.
La joven no tarda en darse cuenta de que en la casa ocurren cosas muy extrañas. Trey, el abogado amigo de la familia que la ayuda a instalarse, le confirma que el lugar está embrujado y le habla de Astrid, «la primera novia perdida», cuyo retrato decora el despacho de su tío. Sonya también ha heredado una maldición centenaria y un enigma que debe resolver para romperla.