ELLA SIEMPRE SIGUE LAS REGLAS.
ÉL SIGNIFICA ROMPERLAS TODAS.
Lila lleva años evitando al doctor Abner. No tanto porque sea una eminencia en su universidad, sino porque Reed es amigo de la familia y se niega a correr el riesgo de que alguien piense que el popular profesor tiene favoritismos. Aunque también está encantada de fingir no conocerle cuando la pilla pinchándole las ruedas a su exnovio.
Su plan parece funcionar hasta que acaba haciendo sus prácticas de máster en el centro juvenil que Reed coordina. Entonces comprende que trabajar juntos plantea un gran problema: él es su superior, doce años mayor que ella y amigo de sus padres. Y a medida que comienza a sentir cosas que no debería, Lila se pregunta si enamorarse de él será su peor error.
NO PUEDES RENUNCIAR A LA LUZ QUE TE HACE SENTIR VIVO.
Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros.
La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas.
Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Debut de una desconocida Arundhati Roy en el año 1997, El dios de las pequeñas cosas ha sido uno de los grandes fenómenos editoriales de las últimas décadas. Ganador del Premio Booker y traducido a más de cuarenta lenguas, es ya un clásico contemporáneo con ocho millones de lectores en todo el mundo.
Estha y Rahel, dos gemelos del sur de la India, descubren muy pronto que el amor —como las leyes que rigen sus vidas— tiene límites inquebrantables. La visita de su prima Sophie, el regreso de su madre y un gesto fuera de lugar desencadenan una serie de acontecimientos cuyos ecos resuenan años después transformando para siempre su mundo.
Esta saga familiar comparada con obras de Gabriel García Márquez y de Salman Rusdie es mucho más que el retrato de una familia. Es una joya narrativa sobre el deseo y la pérdida, la infancia y sus fracturas, el amor y la justicia. Una novela llena de belleza sobre las decisiones que cambian una vida entera.
¿Cuántas vidas se necesitan para sobrevivir a las turbulencias de las guerras de Corea?
A sus casi cien años, Mook Miran pensaba que se llevaría sus secretos a la tumba, pero, en lugar de eso, una empleada de la residencia de ancianos le ofrece la oportunidad de contar su vida y hacer así las paces con su pasado. Bajo la mirada atónita de quien ella llama "su biógrafa", la señora Mook habla del hambre y las penurias que padeció al nacer en una Corea ocupada por el ejército japonés; de las tragedias que afrontó durante la Segunda Guerra Mundial; de las terribles elecciones que soportó para capear unos años densos e implacables; de las personas a las que engañó y a las que mató. Poco a poco, de sus historias emerge la figura de una mujer enigmática y camaleónica, capaz de adaptarse a cualquier situación, de luchar con ferocidad y de amar con la seguridad de quien teme más al arrepentimiento que a la muerte.
La noche del 27 de agosto de 1934, cincuenta y seis chicos se fugan de la colonia penitenciaria para menores de Belle-Île-en-Mer, una isla frente a la costa de Bretaña. Los gendarmes organizan una auténtica cacería en la que participan también los vecinos: la recompensa es de veinte francos por cada fugitivo. En poco tiempo todos son capturados menos uno, Jules, un joven que ha sufrido en la colonia todo tipo de abusos.
Sorj Chalandon se mete en la piel de un rebelde criado sin amor, y le ofrece una posibilidad de salvación, la de abrir los puños para recibir manos amigas y transformar su rabia en belleza. Una vibrante historia de aprendizaje, inspirada en hechos reales, en la que se entrelaza el destino de Jules con la historia del siglo XX y cuya conmovedora reflexión sobre el nexo entre infancia y justicia resuena aún hoy.
En las calles del Brooklyn de principios de los setenta, donde todavía no se perciben indicios de gentrificación, tiene lugar un ritual diario: lo llaman la danza. El dinero cambia de manos, se entregan pertenencias, el poder prevalece. La violencia está en todas partes, es una moneda de cambio. Para cualquier chaval –ya sea mulato, negro o blanco– la calle es el escenario donde exhibir su fuerza, sus debilidades y sus vergüenzas, mientras los demás actores se esconden entre bastidores: padres, policías, obreros, libreros, propietarios de viviendas; los que escriben los titulares, las historias y las leyes; los que dan nombre al barrio. A simple vista, las reglas se adivinan obvias, pero bajo el prisma de la memoria no está claro quién es víctima y quién delincuente. Las puertas de un vecindario, convertido hoy en oasis para ricos, se abren para mostrar, bajo la resplandeciente fachada de sus edificios, historias pasadas y presentes.
Época de la Regencia, Inglaterra. La señorita Beatrice Hyde-Clare tiene veintiséis años, es huérfana, vive de la caridad de sus parientes y no tiene muchas esperanzas de casarse. Su papel en la vida parece claro: coser, sonreír y no molestar.
Pero cuando recibe una invitación para una elegante fiesta campestre decide que, esta vez, disfrutará. Ni siquiera la presencia del duque de Kesgrave (arrogante, apuesto y absolutamente irritante) le arruinará el momento. Aunque fantasear con verterle la sopa de tortuga sobre la cabeza, eso sí, es tentador.
Lo que Bea no espera es tropezarse con un cadáver. Y menos aún que el juez lo declare suicidio cuando ella sabe que no lo es. Así que, por mucho que le digan que se comporte como una dama… Bea tiene otros planes.
Cash sigue viviendo en la casa que heredó de su madre, la misma que su padre abandonó tiempo atrás, y se dedica a pintar y trabajar en la obra. No es que haya conocido nada más, nunca ha salido de los campos de Johnston, Wisconsin, y nunca le ha interesado demasiado hacerlo. ¿Para qué, cuando sus amigos, su trabajo y toda su vida está allí? Johnston es su hogar y lo adora en toda su escala de grises.
Pero entonces Rose, una extraña de hermosos ojos esmeralda, aparece en el bar de siempre como un soplo de aire fresco en una noche de verano. Y todo cambia. El mundo parece detenerse por un instante y al volver a girar lo hace en torno a ella. Es un flechazo. Al menos para Cash…
En una de las prisiones más infames de Escocia, un convicto es brutalmente asesinado en su celda. Al lado duerme John Rebus, que ha sido condenado y encerrado y ahora vive al otro lado del muro de la justicia.
Pero, como bien dicen, las viejas costumbres son difíciles de eliminar, y es imposible para un detective no caer en la tentación de investigar un misterio. Así que Rebus activa su instinto natural y se involucra en una trama de conspiración, corrupción y muerte en la que incluso a esta figura legendaria le costará mantener la calma.
Sin placa, sin autoridad y sin red de seguridad, caminará por la cuerda floja, con su vida en peligro a cada momento.