January Andrews es escritora de novelas románticas y una soñadora empedernida.
Augustus Everett escribe novelas serias y cree que el amor verdadero es solo un cuento chino.
Pero January y Gus tienen mucho más en común de lo que creen:
Los dos están arruinados.
Los dos están bloqueados.
En una Valencia invernal la protagonista, una escritora en horas bajas se encuentra bloqueada en su proceso creativo hasta que su editora le manda la correspondencia entre el filósofo Albert Camus y la actriz María Casares. Al leer esta legendaria historia de amor, una de las más impresionantes del siglo XX, en ella se prende una chispa.
1944. En el París ocupado, Edith Piaf canta en los tugurios y los teatros están a reventar, pues la gente necesitaba soñar. En casa de Michel Leiris, María Casares, la joven actriz de origen español y republicana conoce a Albert Camus, escritor aclamado y miembro de la Resistencia. Se llevan diez años y se hacen amantes el mismo día que 15.000 paracaidistas americanos descienden sobre Normandía. Pero, Camus está casado con una joven en Argel, Francine, que pronto llegara a París.
Tras poner su vida patas arriba al dejar su trabajo para perseguir su sueño de dedicarse a la escritura, Alba se marcha a Connecticut a visitar Jackie, su mejor amiga estadounidense, por un motivo un tanto peculiar: el padre de Jackie acaba de comprar la mansión donde murió Danard Wilder, el cantante favorito de Alba, hace veintisiete años. Lo que jamás habría esperado Alba es que allí tendría la oportunidad de conocer a su ídolo...
Se trata de una meditación que combina la crónica política, la crítica literaria y el relato biográfico para trenzar un número asombroso de historias oculares.
«Matar el ojo» abre el libro con el estallido chileno y lee ahí los mensajes explícitos e implícitos de la «visible» estrategia policial de cegar a la ciudadanía en diversas democracias contemporáneas. «Ojos prestados» regresa al episodio de ceguera experimentado por la autora para analizar cómo se ha escrito la pérdida visual en la obra de Milton, Wordsworth, Joyce, Sartre y Borges, entre otros, y cómo esas cegueras masculinas ensombrecieron las femeninas. El libro cierra con «Las casi ciegas», que narra, a partir de fascinantes hallazgos en entrevistas y cartas, las «borrosas biografías» de tres escritoras fundamentales del siglo XX -Gabriela Mistral, Marta Brunet y la mexicana Josefina Vicens- que sufrieron de la vista sin que ello llegara a manifestarse en su obra.
Con apenas veinte años, Emma Blair se casa con Jesse, su gran amor de juventud, y juntos construyen la vida aventurera que siempre han deseado. Emma como escritora de viajes freelance y Jesse como ayudante de producción de documentales sobre naturaleza. Los dos son muy felices, exprimen la vida al máximo y aprovechan cada oportunidad que se les presenta para viajar por el mundo.
Sin embargo, en su primer aniversario de bodas, el helicóptero en el que viajaba Jesse desaparece en el Pacífico, sumiendo a Emma en la más absoluta desesperación. En un intento por recomponer su vida, Emma regresa a su hogar donde, años después, se reencontrará con Sam, un viejo amigo, y volverá a enamorarse.
En la casa de Kyoko los invitados son bien recibidos a cualquier hora. Ahí se reúnen cuatro jóvenes, de profesiones y caracteres diferentes, y algo en común: una conciencia estoica que les obliga a negarse a sí mismos, a aparentar que no creen en la existencia del sufrimiento en este mundo, acostumbrados a ocultar sus sentimientos, ese espejo roto en pequeños fragmentos de cristal en su interior. En esa casa no se toman en serio los matrimonios, las clases sociales, los prejuicios ni el orden, ni hay temas de conversación prohibidos. Sólo pensar que existe un lugar así en el mundo alegra a esos cuatro jóvenes, para los cuales ese lugar es un refugio y un faro. Yukio Mishima (1925-1970) es uno de los escritores japoneses más importantes del siglo XX. La casa de Kyoko, novela publicada en 1959, cuenta las historias interconectadas de cuatro hombres que representan las diferentes facetas de la personalidad del autor: lo artístico en el pintor, lo atlético en el boxeador, lo nihilista en el hombre de negocios y lo narcisista en el actor.