A lo largo de cuatro décadas, la madre de Roald Dahl guardó todas las cartas que le enviaba su hijo. Ella fue la primera lectora del autor de Matilda, la persona que estimuló su deseo de narrar, fabular y entretener mediante la palabra escrita.
En esta correspondencia que ve la luz por primera vez en español, Dahl perfeccionó las dotes narrativas y el humor macabro que harían de él uno de los escritores más populares del siglo xx. También plasmó en detalle y sin morderse la lengua las experiencias cruciales de su vida, tan rica en aventuras como pródiga en tragedias: desde su educación en un estricto internado hasta sus primeros éxitos literarios, pasando por el terrible accidente de avión que sufrió en el desierto de Egipto, la colaboración con Walt Disney en Hollywood y los años de espionaje y diplomacia en las altas esferas de Washington.
Leah ha vivido con akinetopsia, o ceguera al movimiento, desde que era niña. Durante los últimos veinte años, no ha podido percibir el movimiento. Mientras pasea por su vecindario en Upper Manhattan con su bastón blanco guiando el camino, la mayoría de la gente asume que es ciega. Pero la verdad es que Leah ve mucho, y con sus agudos sentidos del olfato y la audición, muy poco escapa a su atención.
Lleva una vida tranquila y ordenada, con poco contacto humano más allá de su ama de llaves de toda la vida, su psicólogo y su anciana vecina. Todo eso cambia cuando Alice se muda al apartamento de al lado y Leah puede oler de inmediato la ansiedad que emana de ella. Lo que es peor, Leah no puede evitar escuchar a Alice y a un visitante nocturno involucrarse en una violenta discusión. Preocupada, entabla amistad con su vecina y descubre que Alice está en medio de un complicado divorcio de un esposo abusivo.
Luego, una noche, Leah se despierta con alguien en su apartamento. Pierde el conocimiento y por la mañana se pregunta si soñó el episodio. Sin embargo, el aroma del intruso la sigue a todas partes. Y cuando escucha a Alice al otro lado de la pared suplicando su ayuda, Leah toma una decisión que pondrá a prueba su valentía, su fuerza y, en última instancia, su cordura.
Una novela de amor, traición y arte inspirada en la historia real de las piezas de porcelana blanca que Hitler adoraba.
Dos amantes atrapados en la barbarie nazi. Una hija en busca de la verdad.
Alemania 1929. En una fiesta de jóvenes bohemios en Weimar, los destinos de dos artistas Max, un joven arquitecto vienés formado en la Bauhaus, y Bettina, una pintora discípula de Kandinsky, se cruzan. Ambos jóvenes se enamoran al instante y sus respectivos talentos los llevan a Berlín, hasta que el surgimiento del nazismo los separa. Max es enviado al campo de concentración de Dachau, en el que su habilidad para hacer delicadas figuritas de porcelana blanca lo salva de una muerte inminente. Bettina, desesperada, lo arriesga todo para rescatarlo
Una plaga ha acabado con la humanidad. El único superviviente que no se ha convertido en vampiro es Neville, que de día caza muertos vivientes dispersos entre las ruinas de la civilización y de noche debe atrincherarse ante el asedio de una legión sedienta de sangre humana. Escrita en 1954, Soy leyenda se ha consagrado como una obra maestra por su impacto en la cultura popular y su influencia en la literatura de terror y ciencia ficción. A través de una técnica tan inquietante como la trama, las ilustraciones de Jorge González no solo captan sino que amplifican este clásico sobre la soledad, el aislamiento y el instinto tan humano de supervivencia que persiste en circunstancias inesperadas ―o repentinamente previsibles en el momento de publicarse esta edición― como un nuevo orden postapocalíptico.
Tras el éxito de Lo que hay, vuelve con una novela sobre la distancia, el deseo y la fantasía la autora «llamada a revolucionarlo todo» (Elle), revelación del año 2022 según los libreros independientes y uno de los mejores debuts del mismo año según El Cultural.
«Todo lo que toca, lo que escribe, lo que observa, se convierte en belleza».
Inés Martín Rodrigo, abril
Una joven fotógrafa se pone en contacto con una escritora veinte años mayor para tomarle unos retratos mientras trabaja en su próxima novela, titulada La seducción. Tras intercambiar varios correos, la escritora la invita a pasar unos días en su casa, una pequeña masía en la costa catalana. Al llegar, nada es como esperaba, la anfitriona se muestra distante y no se deja fotografiar. Ante el rechazo, la fotógrafa tomará esas instantáneas en su mente, alimentando a la vez su ansiedad y su deseo. Esa convivencia extraña en una casa en la que todo parece dispuesto para elplacer se tensará con la aparición de Greta, una amiga de la escritora con quien parece compartir una intimidad de límites difusos.
La primera vez que papá murió todos pensamos que estaba fingiendo». Así comienza el extraordinario debut literario de Manuel Jabois, una historia que ahora, gracias a la genial adaptación gráfica de Bartolomé Seguí, podemos revisitar bajo una mirada nueva, con unos personajes que traspasan la página y un final que se quedará con el lector para siempre.
Malaherba cuenta la historia de Tambu, quien, junto a su mejor amigo Elvis, Claudia y su hermana Rebe, atraviesa los últimos días de niñez, esos en los pasan cosas a las que todavía no se sabe poner nombre. Por el camino descubrirá las muchas caras del amor y la muerte, y que, a menudo uno comprende lo que siente cuando ya es demasiado tarde.