Maya no está pasando por su mejor momento. Acaba de dejar un medicamento que regula los ataques de pánico, sufre síndrome de abstinencia, lleva días sin dormir y bebe demasiado. Por eso, cuando frente a la pantalla de su móvil revive lo ocurrido el verano de sus diecisiete años no sabe si puede confiar en la lucidez de su mente. Las imágenes de seguridad de una cafetería registran la muerte súbita de una joven. Junto a ella está Frank Bellamy. Ni siquiera se han rozado, pero Maya sabe que él es el responsable, igual que lo fue de la muerte de Aubrey siete años atrás.
Maya no tiene otra salida que investigar sobre los enigmas del pasado para poder resolver los del presente. Y para ello tendrá que regresar a la cabaña del bosque y adentrarse en los recuerdos que la aterrorizan.
Elias Canetti se exilió en 1939 al Reino Unido con su mujer Veza, ambos de origen judío, para escapar del yugo nazi. Allí vivió toda la Segunda Guerra Mundial, tanto en Londres como en el campo, donde fueron evacuados cuando los bombardeos alemanes cayeron sobre la ciudad. En estos años de guerra conoció a todo tipo de personajes, como T. S. Eliot, Iris Murdoch, Ludwig Wittgenstein, Herbert Read, Veronica Wedgwood, Oskar Kokoschka o Bertrand Russell.
En un islote del Báltico, al norte de Estocolmo, cerca de un antiguo cementerio de enfermos del cólera, un grupo de excursionistas topa con un macabro hallazgo: una bolsa atada a un árbol y en su interior un cadáver disuelto en productos químicos. La policía no tardará en descubrir que el cuerpo pertenece a una de sus agentes, Margot Silverman.
Es muy temprano. La luz del alba trata de abrirse paso en el muro de niebla. A pie del monte, seis cazadores hacen los preparativos para la batida. Los une una mezcla de amistad, ansias de poder, conexiones profesionales e intereses económicos. Su objetivo: un jabalí, el Solitario, que arrastra una leyenda de criminal. Dombodán, el más joven de la cuadrilla un personaje especial, desquiciado y lúcido a la vez , narra, según se suceden, los episodios de una jornada que se va cargando poco a poco de tensión, violencia y frustración. Y a medida que habla, el joven desvela el abuso y la depredación social y natural que lleva imperando desde hace años en Tras do Ceo. En realidad, el mismo mundo en el que vivimos todos.
La llama vuelve a encenderse y esta vez quemará a más de uno.
Rachel James tuvo que dejar su vida para salvar a los que ama, renunciando a todo lo que le importaba: sus colegas, su carrera y su familia. Ahora, dos largos años han pasado, el destino toca a su puerta y este quiere que se enfrente a lo que le depara. Un importante cargo está en juego y la teniente debe prepararse para un nuevo duelo. El coronel Morgan, el hombre que la hizo pecar, y el líder de la mafia italiana, Antoni Mascherano, no son las únicas amenazas: la tercera carta cae sobre la mesa, el caos empieza a despertarse, nuevos peligros salen a la luz, así como pasiones que se creían sepultadas, nuevos amores, conflictos, complots y jugarretas que pueden poner en vilo a la mafia y a la milicia. La saga Pecados Placenteros continúa en esta candente nueva entrega, donde la Lascivia da paso a una latente Lujuria, que demuestra que el tiempo no lo cura todo y que los amores insanos son tan perjudiciales como intensos.
Seis mujeres, vecinas de un mismo bloque, están a la espera de algo. Cada una aguarda cosas distintas, pero para todas se trata de una espera relacionada con lo sentimental. En el 1.° B vive desde hace dos semanas Amelia, una periodista de veintinueve años con trabajo y pareja. Su vida da un giro radical cuando la despiden y su novio decide irse a trabajar una temporada a Washington. En plena crisis vital, Amelia conoce a sus nuevas vecinas. Juntas ponen en marcha una tertulia de radio en la azotea del edificio para contarse su día a día al tiempo que intentan ayudar a Agustina, la mayor de todas ellas, a recuperar su casa de toda la vida.