Orlando Mondragón (Ciudad Altamirano, México, 1993) es poeta y médico cirujano. En 2017 debut con el libro Epicedio del padre, con el cual obtuvo el IV Premio de Poesía Joven Alejandro Aura.
«Cuadernos de patología humana es un diario médico preciso y ordenado en el cual el poeta recorre una a una las distintas salas donde lo esperan la enfermedad y la muerte, y, si no fuera melodramático, diría que en el poema la muerte es hermosa, coloreada de rojo y azul siguiendo el transcurso vital de las arterias y las venas que, condensadas, aparecen en pequeñas prosas poéticas que en este poemario se manejan como una especie de estribillo: coronan o resumen los distintos tramos de la muerte y de la vida, pintándolos de rojo y azul a la manera en la que Rothko, el pintor estadounidense, pintaba sus extraordinarios cuadros».
Margo Glantz
«Vuelta a casa» nos lleva de regreso a Ford County, escenario de muchas de las inolvidables historias de John Grisham. Esta vez Jake Brigance no está en el tribunal; quien acude a él es un viejo amigo, Mack Stafford, un exabogado de Clanton. Tres años antes, Mack se convirtió en una leyenda local cuando robó el dinero de sus clientes, se divorció de su mujer, se declaró en bancarrota y abandonó a su familia en mitad de la noche sin que nunca más se volviera a oír hablar de él... hasta ahora. Mack ha vuelto y confía en sus viejos colegas para que le ayuden. Pero su regreso no resulta como lo había planeado.
En «Luna de fresa», Cody Wallace, un joven preso, se encuentra en el corredor de la muerte a solo tres horas de su ejecución. Sus abogados no pueden salvarle, el tribunal le ha cerrado sus puertas y el gobernador le ha negado una última solicitud de clemencia. Mientras el reloj avanza, Cody tiene una petición final.
Los adversarios está protagonizado por los hermanos Malloy, Kirk y Rusty, dos ambiciosos y exitosos abogados que heredaron un próspero bufete cuando el fundador, su padre, fue enviado a prisión por el asesinato de su mujer. Kirk y Rusty se aborrecen y solo se hablan cuando es estrictamente necesario, y el bufete se encuentra en plena decadencia y a punto de desintegrarse. Y ahora que su padre podría salir de la cárcel antes de lo esperado..., el enfrentamiento entre los Malloy parece inevitable.
Año 2000. En Oslo aparece en plena calle el cadáver degollado de un viejo militante nazi. Harry Hole, que tras cometer un grave error ha sido reasignado a los servicios secretos, percibe los puntos en común entre este crimen y el contenido de un informe de los muchos documentos aburridos que pasan por sus manos a diario: alguien compró un rifle Märklin, un arma extremadamente cara y precisa usada por grupos neonazis.
Harry Hole tratará de averiguar cuál es la relación entre estos dos casos y se percatará de que el origen de todo puede remontarse mucho tiempo atrás, a lo sucedido entre un grupo de soldados noruegos durante el sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial. Pero, ¿qué vínculo puede haber entre lo sucedido hace tantos años y ese personaje misterioso apodado «El Príncipe» al que apuntan todas las averiguaciones policiales sobre el tráfico de armas?
Pero ¿quién demonios es esa mujer?» era la pregunta más escuchada en los despachos de la CIA. ¿Quién movía los hilos del espionaje mundial, frustraba operaciones de inteligencia, retorcía voluntades, mudaba de piel, encabezaba misiones imposibles, descubría secretos de Estado y dibujaba en el tablero de la Guerra Fría la amenaza de una Tercera Guerra Mundial? Esa misteriosa mujer era la española África de las Heras, quien se convirtió en la espía soviética más importante del siglo xx.
Captada por los servicios secretos de Stalin en Barcelona durante la guerra civil española, formó parte del operativo para asesinar a Trotski en México, luchó contra los nazis ejerciendo de radioperadora—violinista— en Ucrania, protagonizó la trampa de miel más fructífera del KGB al casarse con el escritor anticomunista Felisberto Hernández y crear la mayor red de agentes soviéticos en Sudamérica, dejó su impronta en el espionaje nuclear, en bahía de Cochinos y se relacionó con Frida Kahlo, Diego Rivera o Ernest Hemingway, entre otros. Una vida llena de peligro, misterio, glamour y numerosas identidades secretas bajo un mismo alias: Patria. Ni siquiera la relación personal con el asesino de Trotski, Ramón Mercader, la separó de sus objetivos, pero ¿qué precio tuvo que pagar por su lealtad a la URSS y a sí misma?
La inmortal creación de Maurice Leblanc, es el ladrón de guante blanco más célebre de la historia de la literatura. Ingenioso y seductor, Lupin aprovecha su privilegiado intelecto, sus dotes de prestidigitador y su maestría con los disfraces para ir siempre un paso por delante de su perseguidor, el esforzado detective Ganimard.
Sonó el teléfono y supo que la iban a matar. Lo supo con tanta certeza que se quedó inmóvil, la cuchilla en alto, el cabello pegado a la cara entre el vapor del agua caliente que goteaba en los azulejos. Bip-bip. Se quedó muy quieta, conteniendo el aliento como si la inmovilidad o el silencio pudieran cambiar el curso de lo que ya había ocurrido. Bip-bip. Estaba en la bañera, depilándose la pierna derecha, el agua jabonosa por la cintura, y su piel desnuda se erizó igual que si acabara de reventar el grifo del agua fría. Bip-bip. En el estéreo del dormitorio, los Tigres del Norte cantaban historias de Camelia la Tejana. La traición y el contrabando, decían, son cosas compartidas.