Yo solía trabajar limpiando las casas de otras personas, ahora apenas puedo creerme que este sea mi hogar. La encantadora cocina, la calle tranquila, el enorme jardín en el que los niños pueden jugar. Mi marido y yo hemos ahorrado durante años para que mis hijos tengan la vida que se merecen.
Aunque siento algo de recelo hacia nuestra vecina, la señora Lowell, veo su invitación a cenar como una oportunidad para hacer amigos. Cuando su doncella abre la puerta con un delantal blanco y el pelo recogido en un moño tirante, sé exactamente cómo se siente. Pero su gélida mirada me produce escalofríos...
La doncella de los Lowell no es lo único extraño de nuestra calle. Estoy convencida de que alguien nos observa. Y cuando conozco a la mujer que vive enfrente, sus palabras me dejan petrificada: «Ten cuidado con tus vecinos».
¿Cometí un terrible error mudándome aquí con mi familia?
Pensaba que había dejado atrás mis secretos oscuros. Pero ¿podría ser este apacible barrio residencial el sitio más peligroso de todos?
En un mundo corrupto, el amor es su salvación.
«Líneas firmes. Hombros anchos. Ojos azules, un azul ardiente. Es un hombre aparentemente frío, pero hay algo arde bajo la superficie. Algo que lleva demasiado tiempo cubierto por una capa de hielo. Y quiero verlo derretirse».
Gianna se ríe demasiado fuerte, su ropa es demasiado ajustada y sus tacones demasiado altos. Pero lo que nadie sabe es que todo eso es solo un disfraz para ocultar sus ataques de pánico.
Con un corazón de piedra, fama de corrupto, y una tendencia problemática al control y al número tres, Allister es un agente del FBI que nunca ha sentido la tentación de desviarse de su camino… hasta ahora.
Ambos saben que no tienen manera de ganar, que un final feliz no está en sus cartas pero, a veces, ni los mejores jugadores saben cuándo dejar de apostar.
Una mujer recien casada anhela, irracionalmente, un paraguas de seda; un esposo parece sentir celos del apego que tiene su esposa hacia un gato e intenta desprenderse de el; una madre traicionada despide impulsivamente a su empleada domestica. Bajo la superficie de estos cuentos que observan con precisión el amor, el matrimonio y la vida familiar en la Copenhague de mediados del siglo XX, laten corrientes de deseo, violencia y desesperación, mientras mujeres y hombres sueñan con escapar de sus roles convencionales sin entender realmente que significa ese perverso anhelo al que llamamos felicidad.áá En última instancia, en esta magnífica colección de cuentos Tove Ditlevsen consigue encarnar la complejidad de la vida y la lucha de las mujeres por encontrar su lugar en una sociedad que a menudo las margina. Relatos tan ácidos como conmovedores, que ofrecen una visión realista de cuestiones cotidianas como la pareja o la maternidad, pero tambien de temas como la soledad, el abuso, la infidelidad y la depresión.
El reencuentro de los compañeros de armas transmite con asombrosa vivacidad los sentimientos de dos veteranos del ejército de las aldeas rurales de la China más profunda.
Uno de ellos murió en el frente de forma ignominiosa. El otro llegó a ser oficial. Los dos amigos se reúnen en espacios imaginarios y hablan de la vida, de su infancia campesina, de sus años en los cuarteles, de sus amores frustrados y de las batallas donde, en todas partes, la farsa compite con la tragedia.
A pesar de ser hermanos, Peter e Ivan Koubek tienen poco en común.
Peter, de treinta y pocos, es un carismático y renombrado abogado en Dublín de apariencia inquebrantable. Tras la muerte de su padre, lucha por mantener bajo control su caótica vida personal. Se medica para poder dormir y manejar la relación sentimental que mantiene con dos mujeres muy diferentes: su eterno primer amor, Sylvia, y Naomi, una estudiante universitaria que no se toma la vida muy enserio.
Ivan, de veintidós años, es un ajedrecista de carácter reservado, rígido en su actitud y aparentemente poco empático, que se ve a sí mismo como la antítesis de su hermano mayor, al que considera superficial y hablador. Pocos días después del funeral, Ivan conocerá a Margaret, una mujer catorce años mayor, y sus vidas se entrelazarán rápida e intensamente.
Intermezzo es un nuevo interludio para dos hermanos afligidos y las personas que aman, un tiempo cargado de deseo y desesperación, pero también de posibilidades. Una oportunidad para descubrir cuánto puede contener una vida sin romperse.
Un viaje dialogado con amenidad y agudeza, muestra de la extraordinaria virtud del autor para razonar, transmitir y contagiar sus pasiones.
Juan Villoro es reconocido como uno de los grandes escritores latinoamericanos actuales. Periodista, novelista, cuentista, ensayista y cronista, reunió por primera vez sus ensayos literarios en Efectos personales (Premio Mazatlán 2001), al que siguió De eso se trata (2004), títulos que hoy reunimos en este volumen. Como también lo hiciera en la posterior La utilidad del deseo (2017), Villoro convierte aquí sus lecturas en relatos de la inteligencia. Ambas obras muestran a un narrador sumido en la aventura de leer; las anécdotas se suceden como en una novela y los comentarios surgen con el ingenio de una feliz tertulia.
Por estas páginas transitan una excepcional galería de personajes: Goethe atrapado en la geometría del amor; Cervantes, fundador de la road novel; Rousseau, que une su destino a la arriesgada noción de autor; Lowry en el intoxicado paraíso de Cuernavaca. También encontramos un testimonio de afinidades electivas: una reconstrucción de la convulsa estancia de Burroughs en México; la indagación del exilio póstumo de Bernhard; el jardín ilustrado de Monterroso; la vertiente más heterodoxa de Fuentes; el viaje sin aduanas de Pitol; la inteligencia distraída de Rossi. Junto a estos –y otros– tributos y retratos, hay espacio para el Villoro cronista y para el que explora los ritos de pasaje de la traducción literaria y el diálogo entre las literaturas de América y Europa.