Cuando llega la noche aparecen la tensión, el miedo y el suspense más oscuro. De eso tratan estas tres novelas cortas, reunidas por primera vez en un libro y que nos hablan de personajes al límite, enfrentados a los peligros y misterios que solo acechan si las sombras salen de sus escondites.
Historia de un crimen perfecto es la confesión en primera persona del asesino Eric Rot. A través de cien páginas redondas —en las que se adivinan ecos de Hitchcock y Poe—, este relato nos habla sobre el peso insoportable de algunos secretos.
En Noche de almas, el lector acompaña a una pareja de mochileros que han medido mal sus fuerzas en una travesía por el desierto. Cuando, al borde de la extenuación, al fin llegan a una antigua casa colonial rodeada por un extraño círculo de piedras, piensan que están a salvo. Sin embargo, será entonces cuando empiece la verdadera pesadilla.
Cuando se piensa en Najwan Darwish es natural que venga a la mente el poeta palestino de quien ya esta misma casa publicara Exhausto en la cruz, con prólogo de Raúl Zurita. Pero lo que llama la atención de este poemario es la altura de Darwish, su empatía, su dolor puesto en su pueblo, su gente y, ante todo, su capacidad de situarse en el lugar de los habitantes de países enfrentados a una guerra milenaria para la cual no encuentra más solución que hablar desde sí mismo como árabe, armenio, latinoamericano, kurdo, arameo... Su humanismo es universal y habla por todos. Bajo esta mirada, Najwan atraviesa la línea de guerra, duerme en Gaza, mira la sangre, el dolor, la mentira, la injusticia y eleva cada uno de estos elementos que sirven de excusa al mundo para mostrar que la poesía está muy por encima de guerras, territorios, exilios, destierros y silencios obligados.
García Márquez sostuvo en diversas oportunidades que para escribir un libro primero había que aprender a escribirlo y, solo entonces, enfrentarse a la máquina de escribir. A él le tomó casi veinte años "vivir" en Macondo, para aprender a escribir ese portento de la literatura de todos los tiempos que es Cien años de soledad. Esta antología, realizada con el ánimo de rastrear la andadura del escritor, compila todos los textos publicados en los que ese universo mítico fue tomando forma. Desde sus apuntes para una novela de 1950 y primeros relatos, hasta La hojarasca, El coronel no tiene quien le escribay La mala hora en 1966, en lo que supone la efervescente antesala a la creación de Cien años de soledad.
Esta es una historia real, llena de aristas y sombras, sobre la condición humana.
A fines de los sesenta, con trece años, la argentina Silvia Labayru era una adolescente tímida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que incluía a su padre, miembro de la Fuerza Aérea y piloto civil. A esa edad ingresó en el Colegio Nacional Buenos Aires, una institución pública de gran prestigio, donde entró en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transformó en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar. Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte años, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organización Montoneros, un grupo armado de extracción peronista. El 29 de diciembre de 1976 fue secuestrada por militares y trasladada a la ESMA, la Escuela de Mecánica de la Armada, donde funcionaba un centro de detención clandestino en el cual se torturó y asesinó a miles de personas. Allí tuvo a su hija que, una semana más tarde, fue entregada a los abuelos paternos.
Wiesbaden, 1965. El Café del Ángel vive años prósperos bajo la dirección de Hilde y necesita con urgencia más personal. Pero cuando Hilde contrata a un nuevo camarero italiano, Giuseppe, a sus padres les resulta difícil aceptar su mentalidad «sureña». También hay turbulencias en el matrimonio de su hermano, Willi, que triunfa en el teatro de Wiesbaden mientras coquetea con una guapa compañera. Cuando la situación en el café llega a un punto insostenible, Hilde decide hacer las maletas. Inspirada por las descripciones de Giuseppe de su tierra natal, parte hacia Italia con su cuñada Svetlana. Ambas anhelan tomarse un respiro, pero ¿realmente van a dejar el café en manos de la familia? El sol del verano y el mar azul pueden hacer olvidar todas las dudas...
«Ya no estoy enamorada de ti.» Con esta frase, Ada acaba de manera inesperada una relación de más de once años. Este es el arranque de la historia de un amor que llega a su final y que cambia el rumbo de los acontecimientos en la vida del protagonista de Islandia. La novela aborda desde una perspectiva única e inédita hasta la fecha en nuestra literatura uno de los grandes temas: el fin del amor.
Con su estilo de alto voltaje emocional, en el que combina la experiencia personal, el tono autobiográfico, la nostalgia, el desgarro, la lucidez y el humor, Vilas nos muestra su talento en un libro que no dejará indiferente a nadie.
Un libro que dará mucho que hablar. Una novela rompedora. Un tema universal. Un estilo propio. El mayor libro de Vilas desde Ordesa.