Títere con cabeza es un beatus ille moderno, una crítica desde el humor y la reflexión cáustica a nuestra vida actual, tan llena y tan vacía, a nuestras estructuras mentales y sociales, y una llamada a la animalidad, al instinto y a dar valor a las cosas más anodinas y sencillas de la existencia.
A través de los relatos de este libro, Manolo García nos introduce en una máquina del tiempo, nos hace viajar al pasado, a Woodstock o a la guerra civil española, y a la vez nos proyecta a futuros donde la IA y los androides son protagonistas. Sin embargo, los personajes de todos ellos parten de una premisa común: su pasmosa, simple y minúscula condición de humanidad. Son historias anti épicas, anti heróicas, de supervivencia y picaresca, que componen un retrato grotesco y a la vez entrañable de todos nosotros.
Lou, Reid, Coco y Ansel huyen no solo del aquelarre, sino también del reino y de la Iglesia. Son fugitivos y no tienen donde ocultarse.
Para sobrevivir, necesitan aliados. Y unos muy poderosos. Pero mientras Lou se preocupa cada vez más por salvar a sus seres queridos, se adentra en el lado oscuro de la magia. Y el precio a pagar podría ser la persona a la que más teme perder: Reid.
Ellos están unidos por un juramento y solo existe una cosa que puede separarlos: la muerte.
El diamante
La muerte camina junto a mí, pero la Parca no es un rival para mí.
Estoy encerrada en un mundo lleno de monstruos, vestidos con trajes de hombre, y de gente que no es lo que parece.
No podrán retenerme para siempre.
Ya no reconozco a la persona en la que me he convertido y lucho por hallar el camino que me lleve de vuelta junto a la bestia que me da caza por las noches.
Me llaman el diamante, pero lo único que han creado es un ángel de la muerte.
El cazador
Nací siendo un depredador, con la crueldad incrustada en todos y cada uno de mis huesos.
Y cuando, en mitad de la noche, me roban lo que me pertenece, como un diamante escondido dentro de una fortaleza, noto que ya no puedo retener a la bestia que hay en mí.
La tierra se teñirá de sangre mientras destrozo este mundo para encontrarla.
Y la devolveré al lugar al que pertenece.
Nadie se librará de mi ira, especialmente aquellos que me hayan traicionado.
«Estas conferencias se titulan Confesiones de un joven novelista, y cabría preguntarse por qué, teniendo en cuenta que ya he cumplido más de setenta años. Pero resulta que publiqué mi primera novela, El nombre de la rosa, en 1980, de modo que empecé mi carrera como novelista hace cosa de treinta años. Me considero, por lo tanto, un novelista muy joven y ciertamente prometedor». Así comienza este libro en el que el gran intelectual cuenta cómo se acercó a la ficción siendo ya un ensayista de prestigio, cómo prepara cada una de sus novelas antes de ponerse a escribir, cómo crea sus personajes y la realidad que los rodea. También nos habla de la ambigüedad que mantiene el escritor para que sus lectores se sientan libres de seguir su propio camino a la hora de interpretar un texto, así como de su capacidad para generar emociones en ellos. ¿Por qué en general no lloramos cuando alguien nos cuenta que su pareja lo ha abandonado y, en cambio, muchos nos emocionamos al leer el episodio de la muerte de Anna Karénina?
El sports romance en el que no podrás escoger solo a uno.
Tu lectura más spicy de la temporada.
Me llamo Rachel Price, y hace dos meses me alejé del hombre perfecto. Dulce, divertido... y tan sexy que deberían detenerlo. Pasamos una noche inolvidable, sin nombres ni ataduras.
Pensé que jamás volvería a verlo.
Me equivocaba.
Él es el jugador estrella del nuevo equipo de hockey en el que realizaré mi beca como fisioterapeuta. Su mejor amigo, el jefe de equipo más borde del mundo, no deja de estar encima de mí. Y el portero se cree capaz de ocultarme su lesión.
Todo cambia tras una inesperada noche y un secreto que sale a la luz. Los tres miembros del equipo están dispuestos a poner a prueba todos mis límites. No puedo enamorarme de un jugador... y mucho menos de tres.
Si el amor es una competición, ellos juegan para ganar.
Georg Heym (1887-1912) forma parte de la llamada primera etapa del Expresionismo alemán (1910-1914). A pesar de su muerte prematura con solo veinticuatro años, Heym ocupa un lugar destacado entre los grandes nombres de la literatura expresionista como Gottfried Benn, Georg Trakl o Else Lasker-Schüler. Umbra vitae, publicado de manera póstuma el mismo año de su muerte, es la obra que lo consagra. Los poemas de este libro, más maduro y osado que El día eterno (1911), recogen una atmósfera de amenaza y peligro que se agazapa en la sombra, envolviendo al poeta y revelándole como en sueños, profeticamente, los tormentos de la guerra, el sufrimiento y la aniquilación del ser humano, y su propio final. Umbra vitae no tardó en despertar el interes del artista Ernst Ludwig Kirchner, quien realizó una serie de grabados en madera para la reedición del libro en 1924.