Tyler Neumann lleva años buscando a su padre, y no porque tenga ganas de conocerlo: lo que quiere es destruirlo. Para lograrlo, manipulará a quien haga falta, y eso incluye a Stella McCormick, la encarnación de todo aquello que Tyler detesta.
Stella no cree en el amor a primera vista, pero el odio instantáneo es otra cosa. Desde el momento en el que Tyler pone un pie en su estudio de tatuajes, lo cala como el demonio que es. Y cuando este la obliga a fingir que es su novia para darle acceso a su familia, Stella comprende enseguida qué motivaciones se esconden bajo esa fachada perfecta.
Sin embargo, el amor y el odio son dos caras de la misma moneda, y la joven no tarda en preguntarse qué es peor: que el hombre que está empeñado en destruirla la chantajee o que parezcan incapaces de mantenerse alejados el uno del otro.
América es el resultado de un viaje, de una ensoñación y de un estado de agitación que nunca acaba. Un relato asombrado por una inmensa vastedad de una nación, los Estados Unidos, que tiene las proporciones de un planeta entero en el que todo cabe. América es la representación de un espacio mítico; contradictorio, hermoso y siempre excesivo. El viaje de Manuel Vilas por este espacio es una deriva sentimental y alucinada por ciudades a las que no va nadie o a las que va todo el mundo, moteles fantasma, autopistas infinitas, bosques, bares, tiendas, pueblos con una calle y una iglesia. Y es también un viaje de la memoria por el que desfilan cantantes de rock, escritores, artistas, iconos del Pop, viejas glorias olvidadas o los Simpson como metáfora de la nueva American Way of Life.
En esta edición ampliada que contiene las últimas estancias largas de Manuel Vilas en Estados Unidos el lector asiste a la violencia de una sociedad polarizada, a una América en crisis cultural y política, con un personaje como Donald Trump tensionando la democracia, y que Manuel Vilas sabe interpretar desde la literatura y desde la imaginación.
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija… ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
ELLA SIEMPRE SIGUE LAS REGLAS.
ÉL SIGNIFICA ROMPERLAS TODAS.
Lila lleva años evitando al doctor Abner. No tanto porque sea una eminencia en su universidad, sino porque Reed es amigo de la familia y se niega a correr el riesgo de que alguien piense que el popular profesor tiene favoritismos. Aunque también está encantada de fingir no conocerle cuando la pilla pinchándole las ruedas a su exnovio.
Su plan parece funcionar hasta que acaba haciendo sus prácticas de máster en el centro juvenil que Reed coordina. Entonces comprende que trabajar juntos plantea un gran problema: él es su superior, doce años mayor que ella y amigo de sus padres. Y a medida que comienza a sentir cosas que no debería, Lila se pregunta si enamorarse de él será su peor error.
NO PUEDES RENUNCIAR A LA LUZ QUE TE HACE SENTIR VIVO.
Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros.
La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas.
Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Sacheri logra como pocos darles una proyección universal a las historias que cuenta. Historias de gente común donde lo cotidiano se vuelve épico».Juan José Campanella
En abril de 1982, ante la recuperación de las Malvinas por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, tres soldados reservistas de la clase 1962 son reincorporados a filas y enviados a las islas. Llenos de expectativa, de curiosidad, de sed de aventura, Carlitos, Antonio y el Conejo se internan en ese territorio desconocido que se irá tornando cada vez más inhóspito a medida que las lejanas negociaciones diplomáticas fracasen y se desencadene la guerra con los británicos. Se enfrentarán
entonces a las privaciones, el frío, el miedo, y esa soledad que sólo podrá ser paliada a duras penas por la fuerza de su amistad. Y conocerán, junto a sus compañeros y sus jefes, la amplia gama de sentimientos y actitudes —la nobleza, el egoísmo, la valentía, la estupidez— nacidos en la situación límite que la guerra impone a los seres humanos.