Juan Manuel de Prada nos ofrece una historia fascinante, de lectura adictiva, que contrapone el sueño de los ideales a la lucha por la supervivencia.
Madrid, 1942. Antonio y Carmen se compinchan para desplumar a ricachones en los alrededores del parque del Retiro. Pero la adversidad y el infortunio obligarán a Antonio a huir de la justicia. Se alista en la División Azul, para poner tierra de por medio; y en Rusia conocerá penalidades sin cuento.
Muchos años después, en 1954, tras sobrevivir a todo tipo de vicisitudes, Antonio regresa a España. Empieza entonces, en un Madrid turbio y peligroso, una aventura de signo bien distinto, en la que Antonio vivirá una vida de potentado.
Pero esta vida nueva lo obligará a la improvisación, el fingimiento y la vigilancia permanente, para mantener a buen recaudo las sombras del pasado; y en su empeño por mantenerlas, tendrá que adentrarse, siempre acechado por la muerte, en una madeja de intrigas cada vez más embrolladas.
Si quieres una historia que te cambie la vida, debes acudir a la librería de Chiron.
Quienes tienen la suerte de atravesar sus puertas, ven un atisbo de un mundo de tratos letales y libros mágicos y poderosos.
Para Cassandra Fairfax, la librería es un recuerdo de todo lo que perdió cuando Chiron la echó y prácticamente cerró el negocio. Desde entonces, se ha visto obligada a emplear sus habilidades de formas. menos éticas: comerciando con libros robados y llevando a cabo lecturas mágicas para mujeriegos adinerados que buscan un poder que el dinero no puede comprar.
Pero un día, Chiron muere. Y Cassandra tiene algo muy claro: la librería siempre debe tener un dueño.
Para devolver la tienda a su estado anterior, necesitará la ayuda de Lowell Sharpe, un librero rival que no solo es su polo opuesto, sino que también lo sabe.
Además, al adentrarse en un mundo de coleccionistas sin escrúpulos, tinta mágica mortal y sociedades oscuras, descubrirá una poderosa fuerza que amenaza con aniquilar todas las librerías.
Una novela que es también un homenaje a las rebeldes que lucharon por mantener aquello en lo que creían y, sobre todo, a quienes amaban.
Un secreto arrebatado. Una pasión prohibida. Una mujer dispuesta a luchar por lo que desea.
Madrid, 1896. Carlota Visedo, joven marquesa de Peñaflorida, es arrancada de su vida y confinada en la temible Casa del Pecado Mortal, un lugar destinado a quebrar a las mujeres que no se someten a la norma social. Entre rezos, muros húmedos y el eco de llantos arrebatados, Carlota descubre la magnitud del castigo reservado a quienes se atreven a amar fuera de las reglas.
De regreso a la sociedad madrileña, la humillación y el acoso de su marido no consiguen doblegarla. Frente a él se aferra a la pasión imposible que la une a Rodolfo Valderroca y al secreto que marcará para siempre su destino: un hijo perdido en la sombra del encierro.
Con una trama absorbente y una ambientación impecable, Las arrepentidas reconstruye un episodio silenciado de nuestra historia: las casas donde las mujeres eran ocultadas para ser doblegadas por rebelarse al orden establecido, y que permanecieron en activo en España hasta bien entrado el siglo XX. Una novela de amor y resistencia, de pérdida y búsqueda, que aplaude la fuerza de aquellas que se negaron a arrepentirse de ser quienes eran ni de lo que hicieron.
Cada flor guarda un secreto. Cada jardín, una segunda oportunidad.
Brillante, sensible y profundamente humana. Carla Gracia irrumpe en el panorama literario con una novela que cautiva los sentidos y deja una huella en el corazón.
«Se busca persona sensible y trabajadora para despertar un jardín en una finca en el Ampurdán. Abstenerse personas alegres y entrometidas», dice el anuncio que Iris ve en la floristería de su tío poco después de dejar a su novio y su bien remunerado, pero poco satisfactorio, trabajo en un banco. Por desgracia, cumple con las condiciones: la alegría es un bien escaso en su vida y bastante tiene con sus problemas para entrometerse en los de otros.
Ese mismo día, sus amigos la convencen para que salga a ahogar las penas y una extraña pitonisa le lee una mano de cartas tan peculiares como ella, pues lo que se dibuja allí son varias flores. ¿Le están señalando un destino? Y, llámalo premonición o coincidencia, su abuela materna era del Ampurdán, allí pasaron muchos veranos de niñas y había albahaca en el umbral de su casa para ahuyentar las desgracias.
Algo sabe de flores, le encantaba de niña ir a ayudar a su tío. ¿Qué puede perder? Nada. O todo. Pues la Casa del Olvido, así se llama la finca a la que llega con la primavera, oculta, en su jardín desolado, secretos, fantasmas, almas dolidas y muchas, muchas flores, reales y pintadas, que la esperan para despertar.
La vida en el peligroso barrio de la Espina es una batalla constante para Arvelle y sus hermanos pequeños. Hasta que un vampiro llega a la puerta de su casa y cambia sus vidas para siempre.
Arvelle se ve obligada a cerrar un pacto mágico, uno que le exige hacer algo imposible: matar al emperador, un antiguo vampiro creado por el dios Umbros. Pero antes deberá participar en la Criba, una competición en la arena en la que solo los más rápidos, fuertes y letales sobreviven el tiempo suficiente como para formar parte de la Guardia de élite del emperador.
Con la vida de sus hermanos pendiendo de un hilo, Arvelle no tiene más remedio que aliarse con dos vampiros imprevisibles: el hombre que una vez le rompió el corazón… y el sádico hijo del emperador, Rorrik. Este último tiene la clave para entender los poderes que Arvelle está desarrollando, unas habilidades que, de llegar a oídos del emperador, podrían costarle la vida.
Para sobrevivir a la arena y completar su misión, Arvelle debe desentrañar una conspiración que cambiará todo lo que creía saber sobre sí misma y sobre los dos vampiros ligados a su destino.
América es el resultado de un viaje, de una ensoñación y de un estado de agitación que nunca acaba. Un relato asombrado por una inmensa vastedad de una nación, los Estados Unidos, que tiene las proporciones de un planeta entero en el que todo cabe. América es la representación de un espacio mítico; contradictorio, hermoso y siempre excesivo. El viaje de Manuel Vilas por este espacio es una deriva sentimental y alucinada por ciudades a las que no va nadie o a las que va todo el mundo, moteles fantasma, autopistas infinitas, bosques, bares, tiendas, pueblos con una calle y una iglesia. Y es también un viaje de la memoria por el que desfilan cantantes de rock, escritores, artistas, iconos del Pop, viejas glorias olvidadas o los Simpson como metáfora de la nueva American Way of Life.
En esta edición ampliada que contiene las últimas estancias largas de Manuel Vilas en Estados Unidos el lector asiste a la violencia de una sociedad polarizada, a una América en crisis cultural y política, con un personaje como Donald Trump tensionando la democracia, y que Manuel Vilas sabe interpretar desde la literatura y desde la imaginación.