¿Cuántas vidas se necesitan para sobrevivir a las turbulencias de las guerras de Corea?
A sus casi cien años, Mook Miran pensaba que se llevaría sus secretos a la tumba, pero, en lugar de eso, una empleada de la residencia de ancianos le ofrece la oportunidad de contar su vida y hacer así las paces con su pasado. Bajo la mirada atónita de quien ella llama "su biógrafa", la señora Mook habla del hambre y las penurias que padeció al nacer en una Corea ocupada por el ejército japonés; de las tragedias que afrontó durante la Segunda Guerra Mundial; de las terribles elecciones que soportó para capear unos años densos e implacables; de las personas a las que engañó y a las que mató. Poco a poco, de sus historias emerge la figura de una mujer enigmática y camaleónica, capaz de adaptarse a cualquier situación, de luchar con ferocidad y de amar con la seguridad de quien teme más al arrepentimiento que a la muerte.
Debut de una desconocida Arundhati Roy en el año 1997, El dios de las pequeñas cosas ha sido uno de los grandes fenómenos editoriales de las últimas décadas. Ganador del Premio Booker y traducido a más de cuarenta lenguas, es ya un clásico contemporáneo con ocho millones de lectores en todo el mundo.
Estha y Rahel, dos gemelos del sur de la India, descubren muy pronto que el amor —como las leyes que rigen sus vidas— tiene límites inquebrantables. La visita de su prima Sophie, el regreso de su madre y un gesto fuera de lugar desencadenan una serie de acontecimientos cuyos ecos resuenan años después transformando para siempre su mundo.
Esta saga familiar comparada con obras de Gabriel García Márquez y de Salman Rusdie es mucho más que el retrato de una familia. Es una joya narrativa sobre el deseo y la pérdida, la infancia y sus fracturas, el amor y la justicia. Una novela llena de belleza sobre las decisiones que cambian una vida entera.
En las calles del Brooklyn de principios de los setenta, donde todavía no se perciben indicios de gentrificación, tiene lugar un ritual diario: lo llaman la danza. El dinero cambia de manos, se entregan pertenencias, el poder prevalece. La violencia está en todas partes, es una moneda de cambio. Para cualquier chaval –ya sea mulato, negro o blanco– la calle es el escenario donde exhibir su fuerza, sus debilidades y sus vergüenzas, mientras los demás actores se esconden entre bastidores: padres, policías, obreros, libreros, propietarios de viviendas; los que escriben los titulares, las historias y las leyes; los que dan nombre al barrio. A simple vista, las reglas se adivinan obvias, pero bajo el prisma de la memoria no está claro quién es víctima y quién delincuente. Las puertas de un vecindario, convertido hoy en oasis para ricos, se abren para mostrar, bajo la resplandeciente fachada de sus edificios, historias pasadas y presentes.
La noche del 27 de agosto de 1934, cincuenta y seis chicos se fugan de la colonia penitenciaria para menores de Belle-Île-en-Mer, una isla frente a la costa de Bretaña. Los gendarmes organizan una auténtica cacería en la que participan también los vecinos: la recompensa es de veinte francos por cada fugitivo. En poco tiempo todos son capturados menos uno, Jules, un joven que ha sufrido en la colonia todo tipo de abusos.
Sorj Chalandon se mete en la piel de un rebelde criado sin amor, y le ofrece una posibilidad de salvación, la de abrir los puños para recibir manos amigas y transformar su rabia en belleza. Una vibrante historia de aprendizaje, inspirada en hechos reales, en la que se entrelaza el destino de Jules con la historia del siglo XX y cuya conmovedora reflexión sobre el nexo entre infancia y justicia resuena aún hoy.
Novela familiar de un lector recalcitrante, Alguien que canta en la habitación de al lado convoca a maestros y pares, dioses y demonios, devociones y desconciertos. Alan Pauls descubre que muchas de las cosas que valió la pena escribir las escribió sobre otros, en estado de curiosidad, de fervor o de pasmo, para afinar con músicas ajenas. Es el Pauls de El factor Borges y Trance el que vuelve aquí con las herramientas pasionales de la crítica para ponerlas a prueba en la práctica del ensayo, único género capaz de revitalizarlas.
Sacheri logra como pocos darles una proyección universal a las historias que cuenta. Historias de gente común donde lo cotidiano se vuelve épico».Juan José Campanella
En abril de 1982, ante la recuperación de las Malvinas por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, tres soldados reservistas de la clase 1962 son reincorporados a filas y enviados a las islas. Llenos de expectativa, de curiosidad, de sed de aventura, Carlitos, Antonio y el Conejo se internan en ese territorio desconocido que se irá tornando cada vez más inhóspito a medida que las lejanas negociaciones diplomáticas fracasen y se desencadene la guerra con los británicos. Se enfrentarán
entonces a las privaciones, el frío, el miedo, y esa soledad que sólo podrá ser paliada a duras penas por la fuerza de su amistad. Y conocerán, junto a sus compañeros y sus jefes, la amplia gama de sentimientos y actitudes —la nobleza, el egoísmo, la valentía, la estupidez— nacidos en la situación límite que la guerra impone a los seres humanos.