ENERO DE 1861. Faltan pocos meses para que en Estados Unidos estalle una guerra civil entre el norte unionista y el sur confederado. El predicador Markham y su banda atizan la hoguera de odios sembrando el terror a su paso por las poblaciones fronterizas entre Kansas y Misuri. Un jinete sin nombre lo sigue de cerca, dejando a su vez un rastro de muerte y destrucción. ¿Quién es? ¿Qué pretende? ¿Qué sucederá cuando alcance Markham?
uentan que Dow el Negro ha llegado al trono del Norte sobre una montaña de calaveras. Mientras, el rey de la Unión ha decidido que hay que pararle los pies y sus ejércitos ya han invadido el Norte. Miles de hombres están convergiendo en un antiguo círculo de rocas -los Héroes-, en un valle anónimo que se convertirá en escenario de una de las batallas más sangrientas que el Norte ha presenciado. Al mismo tiempo, los dos bandos están infestados de intrigas, rencillas y envidias, que hacen el final imprevisible.
Inédita hasta ahora en español, pese a que está considerada una de las grandes novelas del premio Nobel de Literatura Sinclair Lewis, "Dodsworth" enfrenta los modales y la moral de los estadounidenses con la de los europeos durante el primer tercio del siglo XX. Ambientada en la Europa de entreguerras, narra el viaje por Europa de Sam Dodsworth, un empresario diseñador de automóviles, y su esposa, Fran Voelker, seducida por la frivolidad de la decadente aristocracia del antiguo continente, lo que comienza a separar al matrimonio. A lo largo de un itinerario por Francia, Gran Bretaña, Italia, Austria, Hungría, Alemania e incluso España, la pareja se va distanciando paulatinamente. Él se convierte en un turista solitario, mientras ella se involucra cada vez más en la ajetreada vida social de las grandes familias, que ocultan su ruina entre bailes de salón. Llevada al cine en 1936 por William Wyler, con Walter Huston y Ruth Chatterton como protagonistas, la película logró siete nominaciones a los Óscars.
LA BIOGRAFÍA DEL GENIO MÁS CONOCIDO DEL SIGLO XX.
Una ecuación que cambió el mundo y un pelo alborotado es lo único que nos viene a la cabeza a la mayoría al pensar en Albert Einstein, una de las mentes más privilegiadas de la historia. Pese a ser un nombre conocido en vida y un icono en nuestro tiempo, quién era Einstein en realidad seguía siendo un misterio incluso para algunos de sus amigos más íntimos.
Esta es la historia de un científico que cometió muchos errores y que, incluso cuando quería que se demostrara que estaba equivocado, al final a menudo tenía razón. Es la historia de un humanista al que le costaba conectar con la gente. Y es la historia de un revolucionario reticente que pagó un precio muy alto por vivir con un solo sueño. En Einstein, Jim Ottaviani y Jerel Dye nos llevan a los bastidores de la fama para elaborar un retrato complejo e íntimo del científico cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de genio.
H de H es una explosión de pensamiento, en palabras y dibujos, sobre la tragedia griega Hércules, escrita por Eurípides en el siglo v antes de Cristo. En el mito, Hércules es la personificación de la violencia masculina, un hombre que regresa al hogar después de años en la guerra y se encuentra incapaz de adaptarse de nuevo a la pacífica vida doméstica. En un rapto de locura, asesina a toda su familia y planea su suicidio. Sólo la intervención de un amigo le conduce a la conclusión de que, a pesar de todo, su vida tiene sentido, pues su existencia y su identidad no están irremediablemente impregnadas de los crímenes que ha cometido.
En Pleno verano & Garcetas blancas, Derek Walcott trata los temas distintivos de su carrera: el complejo legado colonial del Caribe, su amor por la tradición literaria occidental, la sabiduría que llega con el paso del tiempo, las siempre extrañas alegrías del nuevo amor y, a veces, la aterradora belleza del mundo natural, con una intensidad y un impulso que recuerdan su obra más grande. A través de la fascinante repetición de temas e imágenes, Walcott amplía las posibilidades de la rima y la métrica, la forma poética y el lenguaje. Las lenguas el inglés y el creole se imbrican para formar un caudaloso tejido de sentidos y sensaciones que reflejan el amor de Walcott por su tierra, por un lenguaje comprometido y vivo del que todos formamos parte.