Tras la segunda guerra mundial Inglaterra entró en estado de shock. La lenta reconstrucción de las ciudades y la economía, la descomposición de imperio y la afluencia migratoria alteraron para siempre la fisonomía de la isla. La poesía no fue ajena a las presiones psicológicas, económicas, culturales y sociales de su tiempo. Como una antena muy sofisticada (y algo enigmática) recogió el malestar, el pesimismo, la soledad y la fealdad de la época: la Inglaterra verde y campestre de Worsdworth o Tennyson se vuelve gris y urbana en los poemas de esta generación. Claro que partiendo de un sustrato común cada uno de estos poetas ofrece visiones muy distintas y sofisticadas de su tiempo. Así los dos poetas principales de esta generación alcanzan posiciones casi confrontadas: Philip Larkin segrega su pesimismo cultivando un conservadurismo de ideas perfectamente adaptado a los tiempos (oficinas, coches, entretenimiento barato), con un lenguaje preciso, casi expurgado de lirismo; mientras que Ted Hughes despliega una visión salvaje de la caza, los animales y la naturaleza, asediada por las ciudades y la rutina de las oficinas, con un lenguaje expresionista y telúrico. Abran y lean este catálogo de visiones (poéticas), unas veces fantásticas, otras veces mordaces, sobre la misma sociedad fría, gris, mecanizada, solitaria, y apática en la que en buena medida seguimos viviendo.
Esta edición de los Diarios completos de Sylvia Plath incrementa en dos tercios el material de los anteriormente publicados en Estados Unidos en 1982 y en España en 1996. Entre los nuevos pasajes, se cuentan dos cuadernos que su viudo y albacea, Ted Hughes, había prohibido hacer públicos hasta 2013. Editados por Karen V. Kukil a partir de los 23 manuscritos custodiados por el Smith College, cubren desde sus años de estudiante universitaria hasta 1962, un año antes de su muerte, incluyen algunos dibujos y poesías, y son en conjunto el documento definitivo sobre la vida y obra de una de las poetas icónicas del siglo XX.
Theo Silva, vaquero indomable. Mujeriego empedernido. Un problema seguro envuelto en un cuerpo que corta la respiración.
Y me está mirando como si quisiera devorarme.
Pero por fin estoy a punto de escapar de un matrimonio tóxico y me he prometido que me mantendré alejada de los hombres, así que lo único que veo cuando lo miro es una tentación servida junto a una generosa ración de desamor.
Es difícil confiar en este hombre..., pero aún lo es más resistirse a él.
Más que difícil, es imposible, porque Theo no es de los que se rinden... Y por mucho que intente pasar de él, derrite mi gélida coraza y pulveriza todas mis defensas.
Mientras tomamos una copa en un bar del pueblo, le confieso mis secretos más oscuros y profundos. Y luego paso con él la noche más ardiente de toda mi vida.
Y luego le pido que olvide lo que ha ocurrido.
Se suponía que iba a ser una historia de una sola noche.
Un secreto.
Pero, por culpa de una consecuencia inesperada, va a ser un secreto imposible de guardar.
Hay pocos hombres en el reino de Amarra. Tras un fallido intento de rebelión contra el matriarcado, la mayoría de los nobles del país murieron. Ahora, las mujeres de Amarra deben conseguir a sus maridos (si es que quieren uno) secuestrándolos en otros reinos.
Olerra, una princesa guerrera que aspira al trono, desea probar su valía secuestrando a un marido. Y no a cualquier marido. Para superar a su traicionera prima, debe conseguir al mejor. Por suerte para ella, un joven príncipe, el segundo hijo de su mayor enemigo, es famoso por su atractivo y por su carácter tranquilo y dócil. Es la elección perfecta para que pueda reclamar la corona.
Sanos, el heredero del reino de Brutus, desprecia la mera idea de una sociedad dirigida por mujeres. Entrenado desde su nacimiento para luchar, liderar y seguir los pasos de su padre, su camino ha estado decidido desde la cuna. Hasta que ocupa el lugar de su hermano menor durante una broma estando de borrachera, y de pronto descubre que ha sido secuestrado y llevado al palacio de Amarra. Allí le cuentan que va a convertirse en el marido de la potencial reina Olerra. Sanos necesita escapar antes de que alguien descubra su auténtica identidad, pero cuanto más conoce a su captora, menos seguro está de lo que realmente quiere.
AUDI. VIDI. TACE.
Los habitantes de la república Catena, también llamada la Jerarquía, quizá dominen el mundo, pero no lo saben todo.
Les he dicho que mi nombre es Vis Telimus. Les he dicho que me convertí en huérfano después de un trágico accidente hace tres años, y que ha sido solo la buena fortuna la que ha hecho que me acepten en su escuela más prestigiosa. Les he dicho que una vez que me gradúe me uniré gustosamente al resto de la sociedad civilizada, lo que quiere decir que permitiré que mi fuerza, mis deseos y mi determinación, lo que ellos llaman la Voluntad, sean parasitados y añadidos al poder de aquellos que están por encima de mí, como ya lo hacen millones. Como todos deben acabar haciendo.
Les digo que soy uno de ellos, y me creen.
Pero la verdad es que he sido enviado a la academia en busca de respuestas. Para resolver un asesinato. Para buscar un arma antigua. Para descubrir secretos que podrían hacer caer la república.
Y nunca, jamás, cederé mi voluntad al imperio que ejecutó a mi familia.
Para sobrevivir, sin embargo, tendré que ir escalando posiciones dentro de la academia. Tendré que sonreír, que hacer amigos, y fingir que soy uno de ellos. Porque si no lo hago, aquellos que me quieren controlar, los que saben mi auténtico nombre, ya no me necesitarán.
Y si la Jerarquía descubre quién soy de verdad, me matarán.
¿QUIÉN DIJO QUE DESPUÉS DE LA TORMENTA SALE EL SOL CUANDO PUEDE HABER UN RAYO?
Luke Howland, lleno de problemas y sumido en una desesperación profunda, y Hasley Weigel, tan despistada como optimista, no se ajustan al prototipo de pareja perfecta.
Como si cada uno fuese un cielo uno es tormenta y el otro un día soleado: él es oscuridad. Ella un rayo de sol. Y, sin embargo, juntos deciden ponerle nombre a lo que habían creado: un boulevard teñido de tonos grisáceos, celestes y azules eléctricos preparándose para la tormenta.
Ella era para él y él era para ella.
Una historia de amor tan única que te marcará para el resto de tus días.