Smaug, por cierto, parecía dormido cuando Bilbo espió una vez más desde la entrada. Estaba a punto de dar un paso adelante y en ese momento alcanzó a ver un repentino y delgado rayo rojo bajo el párpado caído del ojo izquierdo de Smaug.
El mago Gandalf y una compañía de enanos han llevado a Bilbo muy lejos de la vida cómoda y despreocupada de Bolsón Cerrado, y el hobbit se encuentra
de pronto comprometido en una peligrosa aventura: robar el tesoro de Smaug el Magnífico, un dragón enorme y muy peligroso. Aunque interviene de mala gana, Bilbo sorprende a todos por su habilidad e inventiva.
Escrito por J.R.R. Tolkien para sus hijos, El hobbit tuvo un éxito inmediato cuando se publicó en 1937. Esta edición especial de 1997, ilustrada por Alan Lee, conmemora el sexagésimo aniversario de un gran clásico que se ha establecido a sí mismo como uno de los libros más influyentes de nuestro tiempo.
Tan sugestiva, turbulenta y compleja como su obra literaria, la vida de James Joyce ha sido durante décadas objeto de estudio por las conexiones que tiene con títulos como Dublineses o Ulises, pero también el centro de una poderosa fascinación por un personaje genial. Y su correspondencia es, sin lugar a dudas, la mayor fuente de detalles, secretos y sorpresas, y una de las mejores formas de construir su biografía a partir de una escritura que nació para no ser compartida. Esta edición en dos volúmenes preparada y traducida por Diego Garrido es la más completa hasta la fecha en cualquier idioma. Este primer volumen reconstruye un viaje deslumbrante entre 1900 y 1920 por distintos lugares (Dublín, París, Pola, Zúrich, Trieste...), por las personas con las que se relacionaba (sus padres y hermanos, escritores como Yeats, Ibsen, Svevo o Pound, su esposa Nora, sus editores y sus mecenas, sus estudiosos y críticos...) y por su propia obra, reconstruyendo la cronología de la escritura y publicación de sus cuentos, poemas y novelas.
Hay secretos que hemos guardado mucho tiempo. Vigilantes. Insomnes. Eternos. Y pronto dejarán de ser nuestros.
La Una que es Tres busca, sin saberlo, el alma capturada. El spren aprisionado, olvidado hace mucho tiempo. ¿Puede liberar su propia alma a tiempo de hallar el conocimiento que condena a todos los pueblos de Roshar?
El Soldado Caído acaricia y ama la lanza, incluso mientras el arma hiende su propia carne. Camina siempre hacia delante, siempre hacia la oscuridad, sin luz. No puede llevar consigo a nadie, salvo aquello que él mismo puede avivar.
La Hermana Derrumbada comprende sus errores y piensa que ella misma es un error. Parece muy alejada de sus antepasados, pero no comprende que son quienes la llevan a hombros. Hacia la victoria, y hacia ese silencio, el más importante de todos.
El camino de los reyes es el primer volumen de «El Archivo de las Tormentas», el resultado de más de una década de construcción y escritura de universos, convertido en una obra maestra de la fantasía contemporánea en diez volúmenes. Con ella, Brandon Sanderson se postula como el autor del género que más lectores está ganando en todo el mundo.
Anhelo los días previos a la Última Desolación.
Los días en que los Heraldos nos abandonaron y los Caballeros Radiantes se giraron en nuestra contra. Un tiempo en que aún había magia en el mundo y honor en el corazón de los hombres.
El mundo fue nuestro, pero lo perdimos. Probablemente no hay nada más estimulante para las almas de los hombres que la victoria.
¿O tal vez fue la victoria una ilusión durante todo ese tiempo? ¿Comprendieron nuestros enemigos que cuanto más duramente luchaban, más resistíamos nosotros? Quizá vieron que el fuego y el martillo tan solo producían mejores espadas. Pero ignoraron el acero durante el tiempo suficiente para oxidarse.
Hay cuatro personas a las que observamos. La primera es el médico, quien dejó de curar para convertirse en soldado durante la guerra más brutal de nuestro tiempo. La segunda es el asesino, un homicida que llora siempre que mata. La tercera es la mentirosa, una joven que viste un manto de erudita sobre un corazón de ladrona. Por último está el alto príncipe, un guerrero que mira al pasado mientras languidece su sed de guerra.
El mundo puede cambiar. La potenciación y el uso de las esquirlas pueden aparecer de nuevo, la magia de los días pasados puede volver a ser nuestra. Esas cuatro personas son la clave.
Una de ellas nos redimirá. Y una de ellas nos destruirá.
Hace seis años, un asesino mató al rey Alethi, y ahora está asesinando a los gobernantes de todo Roshar; entre sus principales objetivos es Dalinar. Kaladin está al mando de los guardaespaldas reales, un puesto controvertido por su baja condición, y debe proteger al rey y a Dalinar, mientras que en secreto domina nuevos poderes extraordinarios vinculados a Syl. Shallan tiene la carga de impedir el regreso de Voidbringers y el fin de la desolada civilización que queda. Los Parshendi están convencidos por su líder a arriesgarlo todo en una apuesta desesperada con las fuerzas sobrenaturales que una vez desaparecieron.
1984 se erigió en uno de mis libros predilectos [...] la novela describe la vigilancia permanente, la imposibilidad de hablar abiertamente con nadie, la acechante y ominosa figura del Gran Hermano, la necesidad del régimen de contar con enemigos y guerras (por ficticios que sean) que se utilizan para aterrorizar a la gente y unirla en el odio, los eslóganes ofuscadores, las distorsiones del lenguaje, la destrucción de lo que en verdad ha ocurrido arrojando hasta el menor rastro por un «agujero del recuerdo»…; todo ello me impresionó. Permítanme reformular esto último: me lanzó a un agujero de terror.