EL ESCRITOR VIVE, la tarea de ser poeta no se cumple en determinado horario. Nadie es poeta de ocho a dos y de dos a seis. Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. De igual modo que un pintor, supongo, siente que los colores y las formas están asediándolo. O que un músico siente que el extraño mundo de los sonidos —el mundo más extraño del arte— está siempre buscándolo, que hay melodías y disonancias que lo buscan. Para la tarea del artista, la ceguera no es del todo una desdicha: puede ser un instrumento.
J.L.B.
La patria, los azares de los mayores, las literaturas que honran las lenguas de los hombres, las filosofías que he tratado de penetrar, los atardeceres, los ocios, las desgarradas orillas de mi ciudad, mi ciudad, mi extraña vida cuya posible justificación está en estas páginas, los sueños olvidados y recuperados, el tiempo... La prosa convive con el verso; acaso para la imaginación ambos son iguales.Felizmente, no nos debemos a una sola tradición; podemos aspirar a todas. Obras completas 4 (1975-1988).
Por obras tan rotundas como El amante de Lady Chatterley o El arco iris, David Herbert Lawrence (1885-1930) no solo pasó a la historia de la literatura, sino que lo hizo como un provocador e incómodo crítico de la sociedad, pero también –y en ocasiones de forma injusta– como un autor erótico, decididamente obsceno al que había que leer a escondidas.
El conjunto de su narrativa breve, sin embargo, viene a demostrar que la literatura de Lawrence podía ser tan compleja y variada como lo fue su autor –poliédrico, dinámico, puro instinto, arrebato y pasión–, y despertar la admiración de autores como Ezra Pound, Ford Maddox Ford, E. M. Foster, Anthony Burgess o Aldous Huxley.
«El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio. Hay que volver alos pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre.El viajero vuelve al camino».
Entre octubre de 1979 y julio de 1980, José Saramago recorrió Portugal en un itinerario que le llevó de Trás-os-Montes al Algarve y desde Lisboa hasta el Alentejo. Este libro, en el que se entremezcla la crónica con la narración y los recuerdos, es el resultado de ese viaje. Saramago se revela en él como un viajero de gran sensibilidad, siempre atento a lo que ven sus ojos, a descifrar la realidad del país y entender también con ello su pasado.
Esta edición especial de Viaje a Portugal, publicada con ocasión del centenario del nacimiento del Nobel portugués, incluye, por primera vez, todas las fotografías que Saramago realizó durante su viaje —casi todas inéditas— junto con otras del fotógrafo Duarte Belo.
En una versión alternativa de la América de 1893, Nueva York forma parte de los Estados Libres, donde el matrimonio homosexual está permitido. Un muchacho de familia distinguida se debate entre casarse con un pretendiente elegido por su abuelo o escoger a un profesor de música con pocos recursos de quien está enamorado. En un Manhattan de 1993 asediado por «la enfermedad», un joven hawaiano vive con su pareja, cuya edad e ingresos superan con creces los suyos, y le oculta su infancia problemática y el destino de su padre. Y en 2093, en un mundo asolado por plagas y gobernado por un estado totalitario, un poderoso científico y su familia intentan encontrar las estrategias necesarias para sobrevivir sin perderse unos a otros por el camino.
Como en una sinfonía fascinante e ingeniosa, estas tres partes conforman una novela monumental, histórica y distópica en la que el amor parece imposible y, sin embargo, los protagonistas, con sus limitaciones y secretos, se obstinan en buscarlo como único modo de llegar al paraíso.
Era y es Paradiso una verdadera meditación sobre el génesis del hombre, sobre el génesis mismo.María ZambranoLeo Paradiso poco a poco con creciente asombro y deslumbramiento. Un edificio verbal de riqueza increíble, mejor dicho, no un edificio sino un mundo de arquitecturas en continúa metamorfosis.Octavio Paz[] la excitación, el deslumbramiento, la perpleja admiración que deja en el lector esta expedición por ese gigantesco e insólito Paradiso, concebido por un gran creador y propuesto a sus contemporáneos como territorio de goces infinitos.Mario Vargas Llosa[] Lezama Lima, intercesor de oscuras operaciones de ese espíritu que precede al intelecto, de esas zonas que gozan sin comprender, del tacto que oye, del labio que ve, de la piel que sabe de las flautas a la hora pánica y del terror en las encrucijadas con luna llena.Julio CortázarJuntos por primera vez en cualquier lengua, aquí están los XXIV capítulos revisados de la inconclusa Paradiso-Oppiano Licario, la novela órfica de uno de los escritores canónicos del siglo XX. Las crónicas de La Habana del poeta, ensayista y narrador José Lezama Lima (1910-1976) fueron el libro inaugural de Verbum en 1990. A ellas Verbum suma hoy numerosos volúmenes de su bibliografía directa e indirecta.