Un libro épico que encierra catorce capítulos de nuestra historia claves para entender la sociedad y cultura occidental.
«Un libro escrito con una manifiesta voluntad de instruir deleitando».
Enrique Ocaña, El Mundo
Momentos estelares de la humanidad es probablemente el libro más célebre de Stefan Zweig. Desde el 44 a. C. hasta 1919, el autor hace un repaso único de algunos de los momentos que cambiaron para siempre el transcurso de la Historia.
Zweig recrea, con una prosa vibrante y de manera magistral, catorce momentos clave: desde Cicerón hasta Thomas Woodrow Wilson, los protagonistas se enfrentan a aquellos instantes cruciales de la Historia de la humanidad. Desde la trágica caída de Constantinopla en 1453, la agonía de Dostoievski ante el patíbulo en 1849, la epifanía de Händel con su "Mesías" en 1741 o el instante decisivo, en 1815, en el Waterloo de Napoleón.
Han pasado dieciséis años desde el epílogo de ¿Solo amigos? Los niños han crecido, Fran consiguió la niña que anhelaba y tal como se preveía los tres chicos Figueroa acaban enamorándose de la preciosa Marta.
Ésta, incapaz de decidirse por uno de ellos se marcha a Londres para aclarar sus sentimientos. A la vuelta no tiene dudas de que es Sergio quien para ella es más que un amigo.
Él es marino mercante y ella una abogada entregada a su profesión, la relación entre ellos está plagada de largas separaciones y breves periodos juntos con las complicaciones, inseguridades y celos que una relación de este tipo conlleva.
¿Será su amor lo suficientemente fuerte para sobrevivir?
Aunque Vivian Carpenter es una ingenua joven de buena familia, es obstinada y tiene tendencia a no pensar las cosas antes de hacerlas ―lo que ahora llamaríamos «no tener filtro»―. Su vida parece decidida y, tras una educación esmerada, se encamina hacia un matrimonio de conveniencia...
Pero quiere descubrir los placeres prohibidos, y no hay ningún sitio mejor para ello que uno de los clubs nocturnos más atrevidos de Londres, ni nada le intriga más que el hombre que se oculta detrás de la máscara del misterioso dueño del Dark, el Jefe. Mientras tanto, cierto caballero puritano y estirado parece empeñado en enseñarle lo peligroso que puede ser frecuentar el mundo de la noche...
Dividida entre esos dos hombres tan diferentes, Vivi comienza a sentirse viva de verdad..., pero su destino se empeña en mostrarle que ninguno de los dos está a su alcance.
Un misterioso anuncio de una sola línea en una revista culinaria, sin número de teléfono ni dirección: ¡quienes deseen visitar la taberna Kamogawa tienen que confiar en un toque de magia para llegar hasta ella! Solo los asiduos y los curiosos, guiados por el destino, encuentran el camino hasta el pequeño edificio escondido entre las callejuelas de Kioto.
La pareja formada por el padre y la hija Kamogawa ha empezado a anunciar sus servicios como «detectives de la comida»: mediante ingeniosas investigaciones, son capaces de recrear un plato del pasado de sus clientes, guisos que bien podrían contener las claves de historias olvidadas y promesas de felicidad futura. ¿Les permitirán estos sabores redescubiertos cerrar la puerta a los remordimientos y empezar de nuevo?
Cuando nos salimos del camino marcado, las distancias con quienes nos rodean a veces son insuperables.
En abril de 1967, la autora y protagonista, por entonces joven aspirante a profesora de secundaria, supera el examen de capacitación en un liceo de Lyon para orgullo (y recelo) de su padre, antiguo obrero que, procedente del medio rural y tras trabajar duramente, ha acabado convertido en propietario de un pequeño comercio en las provincias. Para ese padre, todo eso significa otro paso adelante en su difícil ascenso social; sin embargo, poco le dura esta satisfacción, ya que fallece dos meses después. Padre e hija han traspasado sus respectivos «lugares» dentro de la sociedad. Pero se han mirado entre sí con suspicacia, y la distancia entre ambos ha ido tornándose cada vez más dolorosa.
El lugar se centra, pues, no sólo en los complejos y prejuicios, los usos y las normas de comportamiento de un segmento social de límites difusos, cuyo espejo es la culta y educada burguesía urbana, sino también en la dificultad de habitar en un espacio propio dentro de la sociedad.
Una escena familiar, y sus consecuencias perturbadoras, diseccionadas por la autora que ha hecho de su vida materia literaria.
En 1952, cuando Annie Ernaux tenía doce años, su padre quiso matar a su madre un domingo de junio, a primera hora de la tarde. Años después, esa escena se le presenta a la autora tan diáfanamente cruel como el día en que la vivió. Como en tantas otras familias, sus padres, que se odian entre sí, adoran en cambio a la niña, por lo que, mientras pasan los días y el olvido invade el hogar, el recuerdo de aquel domingo parece convertirse en un mal sueño. Sin embargo esa escena cambió para siempre a la autora: aquella niña y su familia «habían dejado de ser gente decente», y todo había pasado a ser vergonzoso. Annie Ernaux recorre desde los códigos de conducta y las normas sociales que imperaban en su entorno, hasta las noticias del momento, las expresiones más usadas o el temor que infundían las grandes ciudades, para calibrar con exactitud hasta qué punto lo ocurrido la hicieron sentirse indigna.