La década de 1950 se acerca a su fin y en Santiago de Chile Aurora se dispone a asistir a su primer año en la facultad de Medicina. En el discurso inaugural, el rector exhorta al alumnado, concretamente a las dos únicas mujeres de todo el curso, a demostrar que merecen un sitio entre esos bancos. Luchando contra los prejuicios de sus profesores, que dudan de su valía, y de sus propios compañeros, que asumen que Aurora anda en busca de un buen partido, esta cirujana en ciernes se gana un puesto de honor en la facultad. Entre lecciones de anatomía, disecciones de corazones y experimentos poco ortodoxos, pronto su propio corazón empezará a latir de forma incontrolada y Aurora deberá tomar una decisión imposible con la que vivirá el resto de su vida.
Gran conocedora del mundo antiguo, Natalie Haynes lleva años acercando en sus novelas los mitos clásicos a cientos de miles de personas desde una perspectiva contemporánea. Esta vez le toca el turno a Medusa, la única mortal en una familia de dioses, la Gorgona con serpientes en lugar de pelo cuya mirada podía convertir en piedra a un ser vivo y que sería decapitada por Perseo. Así es como la leyenda nos ha llegado hasta hoy, pero ¿qué pasaría, se pregunta Haynes, si todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre ella estuviera equivocado?
Medusa crece con sus hermanas, Esteno y Euríale, y pronto descubre, por los cuidados que todo el mundo le procura, que no sólo es más bella que las otras dos, sino también más vulnerable. Es sensible, llena de una compasión que los inmortales no pueden comprender y preferirían aniquilar. Cuando la codicia lleva a Poseidón, el dios del mar, a cometer un acto imperdonable en el templo de Atenea, la vida de Medusa cambia para siempre: indignada y celosa, Atenea descarga su venganza sobre ella transformándola en un monstruo de pelo de serpiente y mirada petrificante. Horrorizada por sus poderes, Medusa ya no puede mirar a las personas que ama sin destruirlas y se condena a la soledad y el exilio… al menos hasta que Perseo, hijo de Zeus y Dánae, se embarca en una persecución para cobrarse su cabeza.
Capaz de romper barreras intelectuales y generacionales, Natalie Haynes aporta en esta fascinante novela empatía y matices a una de las primeras historias en las que una mujer es culpada, castigada y reprendida por los abusos de un dios todopoderoso, y nos ofrece una nueva versión de este sobrecogedor mito de rabiosa actualidad.
1917. En un campo de batalla cerca del río Escaut, John yace sin poder moverse ni sentir las piernas tras una explosión. Luchando por concentrar sus pensamientos, se pierde en la memoria mientras cae la nieve.
En 1920 John ha regresado de la guerra a North Yorkshire. Está vivo, pero no entero. Vive con Helena y reabre su negocio de fotografía, intenta seguir viviendo, pero el pasado irrumpe insistentemente en el presente, cuando los fantasmas empiezan a aparecer en sus fotografías.
Así comienza una narración que abarca cuatro generaciones de conexiones que se encienden y reencienden a medida que avanza el siglo y a veces, en momentos radiantes de deseo y trascendencia, unas chispas vuelan hacia arriba, obrando sus transformaciones décadas después.
Flores, hierbas, y árboles son un componente clave del lenguaje poético y dramático de Federico García Lorca. Si pusiéramos su obra bocabajo y cayeran todos los versos y frases excepto los que tienen raíces, es decir, los que incluyen alguna especie vegetal, al volver a ponerla en pie descubriríamos que estamos en un jardín frondoso. La poesía y el teatro lorquianos albergan un jardín compuesto por 142 especies. Algunas son escasas, la mayoría recurrentes y unas cuantas casi endémicas; pero todas están cargadas de voz y significado. Este libro es un trabajo ambicioso y artístico, fruto del estudio integral de la obra de Federico García Lorca. Un disfrute para los sentidos, un acercamiento al teatro y poesía lorquianos a través de las plantas que los adornan y protagonizan. Bienvenidos al jardín de Federico, verde que te quiero verde.
Una joven regresa de Nueva York al Kentucky de su infancia y descubre un mundo de contradicciones en su interior. La vida en Nueva York, escenario o telón de fondo de la mayoría de estas historias, se describe de manera sorprendente y memorable en la prosa mordaz de Hardwick. Elizabeth Hardwick, célebre novelista y ensayista, fue una de las grandes mujeres de letras de la posguerra de Estados Unidos. Sin embargo, hasta ahora, su pequeño pero notable logro como escritora de cuentos ha permanecido en gran parte oculto, escondido en las páginas de publicaciones periódicas como Partisan Review, The New Yorker y The New York Review of Books. Esta primera colección de relatos de Hardwick revela su brillantez como observadora de la vida contemporánea.
Violeta viene al mundo un tormentoso día de 1920, siendo la primera niña de una familia de cinco bulliciosos hermanos. Desde el principio su vida estará marcada por acontecimientos extraordinarios, pues todavía se sienten las ondas expansivas de la Gran Guerra cuando la gripe española llega a las orillas de su país sudamericano natal, casi en el momento exacto de su nacimiento.
Gracias a la clarividencia del padre, la familia saldrá indemne de esta crisis para darse de bruces con una nueva, cuando la Gran Depresión altera la elegante vida urbana que Violeta ha conocido hasta ahora. Su familia lo perderá todo y se verá obligada a retirarse a una región salvaje y remota del país. Allí Violeta alcanzará la mayoría de edad y tendrá su primer pretendiente...
En una carta dirigida a una persona a la que ama por encima de todas las demás, Violeta rememora devastadores desengaños amorosos y romances apasionados, momentos de pobreza y también de prosperidad, pérdidas terribles e inmensas alegrías. Moldearán su vida algunos de los grandes sucesos de la historia: la lucha por los derechos de la mujer, el auge y caída de tiranos y, en última instancia, no una, sino dos pandemias.