Bilbo Bolsón es como cualquier hobbit: no mide más de metro y medio, vive pacíficamente en la Comarca, y su máxima aspiración es disfrutar de los placeres sencillos de la vida (comer bien, pasear y charlar con los amigos). Pero su tranquilidad se ve interrumpida cuando el mago Gandalf y un grupo de trece enanos se presentan un día en su casa para involucrarlo en una aventura. Con la ayuda de un mapa misterioso, partirán hacia la Montaña Solitaria con el fin de rescatar el tesoro custodiado por Smaug el Dorado, un terrible y enorme dragón. A pesar de las reticencias de Bilbo a participar en esta búsqueda, pronto descubrirá una temeridad y una habilidad como ladrón que jamás hubiera sospechado poseer.
El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel… Una obra de auténtica imaginación, una visión inspirada, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear.
Kurt Vonnegut quería escribir una novela sobre la guerra. Pero tenía dos problemas. El primero, que le hacía volver a lo que él había sufrido: sobrevivió al bombardeo de Dresde, el más cruento de la Segunda Guerra Mundial, y fue hecho prisionero de guerra. El segundo, que le daba pavor que llevasen la historia al cine (como le advirtió que pasaría una buena amiga suya) y la interpretase una gran estrella, un actor muy machote, y los niños quisiesen ir también a la guerra y las guerras no se acabaran nunca.
Pero escribió esa novela, y se prometió que sería distinta a todas las demás. Que hablaría de «la cruzada de los niños». Y que en ella habría miedo y risa y viajes en el tiempo y ternura y estupor y sorpresa y fragilidad.
Considerada una obra maestra de la literatura universal, es una de las novelas más traducidas y leídas en español de este premio Nobel. Paradigma del realismo mágico, relata la aventura de siete generaciones de la familia Buendía-Iguarán en la ciudad imaginaria de Macondo. «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo».Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso «boca a boca» -como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía-Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.
Una historia de crímenes, pasión y secretos en el corazón de una Viena dorada en esplendorosa decadencia.
Viena, 1904. Una serie de asesinatos conmociona a la ciudad. Las víctimas son jóvenes modelos de dudosa reputación, vinculadas todas ellas al entorno artístico de la Secession, el grupo de artistas más provocador del momento.
El caso cae en manos del inspector Karl Sehlackman, y las pistas pronto le conducen a La Maison des Mannequins, una academia de modelos dirigida por Inés, una mujer de belleza deslumbrante y pasado turbulento. A su alrededor orbitan un pintor dominado por la obsesión, un aristócrata marcado por la culpa y un mundo en el que deseo y arte se entrelazan con la muerte.
El mundo es de las mujeres.
Sofía Luna se enfrenta a su primer caso tras ser reconocida legalmente como mujer: Jon Senovilla, hijo de un famoso escritor, ha aparecido muerto en el columpio de su jardín con un cuchillo medieval clavado en el abdomen.
Mientras investiga el crimen junto a Laura, compañera y antigua amante, la inspectora Luna descubrirá un complejo entramado de secretos, mentiras y conflictos enquistados en el entorno de la víctima, al tiempo que deberá lidiar con el rechazo de sus compañeros, los prejuicios sociales y las heridas abiertas en su propia familia.