Casi una década después de Para acabar con Eddy Bellegueule, su ópera prima, que se convirtió en un sorprendente fenómeno internacional, Édouard Louis regresa con un nuevo texto autobiográfico que nos permite medir el alcance del camino recorrido desde una infancia marcada por la miseria económica, moral y cultural hasta la vida adulta en los elegantes barrios de París. Una fascinante y conmovedora historia de aprendizaje y metamorfosis para escapar de la pobreza, la violencia y la exclusión.
Dotado de una trágica lucidez y de una franqueza asombrosa, Cambiar: método es probablemente el libro más tierno y melancólico de Édouard Louis, una forma de odisea personal que no es sino el fruto maduro de una permanente, insaciable y terapéutica búsqueda de la felicidad.
Francia, verano de 1944. Con nueve años, Mainou acaba de perder a su madre mientras daba a luz a su hermana pequeña. El compungido padre se ve obligado entonces a enviar a Mainou a Lorena, con su abuela, al otro lado de la línea de demarcación, escondido en un carro de heno. Allí, en la granja familiar, tratará de retener los últimos suspiros de su infancia mientras la realidad lo empuja a evadirse: el miedo, la pena, la guerra. Junto a esa familia que aún no conocía, y a los misteriosos sucesos que los rodean, el niño se confía a la imaginación para atravesar el duelo y sobrevivir a los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.
Otro tipo de música evoca la vida familiar —mediante la añoranza, la rabia y la felicidad— e íntima de la autora, parte de esta valiosa constelación artística conocida como «Familia Parra», y ofrece, mediante breves historias y aforismos, una introducción divertida y original a la contemplación de lo que nos ocurre cada día.
«Tengo mis dudas sobre lo que escribo, sobre el real interés en lo que busco. Antes quise que mis canciones no las escuchara nadie. Algo de voyerismo tiene todo esto. Tú mismo ahora estás mirando por un agujero cómo me desnudo. Crees que lo voy a hacer por completo. En verdad lo estoy haciendo».
El Muro de Berlín se construyó para separar.
Dos jóvenes se cogen de la mano frente al Muro de Berlín, aún a medio construir. Una se queda en el Este, la otra en el Oeste. Es 23 de agosto de 1961 y el Muro apenas lleva diez días en pie, pero ya separa el barrio de Rosmarie y el de Kriemhild, que no saben cuándo volverán a verse.
Pero esta ciudad, como las buenas amistades, pervive más allá de los muros.
Elena acaba de mudarse de Madrid a Berlín cuando descubre, en el pequeño museo donde trabaja, una fotografía que le llama la atención y la curiosidad la empuja a indagar sobre la verdadera historia de ese instante y sus protagonistas. ¿Qué esconden realmente? ¿Conseguirían reencontrarse? ¿Se trata de la captura de una auténtica despedida?
Basada en la historia y en la fotografía real de las chicas de Mauermädchen, esta emocionante novela nos habla de las cicatrices de una ciudad dividida, del dolor que produce el recuerdo y el vacío que deja el olvido, así como de las amistades que nos salvan y sobreviven la distancia que pretenden imponer los muros.
Kiev, 1919. Los bolcheviques han tomado el mando de la ciudad y en ella reina el descontrol. En un clima de robos y asesinatos diarios, el joven Samsón Kolechko pierde a su padre y una oreja a manos de los cosacos, y se ve casi por accidente como jefe de la policía soviética. Su primer y peligroso caso, que incluye una oreja cortada, un hueso de plata y un traje de inusual tamaño y exquisita tela inglesa, lo sumergirá en el caos de Kiev y en los brazos de Nadiezhda, una ardiente bolchevique de la que Samsón ya no podrá separarse.
Tres personajes se dan cita en un Buenos Aires perturbador. El verano y la humedad azuzan la violencia en la ciudad, una tormenta que amenaza pero que nunca acaba de desatarse. Alejandro, un escritor ya en la madurez y desencantado, estampa su automóvil contra un preso. Y este acto violento, aunque de alguna extraña manera natural, pone en marcha un mecanismo secreto que lo conecta con Ángel, practicante de un culto ancestral. Ángel viene del norte para ocupar un cargo en la policía metropolitana, y descubre que no se trataba del puesto que había imaginado, pero se siente poseedor de cierta sabiduría heredada de su abuela, unas creencias que le permiten oír el lamento de los muertos. Y este círculo lo concluye la llegada de Mariana, hija de Alejandro, que se verá involucrada en una de las cacerías de su padre. Cozarinsky nos lleva de la mano por una ciudad que se aproxima al apocalipsis, un mundo entre real y fantástico, que toma el pulso con brillantez a la deriva de la sociedad occidental de los últimos años.