Barcelona, 1957. Daniel Sempere y su amigo Fermín, los héroes de La Sombra del Viento, regresan de nuevo a la aventura para afrontar el mayor desafío de sus vidas.
Justo cuando todo empezaba a sonreírles, un inquietante personaje visita la librería de Sempere y amenaza con desvelar un terrible secreto que lleva enterrado dos décadas en la oscura memoria de la ciudad. Al conocer la verdad, Daniel comprenderá que su destino le arrastra inexorablemente a enfrentarse con la mayor de las sombras: la que está creciendo en su interior.
Rebosante de intriga y emoción, El Prisionero del Cielo es una novela magistral donde los hilos de La Sombra del Viento y El Juego del Ángel convergen a través del embrujo de la literatura y nos conduce hacia el enigma que se oculta en el corazón del Cementerio de los Libros Olvidados.
La campiña inglesa, 1968. Beth tenía diecisiete años cuando conoció a Gabriel. Él cambió su forma de sentir, la manera en que se veía a sí misma. Juntos creyeron que su encuentro era el inicio de una gran pasión, pero Gabriel tuvo que marcharse a estudiar a Oxford y ella quedó rota. Solo el tiempo y el amor sin sobresaltos de Frank la ayudaron a recomponerse y a construir una vida familiar plena.
Años después, Gabriel regresa al pequeño pueblo de Hemston y despierta en Beth aquello que creía dormido: el deseo, la culpa y la necesidad de sentirse viva. Todos saben que su presencia allí traerá problemas. Pero nadie puede imaginar que acabará en tragedia cuando los secretos del pasado transformen el presente de manera irreversible.
Jean Louise Finch vuelve a Maycomb, Alabama, para visitar a su anciano padre, Atticus. Ya no es la pequeña Scout, sino una joven de veintiséis años que vive en Nueva York, ajena a las tensiones provocadas por el movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana y la agitación política que están transformando los estados del sur. Pero su regreso al hogar se torna agridulce cuando descubre la inquietante verdad sobre su familia, su pueblo y sus seres más queridos. A medida que los recuerdos de su infancia se agolpan en su memoria, sus valores y creencias empiezan a tambalearse.
Tras el ataque de unos hombres lobo en la noche de su decimoséptimo cumpleaños, Vanessa Hart pierde todo lo que ama en un abrir y cerrar de ojos: a su mejor amiga, a su padre e incluso su hogar.
Después de que la capturen y encierren, Vanessa sufre una transformación horrible que la convierte en la misma bestia que la mordió, y sus captores le dejan bien claro que nunca podrá escapar: o le jura su vida a la corte de la reina loba o morirá.
Sin más opción, Vanessa se une al castillo Severi, un lugar en el que crecen increíbles enredaderas por las paredes, las estrellas parecen conceder regalos y una garra puede atravesar la piel como si fuera seda. Pero ella no ha olvidado lo que le arrebataron.
Vanessa todavía busca venganza, así que comienza a maquinar un plan desde las sombras. aunque pronto se ve hipnotizada por el príncipe Sinclair Severi, quien amenaza con robarle el corazón a pesar de que está prometido con su némesis, y por su melancólico y desgraciado primo, Calix, cuya mirada ardiente esconde secretos aún más oscuros.
Las historias de esta antología, que abarca los géneros de la fantasía y la ciencia ficción, están ambientadas más allá de los confines del Cosmere. Además de la nueva novela corta, Momento Cero, Realidades a medida incluye nueve obras de ficción breve: Instantánea, Estado perfecto, La defensa del Elíseo (del universo de Escuadrón), Primogénito, Mitosis (del mundo de Reckoners) y otras cuatro historias.
También se incluyen las notas del autor y una espectacular ilustración en blanco y negro para cada historia. Esta visionaria colección es de lectura obligatoria tanto para los nuevos lectores de Brandon Sanderson como para los fans más acérrimos.
¿Unas memorias? ¿Un dietario? ¿Un libro de viajes? ¿Un ensayo sobre la literatura y el mundillo literario? ¿Una crónica de la literatura española entre los siglos XX y XXI? ¿Una novela social? ¿Una carta de suicidio?
Más bien un exorcismo, ya que no por casualidad arranca con una invocación al padre Karras de El exorcista. Dice la autora, acaso poseída: «Soy una escritora que pide un ascenso y ya es demasiado vieja para ascender. Soy una escritora que no cree −para nada− en la autonomía del campo cultural. Soy una escritora, en medio de la selva, que se abre camino entre la vegetación con un machetito mellado». Y asegura: «Escribo un libro para salvarme de los libros y sus repliegues laterales. Sus turbulencias y su moho. Su copyright. Para recuperar una pureza que solo me haga pensar en que Confucio es el padre de la confución y enunciar grandes palabras que trascienden lo local para transformarse en asunto humano, demasiado humano [...]. Una literatura sin la mugre de la envidia o la negociación del anticipo. Sin portadas ni listas de notables en los suplementos literarios».