En el pequeño pueblo de Maycomb, Alabama, durante los años treinta, un hombre negro es acusado de violar a una mujer blanca. Atticus Finch, abogado íntegro y viudo a cargo de sus dos hijos, Jem y Scout, decide ponerse al frente de una defensa imposible. Desde la mirada impregnada de humor y de ternura de la pequeña Scout, Harper Lee explora las grietas de una sociedad dominada por el prejuicio racial, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales y un sistema judicial sin garantías de imparcialidad.
Ganadora del Premio Pulitzer, Matar a un ruiseñor es una de las novelas de iniciación más icónicas y universales de la literatura contemporánea, la historia de dos hermanos que aprenden a ver el mundo con otros ojos y de un padre que se convirtió en un modelo para generaciones de lectores. Una obra que se te pega al corazón y te sacude la conciencia con la que Harper Lee fue catapultada a la fama instantánea y que mantiene aún hoy su rabiosa actualidad.
Jean Louise Finch vuelve a Maycomb, Alabama, para visitar a su anciano padre, Atticus. Ya no es la pequeña Scout, sino una joven de veintiséis años que vive en Nueva York, ajena a las tensiones provocadas por el movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana y la agitación política que están transformando los estados del sur. Pero su regreso al hogar se torna agridulce cuando descubre la inquietante verdad sobre su familia, su pueblo y sus seres más queridos. A medida que los recuerdos de su infancia se agolpan en su memoria, sus valores y creencias empiezan a tambalearse.
La campiña inglesa, 1968. Beth tenía diecisiete años cuando conoció a Gabriel. Él cambió su forma de sentir, la manera en que se veía a sí misma. Juntos creyeron que su encuentro era el inicio de una gran pasión, pero Gabriel tuvo que marcharse a estudiar a Oxford y ella quedó rota. Solo el tiempo y el amor sin sobresaltos de Frank la ayudaron a recomponerse y a construir una vida familiar plena.
Años después, Gabriel regresa al pequeño pueblo de Hemston y despierta en Beth aquello que creía dormido: el deseo, la culpa y la necesidad de sentirse viva. Todos saben que su presencia allí traerá problemas. Pero nadie puede imaginar que acabará en tragedia cuando los secretos del pasado transformen el presente de manera irreversible.
Tras el ataque de unos hombres lobo en la noche de su decimoséptimo cumpleaños, Vanessa Hart pierde todo lo que ama en un abrir y cerrar de ojos: a su mejor amiga, a su padre e incluso su hogar.
Después de que la capturen y encierren, Vanessa sufre una transformación horrible que la convierte en la misma bestia que la mordió, y sus captores le dejan bien claro que nunca podrá escapar: o le jura su vida a la corte de la reina loba o morirá.
Sin más opción, Vanessa se une al castillo Severi, un lugar en el que crecen increíbles enredaderas por las paredes, las estrellas parecen conceder regalos y una garra puede atravesar la piel como si fuera seda. Pero ella no ha olvidado lo que le arrebataron.
Vanessa todavía busca venganza, así que comienza a maquinar un plan desde las sombras. aunque pronto se ve hipnotizada por el príncipe Sinclair Severi, quien amenaza con robarle el corazón a pesar de que está prometido con su némesis, y por su melancólico y desgraciado primo, Calix, cuya mirada ardiente esconde secretos aún más oscuros.
Desde que se publicó en 1928, Orlando ha sido una de las novelas más populares de Virginia Woolf, tanto por su originalidad como por su espíritu transgresor. Narra la vida de un joven caballero inglés de la corte isabelina, apuesto, rico, seductor e interesado por las artes y las letras —figura que se inspiraba vagamente en la escritora Vita Sackville-West, amiga y amante de la autora—, que atraviesa la historia desde el siglo XVI hasta el XX y que un buen día, de forma totalmente fortuita e impensada, se despierta convertido en mujer.
Las peripecias del (o de la) protagonista a través del tiempo permiten a Virginia Woolf elaborar una peculiarísima reflexión sobre la historia, el género y las emociones, a la vez que ofrece al lector un ejemplo más que sugerente sobre la ausencia de límites en la creación artística.
Juana acaba de cumplir cincuenta años cuando su marido, Connor, la deja tras dos décadas de matrimonio: se lo comunica una mañana de primavera con un anuncio inesperado, simple y devastador. Así arranca esta historia. Juana intenta comprender qué ha sucedido acompañada por Cécile, su brillante y descreída amiga, que reacia a todo compromiso se adentra ella también en su propio laberinto emocional con Marco, un excombatiente convertido en policía; en torno a ellos se despliegan amores intermitentes, secretos familiares y cuerpos que todavía desean. Lieke, una joven investigadora que ha dejado atrás su país y a su pareja y busca su lugar en el mundo, cierra este círculo de vínculos al iniciar una relación con Connor. Las tres mujeres, desde perspectivas distintas, deberán hallar su manera de habitar la pérdida y reinventarse sin certezas.
En este relato íntimo y luminoso, las plantas que crecen, se marchitan o cambian de lugar son testigos silenciosos del desamor y el abandono. Cada personaje, sin embargo, persigue la luz y un resquicio para volver a germinar.