Marcellus es un pulpo increíblemente curioso y descarado. Cada día, mucha gente pasa por delante de su tanque en el acuario de Sowell Bay, aunque pocos se detienen demasiado. En cambio, Tova, la limpiadora, le ha cogido cariño y, mientras barre, le cuenta cuánto echa de menos a su hijo, desaparecido hace treinta años en el mar.
A Marcellus no se le escapa nada y es mucho más inteligente de lo que nadie podría imaginar, pero nunca se le ocurriría mover un solo tentáculo para ayudar a uno de sus captores humanos... hasta que comienza a formar una inesperada amistad con Tova. Con su perspicacia de detective, Marcellus ha deducido lo que sucedió la noche de la desaparición. Y ahora tendrá que ingeniárselas desde el otro lado del cristal para revelarle la verdad, antes de que sea demasiado tarde.
Una novela deslumbrante y conmovedora sobre una amistad capaz de vencer la peor de las soledades. Y una historia de esperanza sobre dos almas generosas, criaturas imperfectas... y , quizá por eso, increíblemente luminosas.
Deborah Levy arranca estas memorias recordando la etapa de su vida en que rompía a llorar cuando subía unas escaleras mecánicas. Ese movimiento inocuo la llevaba a rincones de su memoria a los que no quería volver. Son esos recuerdos los que forman Cosas que no quiero saber, el inicio de su «autobiografía en construcción».
Esta primera parte de lo que será un tríptico sobre la condición de ser mujer nace como respuesta al ensayo «Por qué escribo», de George Orwell. Sin embargo, Levy no viene a dar respuestas. Viene a abrir interrogantes que deja flotando en una atmósfera formada por toda la fuerza poética de su escritura. Su magia no es otra que la de las conexiones impredecibles de la memoria: el primer mordisco a un albaricoque la traslada a la salida de sus hijos de la escuela, observando a las otras madres, «jóvenes convertidas en sombras de lo que habían sido»; el llanto de una mujer le devuelve la nieve cayendo sobre su padre en el Johannesburgo del apartheid, poco antes de ser encarcelado; el olor del curry la lleva a su adolescencia en Londres, escribiendo en servilletas de bares y soñando con una habitación propia.
Leer a Levy es querer entrar en sus recuerdos y dejarse llevar por la calma y el aplomo de quien ha aprendido todo lo que sabe (y todo lo que no querría saber) a fuerza de buscar su propia voz.
Tras la muerte de sus padres en un trágico accidente, Cosima Saverio asume el liderazgo de la marca de alta costura en cuero de su familia. Mientras afronta los desafíos de dirigir una empresa a los veintitrés años, Cosima también debe mantener el palazzo familiar en Venecia y cuidar de sus hermanos menores: Allegra, quien sobrevivió a la tragedia que mató a sus padres, aunque con cicatrices y una lesión en la columna, y Luca, que tiene predilección por las fiestas desenfrenadas, las mujeres guapas y las mesas de póquer.
Cosima maneja sus responsabilidades con una madurez que no corresponde a su edad, pero el éxito le ha pasado factura: sus necesidades siempre quedan relegadas a un segundo plano y dedica su tiempo libre a quienes dependen de ella. Hasta que conoce a Olivier Bayard, el fundador de la empresa de bolsos prêt-à-porter más exitosa de Francia.
El negocio de los Saverio goza de estabilidad financiera y genera suficientes ingresos para que la familia viva cómodamente. Entonces Luca pierde una suma considerable en el casino y su vida corre peligro si la deuda no se salda a tiempo. Cosima se enfrenta a una decisión imposible: vender el palazzo, deshacerse de una parte del negocio o dejar que Luca se las arregle solo.
¿Conseguirá Cósima salvar todo aquello por lo que ha luchado antes de que salte por los aires?
La novela más apetitosa que leerás jamás. Una historia deliciosa que combina misterios y cocina y que triunfa en Japón y en todo el mundo.
Los misterios de la taberna Kamogawa es una de las novelas más apetitosas que vas a leer jamás. Una historia llena de ternura sobre una pareja de detectives formada por el padre y la hija del Kamogawa Shokudo, un restaurante escondido en Kioto, que siempre está lleno. El éxito entre la clientela radica en que este dúo singular se ha especializado en preparar exactamente el plato que el público anhela y recuerda de su pasado y no es capaz de reproducir o encontrar. Y lo hacen investigando la historia de la persona en cuestión. Kamogawa Koishi y su padre Nagare, antiguo detective, escuchan las confidencias de sus comensales, que anhelan revivir un momento mágico, y recrean los platos cocinados por sus seres queridos, en una novela deliciosa en todos los sentidos.
Una sátira sobrecogedora y absorbente del mundo del espionaje.
Harry Pendel, prestigioso sastre inglés al que acuden los hombres más poderosos de Panamá, trabaja como informante para el servicio de inteligencia británico.
Faltan dos años para que el país recupere el control de su valioso canal y la droga, el dinero blanqueado y la corrupción campan a sus anchas. Y Pendel accede a los planes de sus clientes y escucha sus confidencias. Por su establecimiento desfilan, desde el presidente panameño hasta un general norteamericano, pasando por políticos, ladrones y toda clase de estafadores.
Pocas veces en la historia de la literatura se ha alcanzado un nivel tan alto de penetración psicológica, delicadeza narrativa y conmoción emocional como en estas novelas breves. Este volumen reúne seis joyas inigualables; cada una de ellas es un retrato íntimo del alma humana en su momento de mayor tensión, fragilidad o revelación.