Daven se hizo cargo de la Orden cuando Viggo faltó, pero ahora que el boss ha vuelto se ha marcado como misión que las Bonnet respeten su manera de vivir. Sin embargo, hay una de ellas que lo desafía constantemente. Alba es descarada, provocadora, y Daven está convencido de que puede causarles serios problemas.
Alba Bonnet está despertando de su letargo y los recuerdos que empiezan a bombardear su cabeza hablan de un pasado inquietante en el que no se reconoce. Teme en lo que se está convirtiendo, pero más teme no poder concluir el proyecto en el que anda metida. Alba entiende a la Orden, de hecho, ella no quiere incomodarles, pero Daven se lo está poniendo muy difícil. Cuando el sexi y frío vampiro descubre aquello que ella tan celosamente guardaba, se ven obligados a trabajar en equipo. Y en las distancias cortas, Alba es irresistible.
En un mundo de formas falsas e irrealidad, un hombre con colmillos y una mujer que se está descubriendo a sí misma deberán convivir y aprender que hay que mirar la esencia y no la apariencia.
LLEGÓ EL MOMENTO DE MOSTRARSE COMO VERDADERAMENTE SON.
Inedita en vida del autor, La muerte feliz es la primera novela escrita por Albert Camus y una notable precursora de El extranjero.
Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitres años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto: El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años despues de su muerte, para que la obra saliera a la luz. La espera valió la pena. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, esta notable novela de juventud refleja en gran medida la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y personajes prefiguran la cosmovisión que el autor retrató en su "ciclo del absurdo", centrado en el "divorcio entre un hombre y su vida, entre el actor y su escenario". Al cabo, La muerte feliz no solo es un libro imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino una lectura de primer nivel por derecho propio.
Hay crímenes que hacen historia.
Pete Banning era el hijo predilecto de Clanton, Mississippi. Héroe condecorado de la Segunda Guerra Mundial, patriarca de una notoria familia, granjero, padre, vecino y miembro incondicional de la iglesia metodista. Una mañana de octubre de 1946 se levantó temprano, condujo hasta la ciudad y allí cometió un asombroso crimen. Las únicas palabras que Pete pronunció ante el sheriff, sus abogados, el jurado, el juez y su familia fueron: «No tengo nada que decir». No temía a la muerte y estaba dispuesto a llevarse sus razones a la tumba.
En esta novela John Grisham nos conduce en un viaje increíble desde la época de la segregación racial en Estados Unidos hasta la jungla de las islas Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial y desde un hospital psiquiátrico lleno de secretos hasta la sala del tribunal en la que el abogado de Pete trata desesperadamente de salvarlo.
Masaoka Shiki (1867-1902) es una de las figuras centrales en la tradición japonesa del haiku y quien, precisamente, ideó el nombre con el que hoy conocemos esta forma poética.
Una apasionante historia de espías entre el desierto de África y El Cairo durante la Segunda Guerra Mundial.
Esta impactante novela nos lleva a las ardientes arenas de África del Norte durante la Segunda Guerra Mundial. Las fuerzas alemanas, al mando del mariscal Rommel, se enfrentan a las tropas británicas.
Al mismo tiempo, en El Cairo se desarrolla una intriga protagonizada por el servicio secreto británico y el espionaje alemán, en la que se verá implicado el joven oficial Sadat.
Dos narraciones procedentes de las principales novelas de Cabrera Infante, publicadas por el autor en un único volumen.
Ella cantaba boleros es producto de las recomendaciones de dos escritores y amigos de Guillermo Cabrera Infante: Mario Vargas Llosa y Javier Marías. El primero le aconsejó que publicara Ella cantaba boleros como narración independiente, en lugar de incluirlo en Tres tristes tigres a manera de hilo conductor. Por su parte, Marías le hizo notar que el último capítulo de La Habana para un infante difunto era perfecto y que debería publicarse por separado. Así pues, en este libro las dos narraciones se encuentran, en palabras de su autor, "juntas y revueltas", aunadas en última instancia por la inventiva, el humor y el erotismo característicos de su literatura.