Un hondo patetismo se conjuga con una ironía a la vez amarga y piadosa en esta historia de una mujer madura que se enamora del joven profesor que frecuenta su casa. La lucha entre una férrea voluntad personal y la inflexibilidad del destino.
Un cuarto cerrado. Un cadáver. El secreto que se llevó a la tumba.
Cuando encuentran al agente retirado Finlay Shaw muerto en una habitación cerrada, todos piensan que se trata de un suicidio. Pero el detective William Fawkes, alias Wolf, no está tan seguro, pues sabe que Shaw nunca habría dejado a su mujer Maggie, su compañera de vida.
Fawkes, que se ha entregado a la policía para saldar algunas cuentas pendientes con la justicia, consigue un permiso especial para hacerse cargo de la investigación del que fuera su mentor. Pero, ¿era Shaw tan intachable como aparentaba? ¿O puede que hubiera algo en su vida que jamás le contó a nadie?
Wolf se sumerge en el caso con la ayuda de la detective Emily Baxter y sus colaboradores habituales, pero su regreso no es bien recibido por todos. A medida que rebusca más y más en el pasado de Shaw, el policía saca a la luz un entramado de corrupción que pone en juego su vida y la de quienes le rodean.
Enviado a trabajar en un complejo carcelario de máxima seguridad en unas islas de la Guayana Francesa, el teniente Enrique Nevers se convierte en testigo del comportamiento inusual de los presos en sus celdas abiertas y llenas de espejos, el aire siempre ausente del gobernador Castel y la extraña sensación de que en esas islas caben tantos mundos como personas.
Con una ductilidad de géneros asombrosa que oscila entre la ciencia ficción, la novela de suspenso y el policial, Adolfo Bioy Casares resuelve los diversos enigmas de esta obra recién en las últimas líneas. Si La invención de Morel es, probablemente, la ficción contemporánea más elogiada por Jorge Luis Borges, Plan de evasión es, tal vez, lo más parecido que existe a la novela que este nunca escribió.
Samuel Sooleymon es un adolescente de Sudán del Sur con un gran amor por el baloncesto, un salto prodigioso y la velocidad del rayo. Un torneo de exhibición por Estados Unidos puede convertirse en su gran oportunidad, pero sus condiciones naturales necesitan trabajo y Sooley pronto se da cuenta de que le queda un largo camino por recorrer.
Sin embargo, él cuenta con algo que ninguno de sus compañeros posee: una feroz determinación por triunfar y así ayudar a su familia a escapar de la guerra que asola su país. Y para ello necesitará hacer lo que ningún otro jugador ha logrado: convertirse en una leyenda en solo doce meses.
El tranquilo y lujoso barrio de Brecken Hill amanece conmocionado. Solo las grandes fortunas se pueden permitir una casa aquí y hay pocas fortunas mayores que la de Fred y Sheila Merton. Pero todo el dinero del mundo no puede protegerlos cuando la muerte llama a su puerta. Los Merton han aparecido brutalmente asesinados tras una tensa cena con sus tres hijos. Quienes, por supuesto, están devastados.
¿O quizá no?
A cada uno de ellos le espera ahora una herencia de millones de dólares. Nunca fueron una familia feliz por culpa de un padre vengativo y una madre distante, pero quizá uno de los hermanos es más inestable de lo que nadie imaginaba. ¿Puede que alguno reaccionara con violencia después de esa espantosa cena? ¿O fue otra persona quien apareció en la casa esa noche con la peor de las intenciones? Después de todo, si alguien de tu familia fuera capaz de una atrocidad así, lo sabrías.
¿Verdad?
Colin Laney, la persona más sensible del mundo a los patrones de información, vive en la actualidad en una caja de cartón en Tokio. Mientras el cuerpo le tiembla a causa de sueños febriles, su mente viaja libre como siempre, y sabe que algo está a punto de ocurrir. No en Tokio, y no será algo que él llegue a ver. Algo está a punto de ocurrir en San Francisco.
La neblina hace que sea más fácil ocultarlo, si eso es lo que se quiere, y la realidad de aquel lugar parece tambalearse incluso en sus mejores momentos.
Un hombre misterioso avanza con elegancia a través de esa neblina y deja cadáveres a su paso, tantos que una acumulación de ausencias hace que Laney sienta su presencia. Un chico llamado Silencio no habla, pero sí que revisa a toda velocidad páginas web de información cibernética en busca de un objeto con el que se ha obsesionado. Y Rei Toei, la idoru japonesa, continúa su análisis de todo lo humano. Ella no es humana, al menos no a la manera tradicional, pero intenta conseguirlo. Y, en la neblina de San Francisco, en aquel momento tan extraño de la historia, quién puede afirmar lo que es posible y lo que no…