Un caso complejo de la anciana más astuta del género de detectives.
Un misterio a la altura de Miss Marple.
Los sentimientos de Miss Heather hacia la popular estrella de cine Marina Gregg no andan muy lejos de la veneración. Por nada del mundo perdería la oportunidad de ver a la actriz en la fiesta benéfica que ésta da en la mansión de Gossington Hall, y está exultante de poder charlar con la glamurosa artista.
Pero lo que sucede inmediatamente después del encuentro entre las dos consigue perturbar la paz del pueblo de Saint Mary Mead. Heather Badcock ha muerto de un colapso tras ingerir un cóctel venenoso.
Mientras la policía intenta hacer progresos en la investigación, Miss Marple inicia sus indagaciones y demuestra una vez más que sus habilidades deductivas siguen en plena forma.
La plácida existencia de Francesca, casada y con dos hijos, se ve completamente sacudida por la llegada de Robert Kincaid, un fotógrafo nómada, libre y generoso, que transforma en ternura toda su energía. El destino los une inexorablemente cuando se encuentran en el otoño de sus vidas. Su amor, corto como una tarde madura, fue sin embargo tan profundo como las raíces de un árbol. Sus cenizas se encuentran esparcidas muy cerca de los puentes de Madison. Y, así, en apenas doscientas páginas, Robert James Waller nos devuelve el gusto de recordar que la pasión no tiene edad en una novela que es ya un clásico que se recomienda de generación en generación.
¡Qué bien lanza el lazo mi amada
aunque no atrape el ganado!
Con su pecho me enlaza,
con sus ojos me arrastra
con sus muslos me amarra,
con su sello me marca.
<(Egipto, ea. 1200 a. C.)>
Eduardo Gris Romero
Eduardo Gris Romero es doctor en Literatura Comparada y experto en poesía amatoria antigua. Sobre este tema ha publicado Tu encanto es dulce como la miel: los orígenes de la lírica amorosa y varios artículos en revistas académicas.
Darlis Stefany vuelve con una nueva bilogía de éxito con un único objetivo:
¡volver a enamorarnos!
Durante sus dos últimos años en la universidad, Clover Mousavi le ha estado enviando notas anónimas sobre confesiones y fantasías sexuales a Callum Byrne, el popular estudiante irlandés declarado públicamente bisexual. El plan de Clover era mantenerse en un eterno anonimato y seguir enviándole notitas a su objeto de deseo, hasta que su mejor amiga le hace saber que Callum ha descubierto su secreto.
Una nota, un coche, una fiesta del amor y... ¿un cadáver? Con este plan, nada puede salir mal. Después de todo, esto es solo el principio y algunas cosas tarde o temprano terminan ocurriendo, ¿verdad?
Detrás de las altas paredes perimetrales, más allá de los portones reforzados por barreras y flanqueados por garitas de vigilancia, se encuentra Altos de la Cascada. Afuera, la ruta, la barriada popular de Santa María de los Tigrecitos, la autopista, la ciudad, el resto del mundo.
En Altos de la Cascada viven familias que llevan un mismo estilo de vida y que quieren mantenerlo cueste lo que cueste. Allí, en el country, un grupo de amigos se reúne semanalmente lejos de las miradas de sus hijos, sus empleadas domésticas y sus esposas, quienes, excluidas del encuentro varonil, se autodenominan, bromeando, "las viudas de los jueves". Pero una noche la rutina se quiebra y ese hecho permite descubrir, en un país que se desmorona, el lado oscuro de una vida "perfecta".
«¡Haz una cosa que te asuste al menos una vez al día!»
Estas son las palabras que Sole encuentra en la carta que Stella, su mejor amiga, le escribió justo antes de irse a París, inmediatamente después de la única pelea de sus vidas y pocos días antes de morir en un atentado.
Devastada por la pérdida, Sole decide aceptar el regalo que Stella le dejó junto con la carta: un salto en paracaídas, (a ella, que odia volar y tiene terror a las alturas). Siguiendo su consejo, durante cien días, Sole tratará de vencer todos sus miedos: desde subirse a una montaña rusa, hasta viajar sola a París o atravesar un bosque por la noche bajo un cielo estrellado, o besar al hombre amado. Porque, tal como decía Stella, para vencer el miedo, no hay nada como hacer exactamente lo que temes. También en el amor.