Para Rufus Van Aldin, un reputado millonario, no hay nada más importante que su hija, Ruth Kettering, y se desvive por hacerla feliz. Pero Ruth, pese a tenerlo todo, echa en falta lo más importante, el amor puro y genuino que ya no tiene en su matrimonio. Atormentada por un pasado que regresa para ponerla a prueba, decide emprender un viaje en el conocido Tren Azul, rumbo a la costa francesa. Lleva consigo un famoso rubí, el Corazón de Fuego, regalo de su padre. Durante la travesía, Miss Kettering es asesinada y la joya, sustraída; ironías del destino, Poirot, que también viaja en el tren, se hace cargo de la investigación del crimen. Valiéndose de sus células grises y de la ayuda de la señorita Gray, otra pasajera del tren a quien todo el mundo confiesa sus secretos, Poirot deberá enfrentarse a otro desafío en el que el peligro acecha detrás de cada puerta.
Viena, 1814. Mientras en la ciudad se celebra un congreso para decidir el destino de Europa tras la derrota de Napoleón, el joven Anton Schindler conoce a Beethoven, el mayor compositor de todos los tiempos. El músico es ya un hombre sordo, colérico, apasionado y radical, pero lo que Schindler ignora es que también es un genial detective aficionado. Así que, cuando la anciana criada del conde Razumovski es asesinada, ambos se embarcarán en una investigación que los llevará de las refinadas salas de conciertos a los burdeles, y de los violentos duelos de madrugada a las elegantes cacerías de nobles, en busca de una verdad que está cubierta por una tupida maraña de secretos. Entretanto, Beethoven se prepara para escribir la que será su obra más importante: la Novena sinfonía, la composición que revolucionará para siempre el mundo de la música.
Japón, años sesenta. Poco antes del amanecer, el cuerpo de un alto empresario de una fábrica textil aparece junto a las vías del tren, cerca de la estación de Kuki, con un disparo en el pecho. Las sospechas pronto recaen sobre los miembros de su propia empresa, inmersa en un conflicto sindical marcado por luchas de poder soterradas. Pero la investigación no avanza: las coartadas se sostienen, las pruebas no encajan y los pasos finales de la víctima parecen carecer de sentido.
Cuando el caso se estanca, el inspector Onitsura toma el relevo. Con la ayuda de su joven asistente Tanna, sigue las pistas que otros han pasado por alto y la investigación los lleva a recorrer Japón, de Tokio a Kioto, y de Osaka a la isla de Kyushu, tras los pasos de un asesino que no ha terminado su trabajo. ¿Serán capaces de anticiparse a su lógica antes de que vuelva a matar?
Galardonada con el Premio de la Asociación de Escritores de Misterio de Japón, esta novela es una joya clásica del honkaku, un puzle narrativo con mapas, gráficos y pruebas ocultas a plena vista, donde cada detalle cuenta y donde el lector atento dispone de todas las pistas para resolver el caso.
El mito de Sísifo es el ensayo fundacional de la filosofía del absurdo, una obra mayúscula que dio a conocer el gran talento de Albert Camus. Publicada en 1942, el mismo año que El extranjero, fue una de las primeras obras que revelaron al público la inteligencia y la sensibilidad del autor.
El título del ensayo hace referencia a un personaje de la mitología griega que enfadó a los dioses por su extraordinaria astucia y fue condenado a empujar perpetuamente una piedra enorme montaña arriba. Al llegar a la cima, la piedra volvía a caer hasta el valle, desde donde Sísifo debía volver a empujarla hasta la cumbre, y así eternamente. Por medio de esta alegoría, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, presentando a Sísifo como imagen del esfuerzo inútil e incesante del hombre. De este modo plantea la filosofía del absurdo, según la cual nuestras vidas son insignificantes y no tienen más valor que el de lo que creamos. Siendo el mundo tan fútil, pregunta Camus, ¿qué alternativa hay al suicidio?
«No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio.»
El mito de Sísifo es el ensayo fundacional de la filosofía del absurdo, una obra mayúscula que dio a conocer el gran talento de Albert Camus. Publicada en 1942, el mismo año que El extranjero, fue una de las primeras obras que revelaron al público la inteligencia y la sensibilidad del autor.
El título del ensayo hace referencia a un personaje de la mitología griega que enfadó a los dioses por su extraordinaria astucia y fue condenado a empujar perpetuamente una piedra enorme montaña arriba. Al llegar a la cima, la piedra volvía a caer hasta el valle, desde donde Sísifo debía volver a empujarla hasta la cumbre, y así eternamente. Por medio de esta alegoría, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, presentando a Sísifo como imagen del esfuerzo inútil e incesante del hombre. De este modo plantea la filosofía del absurdo, según la cual nuestras vidas son insignificantes y no tienen más valor que el de lo que creamos. Siendo el mundo tan fútil, pregunta Camus, ¿qué alternativa hay al suicidio?
«No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio».
El mito de Sísifo es el ensayo fundacional de la filosofía del absurdo, una obra mayúscula que dio a conocer el gran talento de Albert Camus. Publicada en 1942, el mismo año que El extranjero, fue una de las primeras obras que revelaron al público la inteligencia y la sensibilidad del autor.
El título del ensayo hace referencia a un personaje de la mitología griega que enfadó a los dioses por su extraordinaria astucia y fue condenado a empujar perpetuamente una piedra enorme montaña arriba. Al llegar a la cima, la piedra volvía a caer hasta el valle, desde donde Sísifo debía volver a empujarla hasta la cumbre, y así eternamente. Por medio de esta alegoría, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, presentando a Sísifo como imagen del esfuerzo inútil e incesante del hombre. De este modo plantea la filosofía del absurdo, según la cual nuestras vidas son insignificantes y no tienen más valor que el de lo que creamos. Siendo el mundo tan fútil, pregunta Camus, ¿qué alternativa hay al suicidio?