Él sabe que no puede tenerla. Ella, por más que se resista, que él es su debilidad.
Vera nunca ha querido comprometerse.
No ha tenido buenas experiencias con el amor y prefiere mantenerse alejada de un sentimiento que solo le ha traído sufrimiento. Sin embargo, todo cambia la noche que lo conoce a él y su mundo empieza a tambalearse.
César también ha sufrido.
Su última relación terminó de la peor manera posible, pero en el fondo no ha perdido la esperanza de volver a sentir ese cosquilleo en el pecho cuando llegue el momento. Y eso es justo lo que cree cuando el destino le pone en su camino a la chica menos esperada.
14 horas es cuanto necesitaban para descubrirse el uno al otro.
Pero ninguno imaginó lo caprichoso ―y cruel― que podía llegar a ser el universo.
En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith, un peón de ese engranaje perverso, trabaja reescribiendo la historia a fin de adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos. Hasta que decide poner en tela de juicio el sistema que los gobierna y somete. A poco de publicar la novela, Orwell escribió: «No creo que la sociedad que he descrito en 1984 necesariamente llegue a ser una realidad, pero sí creo que puede llegar a existir algo parecido». Corría el año 1948, y desde entonces la historia se ha encargado de convertir esa obra -entonces de ciencia ficción- en una advertencia más vigente que nunca.
Año 1984. Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso y su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos. Todo cambia cuando decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna.
Una historia de amor en un universo orwelliano dominado por el fanatismo de las sectas, el maltrato y la corrupción.
En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyū, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación refleja la alteración del mundo en que viven los personajes de esta novela: Aomame, instructora de gimnasia, y Tengo, profesor de matemáticas. Pero ambos son más de lo que parecen: la bella Aomame es una asesina; Tengo, un aspirante a escritor al que han encargado la corrección de una enigmática obra.
Tilda ama las matemáticas y la natación, pero por encima de todo a su hermana, la pequeña y fantasiosa Ida. Su madre es alcohólica, su padre las abandonó hace tiempo y la vida de Tilda fluctúa entre sus estudios en la universidad, el trabajo de cajera en un supermercado, las labores domésticas y obligaciones familiares y los 22 largos que nada todos los días en la piscina.
Cuando un profesor le ofrece la posibilidad de realizar un doctorado en Berlín, empieza a vislumbrar por fin la libertad; pero antes de dar ese paso debe ayudar a Ida a valerse por sí misma. La tarea resulta ardua, porque la situación familiar está a punto de estallar, pero en ese momento aparece Viktor en la vida de Tilda, un chico solitario que, como ella, oculta una herida y nada 22 largos todos los días. Su presencia provocará un vuelco en la historia de los tres.
Jake Epping es un profesor de inglés que se gana un sueldo extra impartiendo clases nocturnas a adultos con problemas de lectura. líntre ellos se encuentra Harry Dunning, que un día pone por escrito cómo, hace cincuenta años, su padre borracho mató con un martillo a su esposa y a dos de sus tres hijos. Tras leer esa redacción algo se transforma dentro de Jake; su vida cambia por completo en tan solo un instante. Poco después, su viejo amigo Al, prtjpietario de un diner, le revela un secreto increíble: en el almacén de su restaurante existe una puerta que lleva a quien la cruza a 1958. El lleva usándola desde hace tiempo con un objetivo que lo obsesiona: impedir el asesinato de Kennedy. Ahora le pide a Jake que lo ayude en su misión. Y así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson. De su mano descubriremos el impecable retrato social, pob'tico y cultural de finales de los años cincuenta y principios de los sesenta; un mundo marcado por coches enormes, la figura de 1 üvis Presley y el humo del cigarrillo flotando por todas partes. Y por un asesinato que tal vez ahora nunca se produzca.