Chelsea Cox parece tenerlo todo: es la popstar más famosa de su generación, tiene una voz única y Matthew, su novio, es guapo y talentoso. Aparentan ser la pareja ideal, pero pocos saben que detrás del brillo de la fama se esconde una relación tóxica y una peligrosa adicción a las drogas. Silenciosamente, esta adicción lleva a Chelsea a perder a la única persona que la ha visto sin su máscara… y también a perderse a ella misma.Sin embargo, una noche, cuando ya la esperanza la ha abandonado, aparece él. Él, con sus ojos verdes. Él, con su fama de ser el beisbolista de la década. Él, quien está a punto de perderlo todo. Isaac. Un hombre dulce y paciente que, mientras lucha con sus propios demonios, lo dará todo por ella.Después de una intensa atracción, de soñar con ser libre y de tener su vida llena de miles de rosas amarillas, Chelsea intentará descubrir quién es ella cuando ya no hay paparazis, quién es realmente cuando está en su backstage.
Baila, baila, baila: En marzo de 1983, el joven protagonista de esta novela siente la necesidad de viajar a Sapporo para volver a alojarse en el Hotel Delfín, donde años atrás pasó una semana con una misteriosa mujer. Una vez allí, se topará con una serie de personajes envueltos en un aura de irrealidad: una guapa recepcionista que ha vivido experiencias inverosímiles, una adolescente dotada de una aguda sensibilidad o un antiguo compañero de colegio, ahora actor de éxito, que lo meterá en graves aprietos.
Haruki Murakami (Kioto, 1949) estudió literatura en la Universidad de Waseda y regentó durante varios años un club de jazz. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Tanizaki, el Franz Kafka o la Orden de las Artes y las letras otorgada por el Gobierno español. Tusquets Editores ha publicado diez novelas de este autor, entre ellas la más reciente, Los años de peregrinación del chico sin color, así como su ensayo autobiográfico De qué hablo cuando hablo de correr y sus libros de relatos Sauce ciego, mujer dormida (II Premio Frank OConnor) y Después del terremoto, inspirado en el seísmo que asoló la ciudad japonesa de Kobe en 1995.
Durante su adolescencia en Omaha, Shiloh solo podía pensar en huir. Al menos tenía a Cary. Cary, que la aguantaba. Cary, que la hacía reír. Cary, que a los dieciséis años parecía un bicho palo y ya conducía el coche hecho polvo de su madre. Él lo tenía todavía peor que Shiloh. Solo su amistad hizo que acabara el instituto, y cuando Shiloh se fue a la universidad, Cary se alistó en la Marina.
Eso fue hace una eternidad. Ahora Shiloh tiene treinta y tres y se siente igual de atrapada. Ha vuelto a vivir en la casa en la que creció. Trabaja en un teatro, pero no sobre el escenario, como había soñado. Y está divorciada y criando sola a sus hijos, exactamente igual que su madre (aunque sin su carrusel interminable de novios).
Cuando Mikey, el único amigo del instituto con el que todavía habla, la invita a su boda, lo último que le apetece es ponerse al día con su antiguo grupo. Pero se compra un vestido, se maquilla un poco y se pone una chaqueta vaquera porque todo en lo que puede pensar es en si Cary estará allí. ¿Querrá hablar con ella? ¿Después de todo lo que pasó?
La respuesta es sí. Y sí. Y sí.
Bienvenidos al hotel Forest Manor, un encantador establecimiento en el que tanto los huéspedes como el personal son como de la familia. Excepto Izzy y Lucas, claro, pues la rivalidad que hay entre ellos es tal que incluso les han prohibido coincidir en el mismo turno.
Tras dos años de penurias, tal vez haya llegado el momento de que el hotel cierre sus puertas para siempre. Pero entonces Izzy devuelve un anillo perdido a su dueño y la recompensa que recibe convence a la dirección de que tal vez hayan encontrado la solución a sus problemas. Quedan cuatro anillos más en la caja de objetos perdidos, y recae sobre Lucas y ella la responsabilidad de salvar sus empleos.
Conforme su amarga enemistad va tornándose en algo diferente (y mucho más complicado), ambos comienzan a preguntarse si podría estar en juego mucho más que el destino de su querido hotel... ¿Podrán salir de diciembre con el corazón intacto?
Harían cualquier cosa con tal de salvar el hotel... salvo trabajar juntos.
Bienvenidos al hotel Forest Manor, un encantador establecimiento en el que tanto los huéspedes como el personal son como de la familia. Excepto Izzy y Lucas, claro, pues la rivalidad que hay entre ellos es tal que incluso les han prohibido coincidir en el mismo turno.
Tras dos años de penurias, tal vez haya llegado el momento de que el hotel cierre sus puertas para siempre. Pero entonces Izzy devuelve un anillo perdido a su dueño y la recompensa que recibe convence a la dirección de que tal vez hayan encontrado la solución a sus problemas. Quedan cuatro anillos más en la caja de objetos perdidos, y recae sobre Lucas y ella la responsabilidad de salvar sus empleos.
Conforme su amarga enemistad va tornándose en algo diferente (y mucho más complicado), ambos comienzan a preguntarse si podría estar en juego mucho más que el destino de su querido hotel... ¿Podrán salir de diciembre con el corazón intacto?
Hace años que Elisa está apagada. Tras una terrible pérdida que la llevó a separarse de Mario, a quien consideraba el amor de su vida, se ha hundido en la inercia de la rutina y ya no se reconoce a sí misma.
Cuando le ofrecen el trabajo de sus sueños en un pueblecito de Finlandia, la chispa vuelve a prender en su interior y no duda en abandonar Tenerife para lanzarse a la aventura.
Sin embargo, antes tendrá que sobrevivir a la boda de su mejor amigo en un idílico rincón de las islas donde todo parece posible, incluso que los rescoldos de su antigua relación se aviven una vez más. Elisa y Mario se reencuentran con estrépito al tiempo que el destino se frota las manos para desbaratar de nuevo sus planes.