Siglo XVI. Después de una existencia dedicada a conquistar nuevas tierras a golpe de espada, fuego y lágrimas, Martín del Puerto acude al monasterio de Yuste sin saber que su destino se verá ligado al del emperador Carlos V. En ese apacible rincón alejado del mundo, el monarca ha decidido retirarse tras su abdicación ahora que su fin se acerca.
Los días de gloria han quedado atrás para los dos hombres, pero cada tarde quien fuera el rey más poderoso del mundo y el viejo marinero se sientan juntos para compartir confidencias y recuerdos. Mientras el emperador languidece, los relatos del intrépido explorador lo hacen viajar a aquellas lejanas tierras que le pertenecieron y que nunca llegó a pisar. Aventuras, desdichas y retazos de una travesía extraordinaria ilustrarán cómo las expediciones a las Indias no solo unieron dos mundos, sino también dos formas de concebir la vida.
Ava, con todos estos problemillas, no está en su mejor momento: normal. Además, desde hace poco y solo durante una hora al día, puede escuchar los pensamientos de la gente: no tan normal. Pero, oye… ¡Qué buena noticia! Así seguro que podrá conseguir todo lo que quiera… A no ser que su superpoder (¿¡superdesgracia!?) empiece a ocasionar más problemas que soluciones…
En noviembre de 2015, el narrador, un periodista de formación científica, ha acudido a París para cubrir una cumbre sobre el clima pocos días después de los atentados yihadistas. La crisis que planea en el sombrío ambiente de la ciudad parece un espejo de una crisis más íntima: la que atraviesa la relación que mantiene con su compañera, Lorenza. Y en busca de un sentido a todo lo que está viviendo, a sus miedos y a sus dudas, mientras prepara un libro sobre los efectos radiactivos de la bomba atómica se encuentra con personajes que serán más relevantes de lo que sospecha: un amigo recién separado, un climatólogo experto en nubes, una reportera en zonas de conflicto o un sacerdote que ha encontrado la felicidad donde nunca lo hubiera imaginado. Una de las cosas que casualmente descubrirá es que, en caso de una gran catástrofe mundial, Tasmania es uno de los mejores lugares donde refugiarse. Pero su crisis, decididamente, no es solo suya: es la de todos nosotros, la de nuestra vida tal como la conocemos y la del planeta.
«Tenemos que hablar», le dice Lola a su marido durante el desayuno. Él le responde que lo harán por la noche, cuando acabe su jornada en el taxi. Sandino es un hombre melancólico, que duda en regresar a casa porque teme que Lola, harta de sus infidelidades, lo deje. No está muy seguro de si desea que eso suceda, como tampoco sabe si le gusta ser taxista, si es capaz de querer a alguien o si todo consiste en seguir rodando y chocando, como una bola en una mesa de billar llamada Barcelona.
Durante siete días y sus seis noches, Sandino recorre las calles y los barrios como un muñeco roto que huye de sí mismo, un depredador que deambula sin rumbo fijo, de sitio a sitio, a criterio siempre del cliente, del tedio o de la ocasión de cauterizar la herida de la forma más carnal.
Este libro reúne por primera vez una selección de sus viñetas más icónicas y entrañables, publicadas en sus títulos anteriores:
Las vidas que dibujamos, El mundo es un regalo, Las cosas que importan, Un libro contigo, Gracias, El pequeño libro del amor y El pequeño libro de las madres.
Además, esta recopilación guarda una sorpresa: ilustraciones inéditas que solo podrás descubrir entre sus páginas.
72 kilos dibuja lo que todos vivimos: el amor, la pérdida, la esperanza, el agradecimiento, la soledad, la alegría de las pequeñas cosas... Un recorrido visual y emocional que funciona como espejo, porque cada página puede ser un refugio, una caricia o un empujón para seguir adelante.
David Burroughs vive una vida idílica junto a su esposa Cheryl y su querido hijo Matthew, de tres años, en un tranquilo suburbio de clase trabajadora. Una fatídica noche despierta y descubre que el pequeño ha sido asesinado mientras él dormía.
Media década después, David cumple condena por la muerte de su hijo en una prisión de máxima seguridad. Él está rendido ante su destino, hasta que un día, Rachel, la hermana menor de su esposa, le hace una sorprendente visita para llevarle una fotografía de un parque de atracciones. Al fondo y casi fuera de cuadro, se puede observar a un niño que tiene un parecido inquietante con Matthew.
A pesar de las pocas posibilidades que existen de que ese niño sea realmente su hijo, David tiene la absoluta certeza de que Matthew sigue vivo y se convierte en un prófugo decidido a lograr lo imposible: encontrarlo, limpiar su propio nombre y descubrir la verdadera historia sobre lo sucedido.