Cisnes salvajes marcó a toda una generación con la historia épica de tres hijas de la China del siglo XX. Comenzaba en 1909, bajo el último emperador, con el nacimiento de la abuela de Jung Chang, que se convirtió en concubina a los quince años, y recorría las vidas de tres generaciones de mujeres hasta la muerte de Mao Zedong y la llegada al poder de Deng Xiaoping. Casi medio siglo después, China ha pasado de ser un Estado arcaico y aislado a convertirse en una potencia mundial con Xi Jinping, que la ha transformado en un régimen comunista con rasgos capitalistas.
Jung Chang, que fue miembro de la Guardia Roja, campesina, obrera siderúrgica y electricista hasta convertirse en estudiante de Lenguas Extranjeras y profesora ayudante en la Universidad de Sichuan, huyó a Occidente y fue la primera persona de la República Popular China en doctorarse en una universidad británica. En esta secuela, lleva la historia de su familia y la de su país de origen hasta la actualidad, y, siguiendo su vida y la de su madre, construye un relato envolvente, conmovedor y difícil de olvidar sobre las dificultades que entraña el hecho de vivir en una dictadura comunista y sobre las amenazas que la China moderna plantea al orden mundial. Un libro que rebosa humanidad, amor, valentía y dignidad de la mano de una autora cuyos libros siguen prohibidos en su país natal.
El trato es simple: Cecelia Horner debe pasar un año en la pequeña localidad de Triple Falls, viviendo con su padre y trabajando en su fábrica. A cambio, él costeará sus estudios y, además, le dará una pequeña fortuna con la que Cecelia podrá ayudar a su madre.
Pero todo cambia cuando conoce a Sean en su primer día de trabajo. Él le presenta a sus amigos, incluido el enigmático Dominic: un grupo de chicos que parece vivir según sus propias normas, unidos por un enorme secreto y el mismo tatuaje de un cuervo.
Cecelia siempre ha sido responsable. Sin embargo, piensa vivir su último verano de libertad al máximo, pase lo que pase.
Un compendio de trece relatos que nos acercan a la obra de Ralph Ellison, autor imprescindible de la literatura estadounidense del siglo XX.
Vuelo a casa recoge trece relatos escritos a lo largo de un periodo de casi veinte años, de 1937 a 1954. En ellos el lector asiste a la evolución de un estilo y de un pensamiento que culminaría y se consagraría definitivamente con la publicación, en 1952, de El hombre invisible.
Tinta estas páginas con agror la discriminación y el distanciamiento insalvable de blancos y negros, sea cual sea su situación financiera o su posición institucional. Como una denuncia esgrimida con crudeza y concisión, pero también con tristeza, estos relatos surgen con fuerza y tremenda actualidad en el panorama literario contemporáneo. Ellison refleja en ellos el carácter exclusivo de una sociedad a la que le costó, y aún le cuesta, abrirse al mundo.
En junio de 1941, el curso de la guerra es desfavorable a Gran Bretaña. De alguna manera, los alemanes están anticipándose a las incursiones aéreas de los bombarderos británicos. Hermia Mount, una inteligente analista británica, empieza a sospechar de la existencia de una estación de radar secreta en la costa de Dinamarca.
En 1821, Johann Christian Woyzeck mata a puñaladas a la viuda Johanna Woost, y es ajusticiado tras una larga controversia en torno a su salud mental. Este crimen inspiraría a Georg Büchner para escribir, en 1836, la que consideramos la primera obra de teatro contemporáneo, Woyzeck. En su celda, mientras la luz recorre las paredes, Woyzeck recuerda: los años, los días, las horas que precedieron a su crisis, alimentada por un amor loco por su amante, la viuda Woost, a la que apuñaló en plena calle, a la vista de todos los transeúntes. Vadeando los torturados recuerdos que se agolpan en su cabeza, el propio asesino encarcelado busca darle sentido a su experiencia en un rompecabezas de locura, deseo, crimen y culpa. Con la Europa de principios del siglo XIX como marco, W. pinta un descarnado y certero autorretrato del hombre moderno que apenas empezaba a dar entonces sus primeros pasos. Un hombre que se esfuerza por poner en pie los acontecimientos de su caótica vida, que se aferra a lo poco que entiende de este mundo tras innumerables traumas y pesadillas.
Hubert Vernon Rudolph Clayton Irving Wilson Alva Anton Jeff Harley Timothy Curtis Cleveland Cecil Ollie Edmund Eli Wiley Marvin Ellis Espinoza (conocido por sus amigos como Hubert, etc.) era demasiado viejo para estar en esa fiesta comunista con su amigo Seth. Pero el desmoronamiento de la sociedad moderna exige formas creativas de diversión y de protesta, a pesar de la violencia y la hipervigilancia policial. Tras conocer a Natalie, una rica heredera que intenta escapar de las garras de su represivo padre, deciden renunciar por completo a la sociedad por defecto y marcharse. Después de todo, si cualquiera puede diseñar e imprimir las necesidades básicas de la vida —alimentación, ropa, refugio— desde un ordenador, hay pocas razones para formar parte del sistema. Sigue siendo un mundo peligroso, las tierras vacías destrozadas por el cambio climático, las ciudades muertas desmanteladas por la huida de las industrias, las sombras que esconden a los depredadores, tanto animales como humanos. Sin embargo, las filas de los andantes, que han dejado atrás el mundo ultracapitalistas, no dejan de crecer. Los centros de investigación ajenos al poder desarrollan entonces algo que los zotarricos no han conseguido nunca comprar. Y la vida por defecto cambia para siempre. Fascinante, inspirador y lleno de humor negro, Walkaway es un thriller de ciencia ficción multigeneracional que abre ventanas y arroja luz y propuestas ante los cambios fundamentales que viviremos antes de que acabe el siglo.