¿Cuánto sabe una madre? ¿Cuánto calla, cuánto dice, cuánto miente? Mientras las madres viven, los hijos somos hijos por encima de todo: más hijos que hermanos, más que maridos, más que padres. Colgamos de nuestras madres como el escalador de su mosquetón, no importa la edad, no importa la distancia. Si hasta su muerte mandan sus genes, después de su muerte manda la ausencia. «Si mamá me viera…», «Mamá se estará riendo, seguro», «¿Qué pensaría mamá de esto?». Hablamos con ellas cuando nadie nos mira, porque sabemos que están, aunque no las veamos. Sabemos que son eternas.
La tarde en que Fer, Emma y Silvia llevan a urgencias a su madre, aquejada de lo que parece una leve infección, no imaginan que la vida ha dispuesto para ellos un escenario totalmente inesperado. Al salir del hospital después del breve ingreso, el paisaje familiar es otro: los tres hermanos se convierten a la fuerza en hijos y cuidadores mientras se preparan para la posible orfandad que quizá vaya a dejar tras de sí un ser tan excéntrico e insustituible como Amalia.
Tokio. En Jinbocho, el barrio de librerías más grande del mundo, los días transcurren con tranquilidad. En las callejuelas alejadas del tráfico, la gente pasea curioseando entre centenares de libros, cómics, guiones de cine e incluso mapas antiguos: hay variedad para todo tipo de lectores.
En la librería Morisaki, un pequeño negocio familiar, apenas caben cinco personas. Montones de libros atestan las estanterías hasta invadir todos sus rincones y, cuando el timbre sobre la puerta anuncia la llegada de un cliente, su propietario, el tío Satoru, se asoma de inmediato desde el mostrador. Recientemente su esposa, Momoko, lo ha estado ayudando, pero su sobrina Takako también lo acompaña en sus ratos libres.
Para el aniversario de bodas de Satoru y Momoko, la joven les regala un viaje romántico. Satoru está preocupado por la librería, pero acepta que Takako lo reemplace durante unos días y se mude a la habitación de la planta superior, como ya hizo en el pasado.
Volver a sumergirse en la atmósfera atemporal de Jinbocho, con su colorido panorama de habituales y visitantes, será el empujón que Takako necesitaba. Por primera vez en mucho tiempo, se siente entusiasmada.
Alejandra Pizarnik es una de las escritoras en español más influyentes de la literatura de nuestro tiempo. Es la creadora de una escritura, en sus propias palabras, «densa y peligrosa», pero también de una de las experiencias de lectura más revolucionarias que podamos encontrar. Una revolución, nos cuenta Gabriela
Borrelli Azara en su epílogo, interna y profunda, cuyo movimiento conduce al enigma.
Esta antología recoge los mejores textos en prosa de Pizarnik, quizá la parte más desconocida de una obra en la que los géneros se transgreden constantemente. Así lo explica Luna Miguel en su prólogo: «Empeñarse en decir que esto no es poesía, ya lo verán, sería bastante discutible. [...] Sus pequeños cuentos alucinados son largos poemas. Su teatro es una escenificación de su ritmo poético. Sus relatos largos o crónicas esconden todas las trampas y los trucos de su poesía».
En 1972, cuando unos obreros de la ciudad de Pottstown (Pensilvania) excavan los cimientos de una nueva urbanización, lo último que esperan encontrar es un esqueleto en el fondo de un pozo. De quién es ese esqueleto y cómo ha llegado hasta allí son dos de los secretos que esconde Chicken Hill, el humildísimo barrio donde judíos inmigrantes y afroamericanos comparten ambiciones y penas. Y allí, en Chicken Hill, cuarenta años antes de ese descubrimiento, vivían Moshe y Chona Ludlow: Moshe organizaba conciertos en el teatro que había fundado y Chona regentaba la tienda de comestibles El Cielo y la Tierra. En los años en que el Ku Klux Klan se enseñoreaba y los puestos importantes los ocupaban los blancos, esta novela narra la odisea de varias comunidades que osan enfrentarse a las injusticias. Lo demostrarán el día en que el Estado vino a buscar a un niño sordo para internarlo en un terrible centro, y Nate Timblin, el conserje del teatro de Moshe y líder oficioso de la comunidad negra de Chicken Hill, tomó cartas en el asunto.
Desconocido a su muerte salvo por unos pocos, Arthur Rimbaud (1854-1891) ha sido una de las figuras literarias que han ejercido una influencia más importante y liberadora en la cultura del siglo XX. A traves de su obra y de su vida, Rimbaud fue el primer escritor en convertir la insumisión, en el amor y en la poesía, en una palanca de transformación individual, tambien fue el primero en crear un metodo verosímil para cambiar la naturaleza de la existencia, y, de nuevo, fue quien por primera vez rechazó la idea romántica del artista rebelde, mito del que, paradójicamente, aún depende su reputación.
Shakti Gómez y Yulia Kondrat, dos jóvenes artistas, interpretan e ilustran, recurriendo a símbolos universales y a una iconografía cercana a los grabados que tanto gustaban a Arthur Rimbaud, las dos obras fundamentales del poeta de Charleville: Una temporada en el infierno (1873), el único libro que Rimbaud publicó en vida como renuncia a la poesía y testamento como escritor, e Iluminaciones (1874-1876), una verdadera bomba de relojería preparada para explotar en la imaginación del lector.
"Volví para sentir que era capaz de soltarme en el vacío, de caer para ser -al fin- libre. Aunque se trate de una libertad inútil, aunque sea para ser libre sólo en el instante que dure la caída."Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre.
¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol --la que es, la que fue, la que había sido alguna vez-- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.Claudia Piñeiro sorprende y cautiva con esta novela aguda y conmovedora donde la realidad y la intimidad tejen la cerrada urdimbre en que el lector queda atrapado una vez más."Hitchcock es una mujer que vive en Buenos Aires".Antonio D'Orrico, Corriere della Sera