Copenhague, 1968. Lise, escritora de libros para niños y madre casada de tres hijos, está cada vez más obsesionada por rostros y voces incorpóreos. Está convencida de que su marido, que le es infiel, la dejará. Sobre todo, tiene miedo de no volver a escribir nunca más. Sin embargo, a medida que desciende a un mundo de píldoras y hospitales, comienza a preguntarse si la locura es realmente algo que se debe temer o si trae una especie de libertad.
Tras convertirse en un fenómeno literario mundial con Trilogía de Copenhague, recuperamos una de las novelas fundamentales de Tove Ditlevsen, Las caras, una continuación lógica de los grandes temas de su literatura (los roles de madre y esposa, la lucha por convertirse en escritora, la infidelidad, la enfermedad mental o las adicciones) y una historia desgarradora que nace de su propia experiencia vital.
Militza y Stana, hijas del empobrecido rey de Montenegro, se ven forzadas a casarse con dos miembros de la aristocracia rusa para que su padre pueda recuperar parte de su poder.
La vida, a pesar del esplendor de la corte del zar Nicolás, no es fácil. Una de ellas, Militza, parece tener poderes ocultos y siente fascinación por todo lo que tenga que ver con la magia y el espiritismo. Ante una influenciable zarina Alexandra, que haría cualquier cosa para darle al país el heredero que está esperando, despliegan su relación con el más allá, y entre sesiones de espiritismo, pócimas engañosas y coqueteos con la magia negra, logran hacerse con un gran poder en la corte.
Sin embargo, cuando den con Rasputín, precisamente en la búsqueda de un hombre con poder espiritual, descubrirán que quizás han ido demasiado lejos.
Mircea Cartarescu, autor de las visionarias «Nostalgia» o «Lulu», aborda tres relatos magistrales, cargados de un humor amargo y brutal. El volumen se abre con «Ántrax», que narra, en plena paranoia post-11-S, cómo el autor recibe un sospechoso sobre desde Dinamarca, hecho que moviliza al kafkiano establishment policial rumano. En «Las Bellas Extranjeras», indudable pièce de résistance del volumen, asistimos al delirante viaje del autor en compañía de once escritores rumanos a tierras francesas, un descenso a los infiernos que alcanza, por momentos, la grandeza de lo grotesco. En «El viaje del hambre», un joven Cartarescu aspirante a poeta en la época previa a la caída del comunismo, es invitado por un grupo de escritores de una ciudad de provincias y se ve arrastrado a un sinfín de situaciones absurdas con el estómago vacío y muerto de frío. Un libro magistral por el que desfilan escritores, artistas, policías, estudiantes, funcionarios culturales y hasta fantasmas: tres relatos cargados de un humor que nos lleva de la sonrisa cómplice a la abierta carcajada.
Siete relatos sobre el sometimiento social, familiar o económico de la vida cotidiana, escritos por Carmen Martín Gaite, una de las figuras más importantes de las letras hispánicas del siglo XX.
«Las verdaderas ataduras son las que uno escoge, las que se busca y se pone uno solo, pudiendo no tenerlas».
Además de la narración principal, que da título a la obra, el libro homónimo de Carmen Martín Gaite incluye otros seis relatos que exploran los conflictos de identidad, así como las complejidades de las relaciones humanas; especialmente desde la perspectiva de las mujeres en la España de mediados del siglo XX. Estos cuentos ofrecen una visiónprofunda y psicológica de los vínculos emocionales y sociales, vistos a través de la capacidad narrativa de la autora para “bucear en el interior de sus personajes femeninos” para explorar temas como la libertad, la identidad y la incomunicación.
«Que la música salve por lo menos el resto de la noche, y cumpla a fondo una de sus peores misiones, la de ponernos un buen biombo delante del espejo, borrarnos del mapa durante un par de horas».
Las armas secretas (1964) reúne cinco cuentos que forman parte de la mejor tradición del género. En medio de la excelencia de relatos como «Cartas de mamá», «Los buenos servicios» y «Las armas secretas», destacan dos obras maestras: «Las babas del diablo» (adaptado al cine por Antonioni en su recordada Blow up) y «El perseguidor», quizás el más perfecto y conmovedor homenaje a un genio del jazz como Charlie Parker.
¿SON LOS SUEÑOS ALAS O RAÍCES?
El sueño de Kelly era escribir, y lo alcanzó con 16 años al publicar su primera novela, Nuestro Big Bang.
El sueño de Graham tenía que ver con el hielo en todas sus formas, y llegó de la mano del hockey al estrenarse como jugador estrella del Boston Bruins antes de acabar el instituto.
Pero Kelly entra en bucle en su escritura y no consigue dar con la idea para su próxima novela. Y Graham se lesiona en un partido y queda a la espera de una operación crucial que decidirá el futuro de su carrera.
Un callejón sin salida para los dos que se abre cuando Kelly, que necesita el dinero, acepta la propuesta de escribir la biografía de Graham Scott. Graham acepta conocerla y piensa que será la primera y última vez que vea a la rubia de ojos grandes, porque no tiene ninguna intención de que ni ella ni nadie escriba su puñetera biografía. No está acabado.
Aunque ambos creen saber quién es el otro, entre entrevistas, paseos por el TD Garden, partidos de hockey sobre hielo, bordados de colores, libros y tatuajes ridículos descubren que son mucho más que la escritora en crisis y el irritante deportista de élite lesionado.
Kelly ya nunca verá igual a los insectos.
Graham lee maravillado la primera novela de Kelly.
Y empieza a surgir una nueva pregunta: ¿son los sueños alas o raíces?