Harriet Pringle acaba de llegar a Atenas tras huir de la Rumanía ocupada por los nazis y está inquieta por la situación de su marido Guy, atrapado en Bucarest. Cuando al fin consiguen reencontrarse en la capital griega, les esperan nuevos problemas: pronto los italianos invadirán el país, empezará la escasez de alimentos y la gente mostrará su lado más egoísta. Pese a la guerra Guy vive absorto en sus quehaceres como profesor y está más pendiente de su entorno que de su mujer. Mientras el enemigo avanza y Grecia lucha por mantenerse en pie, también su relación pende de un hilo.
Tras La gran fortuna y La ciudad expoliada, Manning vuelve a asombrarnos con una de las más soberbias reconstrucciones históricas de la literatura inglesa del siglo xx. Esta novela pone el broche final a su aclamada Trilogía balcánica, un clásico imprescindible sobre la Europa de la segunda guerra mundial, un periodo que la autora explora magistralmente desde la cotidianidad de sus inolvidables personajes.
El eco de un tiro en los despachos de Whitehall, el complejo administrativo cjue el gobierno británico posee en el centro de Londres, no anuncia tan solo la extraña muerte de un alto funcionario, sino también el principio de una sutil intriga. Kate y Octavian, jefe del departamento donde trabajaba el difunto, forman un matrimonio aparentemente feliz que alberga en su casa de Dorset a un extravagante grupo de personajes: un excéntrico tío que abandonó la India bajo sospecha, un atormentado amigo superviviente de Dachau, el abogado responsable del caso y amante platónico de Kate, hijos de distintos matrimonios, conocidos, visitantes ocasionales... Y todos ellos relacionados de un modo u otro con el muerto en una deliciosa comedia de errores, donde las sonrisas esconden a menudo pecados de mucha hondura. Sirviéndose de los clásicos elementos del thriller, en Amigos y amantes Iris Murdoch explora con maestría los temas que desde siempre le han preocupado: el amor, la amistad y la perversa frontera que separa el bien y el mal.
Mafalda y sus amigos son como una pequeña familia, en la que todos tienen sus roles establecidos, con sus encuentros y desencuentros, con sus ocurrencias, que siempre consiguen arrancarnos una sonrisa. Juegan y se pierten, pero también hablan de política, del colegio, de cómo harían ellos las cosas y se preguntan por qué los adultos, con todo su poder, no se mueven ni un ápice para tratar de cambiar el mundo. Y aunque con frecuencia sus preguntas incordian a los mayores, estas siguen siendo hoy de una enorme relevancia y utilidad para ayudarnos a analizar el mundo que nos rodea.
Américo Vespucio, que legó su nombre al Nuevo Mundo, no participó sin embargo
en su descubrimiento, ni tampoco pretendió jamás bautizarlo. Entonces, ¿por qué
lleva su nombre el continente? En este ensayo, escrito en 1941 y publicado póstumamente, Zweig reconstruye el conjunto de circunstancias, casualidades y malentendidos que explican el extraño error que inmortalizó a Vespucio. Paradójicamente, Colón descubrió América, pero no la reconoció, mientras que Vespucio, que no la descubrió, fue el primero en reconocerla como un nuevo continente. Y es que lo decisivo de un hecho es el conocimiento que tenemos del mismo, y por eso, como señala Zweig, quien «lo narra o lo explica puede resultar más importante para la posteridad que quien lo llevó a cabo».
América es el resultado de un viaje, de una ensoñación y de un estado de agitación que nunca acaba. Un relato asombrado por una inmensa vastedad de una nación, los Estados Unidos, que tiene las proporciones de un planeta entero en el que todo cabe. América es la representación de un espacio mítico; contradictorio, hermoso y siempre excesivo. El viaje de Manuel Vilas por este espacio es una deriva sentimental y alucinada por ciudades a las que no va nadie o a las que va todo el mundo, moteles fantasma, autopistas infinitas, bosques, bares, tiendas, pueblos con una calle y una iglesia. Y es también un viaje de la memoria por el que desfilan cantantes de rock, escritores, artistas, iconos del Pop, viejas glorias olvidadas o los Simpson como metáfora de la nueva American Way of Life.
En esta edición ampliada que contiene las últimas estancias largas de Manuel Vilas en Estados Unidos el lector asiste a la violencia de una sociedad polarizada, a una América en crisis cultural y política, con un personaje como Donald Trump tensionando la democracia, y que Manuel Vilas sabe interpretar desde la literatura y desde la imaginación.
Descrita por el propio autor como «una obra policíaca, aunque no lo parezca», Amberes fue redactada veintidós años antes de su primera publicación en 2002, y descubre al Roberto Bolaño más experimental y complejo.A caballo entre la narrativa y la prosa poética, Amberes se compone de 56 fragmentos, 56 balas perdidas cuyo objetivo permanece oculto al lector. Como pequeños fogonazos sin orden ni concierto que solamente insinúan la existencia de una luz más cegadora, los recuerdos y divagaciones que, en voz de distintos personajes -vivos y muertos-, llenan estas páginas, nos hablan de jorobados, drogas, prostitutas, películas, escritores sin palabras, asesinatos, asesinos y asesinados.Bamboleándose entre ficción y realidad, entre cordura y locura, el lector se enfrenta a un caso en un tablero con todas las piezas, pero sin ninguna garantía de que tenga solución.