Melissa, una abogada convertida en una exitosa presentadora de pódcasts, se ha casado recientemente con un hombre cuya primera esposa murió trágicamente, dejándole a él y a su pequeña hija, Riley, atrás. Mientras Melissa y su hermano Mike ayudan a su madre Nancy a trasladarse de Cape Cod a los idílicos Hamptons, la nueva hijastra de Melissa desaparece. Basándose en la experiencia de su propio secuestro, Melissa y Mike se apresuran a encontrar a Riley para salvarla del trauma con el que todavía luchan, o algo peor.
Dos amigas se acercan a la treintena en ciudades distintas y tras mucho tiempo sin verse. Alice, novelista, conoce a Felix, que trabaja en un almacén, y le pide que la acompañe a Roma para promocionar su último libro. En Dublín, su mejor amiga, Eileen, está superando una ruptura y empieza a flirtear con Simon, un chico al que conoce desde que eran niños.
Mientras el verano se acerca, las dos chicas se envían correos electrónicos en los que se ponen al día. Hablan de su amistad, de sus relaciones, de arte, literatura y de un futuro cada vez más incierto. Dicen que quieren verse pronto, pero ¿qué pasará cuando lo hagan?
Alice, Felix, Eileen y Simon todavía son jóvenes, pero pronto dejarán de serlo. Se juntan y se separan, se desean y se mienten. Tienen sexo, sufren por amor, por sus amistades y por el mundo en el que viven. ¿Están en la última sala iluminada antes de la oscuridad? ¿Encontrarán una manera de creer en un mundo bello?
Rooney despliega de nuevo su capacidad para analizar el comportamiento humano y vuelve a demostrar por qué es una de las autoras más importantes del momento en una novela que busca la belleza en los claroscuros de la amistad y en el porvenir incierto de nuestro planeta.
Gabriel ha renunciado a la normalidad de la vida para perderse en una dolorosa búsqueda de su lugar en el mundo. A sus treintaiún años inicia esta narración en la que vuelve sobre sus pasos para intentar descifrar cómo ha llegado a convertirse en el hombre que es ahora.
Con una prosa tan hermosa como desgarradora, en esta novela Piedad Bonnett nos habla de la soledad, la angustia y la posibilidad de redención de un hombre que cae hasta tocar fondo.
«Me muero si no llegas»: es la amenaza amistosa de Mara a Manu. O así figura anotado en el cuaderno de una de las dos, quien, tiempo después, intentará seguir la pista de esas cinco palabras. Es diciembre de 1989, el último verano de un momento en la vida de dos muchachas que acaban de cumplir la mayoría de edad. Una, la que convoca, necesita huir. La otra, la que se queda, no sabe que la cita es una despedida y que en adelante vendrá un vacío, que los recuerdos se agolparán en su cabeza y harán desmadre, que el tiempo se trizará y su existencia en este nuevo escenario se verá intervenida por la conjetura de una vida presunta. La suya, la de la amiga, la del entorno: el mundo que va quedando atrás y el que imagina disparado hacia delante.
¿Qué se hace con lo que no está, cómo se incorpora ese vacío? ¿Qué papel cabe a la imaginación en lo que nos contamos? ¿Cuántas personas somos o podemos llegar a ser si nos empeñamos en convertirnos en otras?
En un barrio de Mexicali, una de las últimas ciudades de México antes de la frontera con Estados Unidos, dos niñas inseparables, Elisa y Aimé, viven un verano que las marcará para siempre. La noche antes de que Elisa abandone la ciudad para ir a estudiar fuera gracias a una beca de atletismo, la responsabilidad de ambas en un suceso trágico fracturará no solo su amistad, sino a todo el barrio, una comunidad donde la violencia se mezcla con la superstición y el miedo.
Dos décadas después, las dos amigas se reencuentran convertidas en personas muy distintas a las niñas que fueron. Promesa frustrada del atletismo, Elisa regresa a su ciudad natal sola y avergonzada por unas expectativas que no ha logrado cumplir. Antaño tímida y a la sombra de su amiga, Aimé es una mujer influyente que ha sabido reconducir su destino con mano férrea. Entre ambas se abre una grieta marcada por la culpa y la distinta forma de afrontar el secreto compartido.
Donde termina el verano es una novela sobre el fin de la inocencia y la violencia estructural que atraviesa a los niños y las mujeres en un lugar de paso marcado por la extrema pobreza. Narrada con una prosa hipnótica y precisa, Elma Correa compone una gran elegía fronteriza en la que el relato oficial —los feminicidios, los niños robados y las madres que callan— queda iluminado por los principios de honestidad y lealtad de una comunidad al margen de la ley.
En 1919, en un bosque a las afueras de Berlín, Otto Mueller pinta Dos mujeres desnudas. Todo empieza aquí. De las paredes del estudio del artista a las del despacho de su primer propietario, el propio cuadro observa la vida cotidiana. Sin embargo, pronto se ve arrastrado por las tribulaciones de un oscuro periodo histórico: la llegada de Hitler al poder, el antisemitismo de Estado, la calificación de «degenerado» del arte moderno por parte de los nazis, el expolio de las familias judías, exposiciones, ventas, hogueras...
La pintura Dos mujeres desnudas logra sobrevivir; es el testigo mudo de un mundo que escapa a su comprensión. Esta maravillosa novela gráfica (e histórica) es el fruto de una extensa investigación de su autor, Luz, y nos invita a estar vigilantes ante cualquier forma de autoritarismo político y cultural.