A la deriva tras una ruptura inesperada, la novelista Catherine Lacey comenzó a escribir sobre lo que quedaba de su vida anterior, restos de un naufragio entre los que centelleaba, a pesar de todo, la belleza de sus amistades. Esa escritura se bifurcó en dos caminos que no quiso abandonar: un ensayo personal y una novela breve completamente imaginada pero verdadera. La historia ficticia de dos amigas que se reencuentran después de muchos años amplifica los hallazgos de un ensayo que reflexiona sobre el amor, la fe, el dinero y el sexo. En ambos textos, tanto Lacey como sus personajes evocan encuentros cercanos con la ira masculina, el deseo impulsado por el duelo y el poder redentor del amor platónico y de la narración.
El libro moebius es una obra única sin principio ni final, que puede leerse desde cualquiera de sus lados y que desdibuja la frontera entre memorias y ficción con una vulnerabilidad y una lucidez poco comunes, regalándonos una exploración desgarradora ―y reparadora― de los finales y de los comienzos.
Venecia en algún momento del siglo XXI. La humanidad se encamina, sin saberlo, al colapso mientras una pareja recorre la ciudad, ajena a las señales que anuncian el final de la sociedad tal y como la conocemos. Él es profesor de Latín y disfruta de un año sabático; ella es escritora y trabaja en un ensayo sobre el amor. Ambos están destinados a desempeñar un papel fundamental en la transición hacia un nuevo mundo.
El libro de todos los amores ofrece una nueva mirada sobre un tema universal e indaga en las diferentes dinámicas que el amor adopta, tanto en el ámbito íntimo de la pareja como en otros aspectos de la vida pública, como la política, la economía o la ciencia.
Alguien que lleva muerto cuarenta años no puede ser secuestrado y, desde luego, no puede sangrar.
Vitoria, 2022. El exinspector Unai López de Ayala —alias Kraken— recibe una llamada anónima que cambiará lo que cree saber de su pasado familiar: tiene una semana para encontrar el legendario Libro Negro de las Horas, una joya bibliográfica exclusiva, si no, su madre, quien descansa en el cementerio desde hace décadas, morirá.
¿Cómo es esto posible?
Una carrera contra reloj entre Vitoria y el Madrid de los bibliófilos para trazar el perfil criminal más importante de su vida, uno capaz de modificar el pasado, para siempre.
Me llamo Unai. Me llaman Kraken.
Aquí termina tu caza, aquí comienza la mía.
¿Y si tu madre fuera la mejor falsificadora de libros antiguos de la historia?
Cuando nos salimos del camino marcado, las distancias con quienes nos rodean a veces son insuperables.
En abril de 1967, la autora y protagonista, por entonces joven aspirante a profesora de secundaria, supera el examen de capacitación en un liceo de Lyon para orgullo (y recelo) de su padre, antiguo obrero que, procedente del medio rural y tras trabajar duramente, ha acabado convertido en propietario de un pequeño comercio en las provincias. Para ese padre, todo eso significa otro paso adelante en su difícil ascenso social; sin embargo, poco le dura esta satisfacción, ya que fallece dos meses después. Padre e hija han traspasado sus respectivos «lugares» dentro de la sociedad. Pero se han mirado entre sí con suspicacia, y la distancia entre ambos ha ido tornándose cada vez más dolorosa.
El lugar se centra, pues, no sólo en los complejos y prejuicios, los usos y las normas de comportamiento de un segmento social de límites difusos, cuyo espejo es la culta y educada burguesía urbana, sino también en la dificultad de habitar en un espacio propio dentro de la sociedad.
«Su escritura inventa el tacto de la palabra».
Mónica Ojeda
«Laura consigue lo que desea todo escritor, mover de sitio al lector, hacerlo voltear hacia donde nunca imaginó».
Guillermo Arriaga
¿Qué pasa cuando someter a otras personas es la única forma de sobrevivir? ¿La desobediencia es posible siempre? ¿Qué redes de complicidad teje el silencio? ¿Cómo distinguir entre víctima y victimario? Aquí hay dos narradoras potentes y perspicaces: Lucero y Dolores. La primera es una adolescente de juicios agudos y la apremiante necesidad de recibir aceptación. La segunda es la madre de Nancy, compañera de secundaria de Lucero, que atraviesa la agonía de buscar a su hija desaparecida. Ambas voces enhebran una historia compleja sobre un grupo de niñas casi adultas cautivo en una casona en los márgenes de la ciudad.
Laura Baeza traza una novela entrañable y brutal que añade nuevas notas a las discusiones sobre la violencia, el deseo, la amistad, la ternura y la libertad humana. Con su oído privilegiado y una prosa accesible sin llegar a dócil, la autora nos lleva desde las primeras líneas a un viaje por las contradicciones de la adolescencia. El lugar de la herida es un territorio que sangra y cicatriza al mismo tiempo, símbolo de un país que reproduce y resiste la violencia feminicida en pleno siglo XXI.
Huyendo de la monotonía de su vida, Hugh Rogers tropieza con un umbral secreto que lo conduce a Tembreabrezi, un mundo suspendido en un crepúsculo eterno. Allí se encuentra con Irene Pannis, que desde la adolescencia ha hecho de ese lugar su refugio y lo considera suyo.
Cuando una presencia oscura amenaza con destruir la calma de Tembreabrezi, ambos deberán emprender juntos una peligrosa misión. En el trayecto, el miedo y la desconfianza se transformarán en un vínculo inesperado que marcará su destino.
Con El lugar del comienzo, Ursula K. Le Guin teje una fábula inolvidable sobre el tránsito a la madurez, donde lo real y lo fantástico convergen en el umbral de un destino incierto.