De Iván Mauricio o «Juan de la Luna» se dirán muchas cosas: que derrochó su herencia y se volvió chamán, que dejó atrás a la mujer de su vida, que tenía las peores amistades o que se suicidó lanzándose al vacío de un séptimo piso con los pies sospechosamente amarrados…
Dunia Montoro, ex esposa del muerto, vive perseguida por la culpa. Como analista de inteligencia, podría utilizar los recursos policiales para ir detrás de la huella de Iván, pero ahora es sospechosa de asesinato y no le queda más que hablar con los difuntos, ya que en los vivos no puede confiar
Después de Los enamoramientos, lee los cuentos completos de Javier Marías, los que él considera «aceptados y aceptables», reunidos por primera vez. Una excelente puerta de entrada a su universo literario.
Uno de los mejores libros de 2012 según La Vanguardia.
«Dado lo poco que he frecuentado el noble arte del cuento en los últimos tiempos, es posible que ya no escriba más y que lo que aquí se ofrece acabe siendo la totalidad aceptada y aceptable de mi contribución al género.»
Una historia sobre lo bello y lo terrible. Una historia de descubrimiento.
"La primera vez que papá murió todos pensamos que estaba fingiendo."
Así empieza Malaherba de Manuel Jabois. Un día Mr. Tamburino, Tambu, un niño de diez años, se encuentra a su padre tirado en la habitación y conoce a Elvis, un nuevo compañero de su clase. Descubrirá por primera vez el amor y la muerte, pero no de la forma que el cree. Y los dos, Tambu y Elvis, vivirán juntos los últimos días de la niñez, esos en los que aún pasan cosas que no se pueden explicar y sentimientos a los que todavía no se sabe poner nombre.
Esta es una historia de dos niños que viven una extraña y solitaria historia de amor. Un libro sobre las cosas terribles que se hacen con cariño, escrito con humor y una prosa rápida que avanza llevando a Tambu y su hermana Rebe, a Claudia y su hermano Elvis, a la frontera de un mundo nuevo.
A veces perderlo todo es la única forma de encontrarse.
Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra… Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre. Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes ―me llamo Lucrecia Estefanía Peralta de la Merced―, pero estoy sin un euro en el banco.
Por si os lo preguntáis, pertenezco a la rama inútil del linaje, esa que lleva generaciones tomando malas decisiones y superándose en el desastre.
Menos mal que, en cuestiones de amor, heredamos el gen que nos mantiene lejos del romanticismo. Si el estado civil aún figurara en el DNI, en el mío pondría: «El cupido de esta chica se droga».
Y aquí estoy, intentando recomponer mi vida: con un novio abogado al que solo aguanto por ahorro legal, metida en líos judiciales y, atención, trabajando por primera vez en algo decente…, en una clínica veterinaria.
Alguien lee una biografía y se detiene en el nombre de un personaje secundario, que casi no volverá a aparecer. Para quien lee, sin embargo, ese nombre es la punta de un ovillo complejo, lleno de secretos y dobles fondos inconfesables, que comunica con un más allá inaudito. Narrada por una voz ácida, capaz del peor cinismo y la franqueza más desgarradora, Malas lenguas es una comedia amarga, a la vez frívola y arrebatada, sobre el arte tortuoso de contar una vida en un mundo signado por el interés, la falta de escrúpulos y las formas más estrafalarias de la promiscuidad sexual.
Roma lo exige todo.En Roma todo está en venta.Maldita sea por siempre Roma.
Mare Internum, año 75 a. C. Un barco mercante navega rumbo a la isla de Rodas. A bordo, Julio Cesar acompañado sólo por su fiel Labieno. Obligado por sus enemigos a exiliarse de Roma, se dirige al encuentro con el maestro Apolonio para aprender oratoria y de este modo, a su regreso, iniciar una feroz pugna para ingresar en el Senado y enfrentarse allí al temido Cicerón.
Así arranca la extraordinaria segunda entrega de la saga dedicada a Julio Cesar por Santiago Posteguillo. En Maldita Roma encontraremos ya al mito en la plenitud de su talento político y militar, dispuesto a vencer cualquier obstáculo en su imparable conquista del poder.