«Cuando regresé a Francia, tras una ausencia de diez años, me informé a través de las pocas personas susceptibles de darme noticias de los miembros del grupo. No fueron noticias muy buenas, y me hicieron comprender aún mejor que el tiempo había pasado. Yo, que tan a menudo observaba el envejecimiento ajeno, tuve que acostumbrarme, a mi vez, a la idea de que mi juventud tocaba a su fin.»
En la época en que tenía veinte años, el narrador conoció a varias personas con las que compartió complicidades y confidencias. Visitó con ellas lugares que en algunos casos ya no existen: un restaurante en el que comían hombres solitarios, un bar que regentaba una martiniquesa, ciertas calles de París, una casa en la Costa Azul…
Era aquel un mundo elegante y sofisticado, de sastrerías, partidas de bridge, olor de pinares y noches interminables… Pero en el que, bajo el refulgente esplendor, también había recodos sombríos. Un mundo contenido en el estribillo de una canción titulada «Memory Lane».
Hay veranos que te cambian la vida
Tessa no sabía que ese verano sería el último que pasaría en Punta Javana. Tampoco sabía que sería la última vez que vería a su novio Enzo, ni que las aguas de su infancia guardaban un secreto como ese. Y, por supuesto, no sabía que, desde que lo escuchase por primera vez, un nuevo nombre retumbaría en su mente para el resto de sus días.
Helena.
Arrastrada a una nueva vida bajo las aguas, Tessa descubrirá un mundo que jamás se habría imaginado en el que paz pende de un hilo.
¿Se atreverá a aceptar su destino y a poner el deber por encima del amor?
El encuentro con grandes autores de la literatura latinoamericana. Unas memorias deliciosas repletas de humor y pasión.
Entre la ficción y el testimonio, el ensayo y la memoria, este libro da cuenta de algunas facetas de la vida de varios escritores a quienes Gonzalo Celorio tuvo la oportunidad de conocer y de tratar: Arreola, Cortázar, Rulfo, Fuentes, Monterroso, García Márquez, Loynaz, Eco. Por encima de las indiscreciones, prevalece la admiración crítica que Celorio les profesa; por encima del yo del autor, el protagonismo de los escritores; por encima de la anécdota dolorosa, patética o irrisoria, la valoración de sus obras, las literarias y las de la vida misma, que se funden en este libro cargado de pasión literaria y también de humor y de ironía. Páginas deliciosas que invitan a la relectura.
Una impresionante e imaginativa fábula moral acerca de la naturaleza de la violencia y la justicia.
Las autoridades mexicanas y del estado de Texas organizan una expedición paramilitar para acabar con el mayor número posible de indios. Es el Grupo Glanton, y tienen como líder espiritual al juez Holden, un ser violento y cruel. Nunca duerme, viola y asesina niños de ambos sexos y afirma que nunca morirá. Todo cambia cuando los carniceros de Glanton dejan de asesinar indios y empiezan a exterminar a los mexicanos que les pagan. Se instaura así la ley de la selva, el terreno moral donde la figura del juez se convierte en una especie de dios arbitrario.
Luego de la misteriosa desaparición de su madre, un joven dominicano ya impaciente, perdió la esperanza en que las autoridades de su país logren resolver esta horrible situación. Él toma cartas en el asunto y decide buscar por su propia cuenta a su amada progenitora, sin importarle que consecuencias esto traiga a su vida. ¿Quién o qué estará detrás de la desaparición de su madre?
La última y enigmática novela del Premio Nacional de Literatura de Guatemala Miguel Çngel Asturias y del Premio Iberoamericano de las Letras Jose Donoso, entre otros.
"Rey Rosa es un maestro consumado, el mejor de mi generación".
Roberto Bolaño
"Hacía tanto tiempo que no se sentía tan triste. Una tristeza así, que parecía que provenía de más allá del inicio de la vida, era como el presentimiento del tiempo en que dejaría de existir".