Papel Carbón reúne los primeros libros de relatos de Fernando Iwasaki Tres noches de corbata (Lima, 1987) y A Troya, Helena (Bilbao, 1993) dos títulos donde los lectores del narrador peruano podrán reconocer los temas, el humor, la prosa coruscante y las múltiples referencias culturales que caracterizan la obra de uno de los autores fundamentales del cuento contemporáneo en lengua española. Rescatamos así Tres noches de corbata, libro que dialoga con los precoces volúmenes de relatos de un pequeño grupo de escritores españoles y latinoamericanos nacidos en la década del 60, como Alguien te observa en secreto (1985) de Ignacio Martínez de Pisón, Ligeros libertinajes sabáticos (1986) de Mercedes Abad, Los laberintos invisibles (1986) de Guillermo Busutil, Debería caérsete la cara de vergüenza (1986) de Sergi Pàmies, El móvil (1987) de Javier Cercas, Veinte cuentos cortitos (1989) de Iban Zaldua, Infierno grande (1989) de Guillermo Martínez y Cuentario (1989) de Jorge Eduardo Benavides, todos tecleados a máquina y todos copiados con papel carbón.
Julia escucha en un bar a una vieja que la abordó en la calle y dice ser su abuela. Siempre tuvo dudas sobre su propio origen, y Griselda ahora le revela su verdadera historia. Muy pronto entenderá que detrás de esa apacible anciana hay más de lo que dice. Los lectores, con ella, empezarán una inmersión sin pausa en un territorio de horror multiforme que, en la repetición de la tortura y la muerte, replica los gestos sangrientos de la dictadura militar argentina. Una trama labrada con excelencia que repasa los años sesenta y setenta con los recursos del terror y del gore y que deslumbra con su maestría y agudeza.
La prosa de Pablo Neruda recogida en este volumen revela aspectos desconocidos de la personalidad del poeta y completa el autorretrato trazado en Confieso que he vivido.
Escritos con incomparable gracia y agilidad, estos textos describen el Extremo Oriente de sus años juveniles, hablan de personajes y sucesos chilenos y de las más inesperadas latitudes, dibujan el paisaje marino de Isla Negra, narran misteriosas ceremonias celebradas por extravagantes amigos en alguna casona perdida en un barrio de Santiago de Chile o relatan dos casos de chilenos ejemplares, los de Mariano Latorre y Pedro Prado, la eterna lucha entre América y Europa, entre naturaleza y cultura, realidad criolla e invención cosmopolita.
Sin intelectualismo, con sabiduría natural, utilizando un lenguaje en prosa único e inconfundible, Neruda nos descubre su propia búsqueda del equilibrio en medio de corrientes contradictorias. Su vasta experiencia del universo, de la naturaleza y la cultura se traduce en un renacimiento continuo.
Cuando los padres de Yusuf, de doce años, le dicen que vivirá con su tío Aziz durante una temporada, el chico se muestra entusiasmado. Pero lo que Yusuf no sabe es que su padre lo ha empeñado para saldar una deuda imposible de pagar, ni tampoco que Aziz no es pariente suyo, sino un rico y acaudalado comerciante con el que viajará por África central y las riberas del Congo en vísperas de la primera guerra mundial.
A través de los ojos de ese chiquillo descubriremos una naturaleza exuberante y hostil, poblada de tribus despiadadas e invasores desalmados, en la que una vida humana vale tanto como unas cuantas gotas de agua.
Después de disfrutar de una vida de lujos como funcionario en la corte del emperador Xizong, el poeta chino Si Kongtu se retiró a las faldas del monte Hua para escribir Las veinticuatro categorías de la poesía. Considerada una obra fundamental en la estética literaria china, busca capturar, a través de la contemplación de la naturaleza, el Tao, el principio que rige el orden del universo.
Tres siglos más tarde, en Francia, el monje Bernardo de Claraval se propuso convertir los monasterios cistercienses que había fundado en una casa sublime para quienes, tras experimentar las inclemencias del mundo, decidieran retirarse de él.
El Paraíso claustral de Carlos Aganzo nace de una inmensa admiración por estos dos pensadores y de una reflexión propia sobre su (nuestra) presencia en el mundo. Un hilo de pensamiento del que el autor tira poco a poco en busca de sus propios aprendizajes, y que nos deja máximas luminosas y esperanzadoras de nuestra relación con el mundo que habitamos y, a la vez, nos habita.