Sobre un fondo de boleros, el protagonista de esta novela atraviesa la adolescencia con la frente cuajada de acné. Cada uno de aquellos granos era un pecado mortal, según le decía el confesor. El sentido de la culpa no podía desligarlo del pacer y éste era la hierba quemada del verano, el sonido de la resaca en la playa bajo el cañizo ofuscado por la luz del arenal.
Sobre un fondo de crímenes famosos en aquella Valencia todavía huérfana de los años cincuenta se desarrolla la conciencia del protagonista. El crimen de la envenenadora, el garrote vil a aquel esquizofrénico que asesinó y cubrió de flores a la niña antes de depositarla en una acequia, la aparición de las piernas depiladas de un hombre con las uñas pintadas dentro de un saco: a través de esta geografía de la memoria un tranvía con jardinera cruzaba la ciudad y se dirigía a la playa de la Malvarrosa. En ese espacio olvidó el protagonista la neurosis del padre, la tortura de una educación religiosa, la sordidez de aquel tiempo. Desde el fondo de la adolescencia llegó a Valencia un día en que todos los escaparates de las pastelerías exhibían la imagen del general Franco confeccionada a base de frutas confitadas.
Mientras de niña Nora Davis dedicaba las tardes a hacer los deberes en su habitación, no tenía ni idea de que su padre estaba asesinando mujeres en el sótano.
Hasta el día en que la policía llamó a la puerta.
Décadas más tarde, el padre de Nora pasa su vida entre rejas y ella es una cirujana de éxito con una existencia tranquila y solitaria. Nadie sabe que su padre es un famoso asesino en serie. Y ella está dispuesta a todo para que siga siendo así.
Entonces Nora descubre que una de sus jóvenes pacientes ha sido asesinada. De la misma horrible y peculiar manera en la que su padre mataba a sus víctimas.
Mientras de niña Nora Davis dedicaba las tardes a hacer los deberes en su habitación, no tenía ni idea de que su padre estaba asesinando a mujeres en el sótano. Hasta el día en que la policía llamó a la puerta.
Décadas más tarde, el padre de Nora pasa su vida entre rejas y ella es una cirujana de éxito con una existencia tranquila y solitaria. Nadie sabe que su padre es un famoso asesino en serie. Y ella está dispuesta a todo para que siga siendo así.
Entonces Nora descubre que una de sus jóvenes pacientes ha sido asesinada. De la misma horrible y peculiar manera en la que su padre mataba a sus víctimas.
Alguien sabe quién es Nora. Alguien quiere que cargue con la culpa de su espantoso crimen. Pero ella no es una asesina como su padre. La policía no puede acusarla de nada. Siempre y cuando no mire en su sótano...
¿ESTÁ CAPACITADO EL SISTEMA LEGAL PARA HACER JUSTICIA?
Reno, Nevada. Santi Elcano es un abogado penalista que ha pasado de ser un entusiasta del sistema legal a un descreído de la justicia. En particular, por el caso de Anna Weston, una joven madre cuyo cuerpo fue hallado en el desierto.
Junto con su mentora C. J. asumieron la defensa de Michael Atwood, el acusado. A pesar de haber escasas pruebas tanto físicas como testificales en su contra, fue condenado a muerte.
Santi y, sobre todo, C. J. estaban convencidos de la inocencia de Atwood y, debido a esto, Santi lleva años cargando el peso de no haber podido hacer nada para evitar su destino.
Hasta que, pocos meses antes de que llegue la ejecución, Santi recibe una carta de Atwood pidiéndole que lo visite en la cárcel. Ese encuentro será revelador y dará un giro inesperado a los acontecimientos.
Un padre y su hijo se ven por primera vez después de muchos años. El padre tiene algo que contarle antes de que sea demasiado tarde: la historia de una niña que yace en la cama de un hospital a pocos kilómetros de distancia. La pequeña es valiente y lo bastante inteligente como para saber que no vencerá al cáncer.
Ahora, en una fría noche de invierno, el padre tiene la inesperada oportunidad de hacer algo extraordinario que podría cambiar el destino de una niña a la que apenas conoce. Pero antes de poder hacer el trato de su vida, debe averiguar cuánto ha valido realmente la suya, y sólo su hijo puede darle esa respuesta.
Ricardo ve cumplido, a una edad muy temprana, el sueño de vivir en París. Pero el reencuentro con un amor de adolescencia lo cambiará todo. La joven, inconformista, aventurera, pragmática e inquieta, lo arrastrará fuera del pequeño mundo de sus ambiciones.
Testigos de épocas convulsas y florecientes en ciudades como Londres, París, Tokio o Madrid, ambos personajes verán sus vidas entrelazarse sin llegar a coincidir del todo. Esta danza de encuentros y desencuentros hará crecer la intensidad del relato página a página hasta propiciar una verdadera fusión del lector con el universo emocional de los protagonistas. Pasión y distancia, azar y destino, dolor y disfrute... ¿Cuál es el verdadero rostro del amor?