En el verano de 1998, el doble azote del puritanismo y la corrección política recorre Estados Unidos a causa del escándalo Lewinski. Coleman Silk, un viejo catedrático de una pequeña universidad de Nueva Inglaterra, se ve obligado a jubilarse cuando sus colegas lo acusan de racista. Lo asombroso del dictamen es que la verdad sobre Silk podría acallar hasta al más virulento de sus detractores. Su secreto, escondido durante cincuenta años a esposa, familiares y amigos, servirá al escritor Nathan Zuckerman para reconstruir la biografía desconocida de Silk y entender cómo puede llegar a desenmarañarse una ficción de vida tan ingeniosamente armada.
En 1568, en los valles y montes de las Alpujarras, ha estallado el grito de la rebelión: hartos de injusticias, expolio y humillaciones, los moriscos se enfrentan a los cristianos e inician una desigual pugna que sólo puede terminar con su derrota y dispersión por todo el reino de Castilla.
Entre los sublevados se encuentra el joven Hernando. Hijo de una morisca y del sacerdote que la violó, es rechazado por los moriscos, debido a su origen, y por los cristianos, por la cultura y costumbres de su familia.
Durante la insurrección conoce la brutalidad y crueldad de unos y otros, pero también encuentra el amor en la figura de la valerosa Fátima, la de los grandes ojos negros. A partir de la derrota, forzado a vivir en Córdoba y en medio de las dificultades de la existencia cotidiana, todas sus fuerzas se concentrarán en lograr que su cultura y religión, las de los vencidos, recuperen la dignidad y el papel que merecen. Para ello deberá correr riesgos y atreverse a desafiar las leyes con audaces y peligrosas iniciativas...
La mansión retrata la caída de una familia que logró tener el control de un pueblo durante más de una generación y la voluntad de venganza de Mink Snopes, condenado por asesinato, que trata de redimir su pena por buena conducta para matar a su primo Flem, a quien acusa de no haber acudido en su ayuda. Faulkner, cuya obsesión, según sus propias palabra, eran "los problemas del corazón humano en conflicto consigo mismo", nos habla en estas páginas de ese Sur colonizado por la vulgaridad del Norte y sobre la existencia de unos seres que son, quizá, los más trágicos de toda su obra.
Durante su último medio día de vida, el anciano Artemio Cruz recuerda: no siempre fue ese triste saco de huesos y fermentos corporales. Alguna vez fue joven, osado, vigorodo; tuvo ideales, sueños, fe. Incluso luchó por ellos. En algún momento de su pasado, sin embargo, la codicia y la corrupción extinguieron su fuego y su esperanza. Y tal vez por ello perdió a la única mujer que de verdad lo amó. La muerte de Artemio Cruz es una obra cumbre de las letras hispanoamericanas: una visión panorámica sobre el México surgido de la revolución, pero también una reflexión sobre la soledad, el poder y el desamor.
En la persona de la anciana Aaliya confluye el pasado y el presente de Beirut. Vive en una ciudad asediada por la violencia y el dolor, pero escapa de su terrible realidad gracias a la literatura. Huérfana de padre y repudiada por un marido al que nunca quiso, ha pasado la mayor parte de su vida leyendo en una librería y traduciendo en la soledad de su casa las grandes obras de la literatura de todos los tiempos a razón de una al año. Citas y títulos de Pessoa, Nabokov, Javier Marías o Italo Calvino desfilan y entretejen estas páginas, que repasan la historia reciente de Líbano y abren una puerta a la vida íntima de sus habitantes.
"La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió: una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es rehusado. Sería en vano buscar moralejas en estos relatos; proponer lecciones, no; mi intención ha sido totalmente diferente. No se vive más que una sola vida, pero, por la simpatía, a veces es posible salirse de la propia piel. Me siento solidaria de las mujeres que han asumido su vida y que luchan por lograr sus objetivos; pero eso no me impide, al contrario, interesarme por aquellas que, de un modo u otro, han fracasado y, en general, por esa parte de fracaso que hay en toda existencia."
SIMONE DE BEAUVOIR (1908-1986), escritora francesa, fue también inseparable compañera de Jean-Paul Sartre durante más de cincuenta años. Su obra abarca tres vertientes: la literaria (La invitada, Los mandarines), la ensayística (El segundo sexo) y la memorialística (Memorias de una joven formal, La plenitud de la vida, La fuerza de las cosas, Final de cuentas y, tras la muerte de Sartre, La ceremonia del adiós).
Traducción de Dolores Sierra y Néstor Sánchez