Cuando su marido, en su lecho de muerte, ruega a Sophie que huya con su hija a Rose Canyon, ella no entiende por qué, pero en cuanto ve a Holden James, comprende el motivo: su marido había encontrado al padre biológico de su hija.
Tres años atrás, Sophie había concebido a Eden tras pasar una noche con un extraño en Las Vegas, pero nunca supo nada de él. Ahora tienen la oportunidad de reconectar, aunque el tiempo del que disponen es incierto, pues el pasado de Sophie amenaza con destruir su futuro.
¿De quién huye Sophie? ¿Y qué quieren de ella?
«Yo soy la oscuridad.
Para mí no hay redención, ni emoción, ni nada. Nada más que tú.
Tú eres la luna de mi noche oscura, flamma.
Tú eres lo único de este cielo negro que puede sobrevivir cuando yo lo devore todo.
En este espacio no existen las estrellas, solo tú y yo.
Tú me necesitas para brillar y yo necesito que tú existas. Así de sencillo».
¿Qué sucede cuando la obsesión más despiadada se topa con su fijación más oscura?
Ella vive en las sombras. Él las gobierna.
Ella es la luna, y él es la noche oscura que la envuelve.
Ella está rodeada de demonios, y él es el peor de todos. Y ha decidido que ella le pertenece.
Pasión, obsesión, posesión. La suya es una historia de peligro, miedo, deseo y los sabores más oscuros del amor.
Una adivina le dijo a Mila que encontraría a un hombre que la dejaría sin aliento... Se calló la parte en la que literalmente Mila corría por su vida.
Habiendo hecho siempre lo que se esperaba de ella, Mila se viste como corresponde, solo sale con universitarios ejemplares y no hace preguntas. Ni sobre las ausencias de su padre ni por qué no le deja poner un pie en su lugar de nacimiento: Rusia.
Asfixiada por las reglas y la falta de respuestas, Mila hace lo que siempre quiso. Sube a un avión con destino a Moscú.
Nunca esperó enamorarse de un hombre en el camino. Uno con tatuajes en las manos y secretos en los ojos.
Pero la venganza es un plato que se sirve mejor frío, y no pasa mucho tiempo hasta que la hace su prisionera. Desafortunadamente, el invierno ruso es el más frío de todos, y Mila pronto descubre que la única forma de escapar intacta es lograr lo imposible: descongelar el corazón de su captor.
DOS PERSONAS QUE NO ESTABAN DESTINADAS A CRUZARSE.
DOS MUNDOS OPUESTOS QUE NO ENCUENTRAN LA FORMA DE ENCAJAR.
Y UNA DECISIÓN QUE LO CAMBIARÁ TODO.
Alastair Everscourt es el chico perfecto, el heredero de una empresa millonaria. Su apellido es un símbolo de poder. Pero un solo paso en falso puede hacer que lo pierda todo.
Cody vive con una cuenta atrás tatuada en la piel. Alguien que intentó matarlo está a punto de salir de prisión, y necesita dinero para desaparecer antes de que sea demasiado tarde.
Alastair siempre ha creído que su mundo estaba bajo control, hasta que Cody aparece para desordenarlo.
Y lo que empieza como un choque inevitable entre dos formas de entender la vida se convierte en un viaje hacia lo más vulnerable de cada uno.
Pero ¿qué harán cuando sus vidas estén en juego?
¿Elegirán destruirse o descubrir si aquello que los une es más fuerte que el odio?
Carlota Ferrer siempre ha vivido entre dos mundos en los que no ha acabado de encajar: la astrofísica y el periodismo. Por eso cuando acepta trabajar en el mismo periódico en el que su padre dejó su legado lo hace con una doble intención. Descubrir la verdad de su familia y encontrar su propia voz. Lo que no imagina es que el universo tiene sus propios planes. Un evento de moda, un cruce de miradas imposible de ignorar y un Big Bang emocional capaz de obligarla a reformular no solo sus teorías sobre el amor.
¿Será capaz de reescribir las leyes de su propio universo?
Sheila Medina construye con pericia una novela de amor con toques de astrofísica con la que se sumerge en el universo STEAM. La teoría del todo o nada es una historia irresistible, llena de frescura, ciencia y buen humor que reivindica con estilo el poder femenino o el valor de las buenas amigas, entre otros temas. Tu próximo core memory literario ya está llegando.
Nora Roberts se pone en la piel de una peligrosa fugitiva con corazón de hierro.
Hace doce años que Liz responde al nombre de Abigail Lowery. Vive sola, acompañada de su perro guardián en una casa a las afueras de un pueblo en Arkansas, permanentemente en alerta. Si la encuentran, esta vez estará preparada.
En una pequeña población donde todos sus habitantes se conocen, las personas reservadas y celosas de su intimidad suelen levantar muchas sospechas, sobre todo si van armadas incluso cuando hacen la compra. Esta actitud de Abigail despertará la desconfianza del apuesto jefe de policía de la zona, que pronto quedará fascinado por su carácter indómito y por la vulnerabilidad que cree entrever en sus ojos.
Cuando la presencia del atractivo agente comienza a ser difícil de eludir, Abigail debe tomar una decisión: huir de allí o enfrentarse de una vez a los Volkov, la familia rusa que años atrás puso precio a su cabeza.
Tristan Caine, el Cazador, no estaba preparado para la llegada de Morana Vitalio. Tras romper una promesa que llevaba defendiendo años, dentro de él se origina una batalla encarnizada entre su futuro y su pasado. La única certeza que tiene es que la vida de Morana aún le pertenece.
A Morana Vitalio, la línea entre enemigos y aliados cada vez le parece más difusa. Su mundo se ha desintegrado ante sus ojos y, ahora, se enfrenta al vacío de lo desconocido en territorio hostil. La única certeza que tiene es que ella es la dueña de su propia vida.
Unidos por un enigma de hace más de veinte años, Tristan y Morana buscan juntos la verdad. Sin embargo, el misterio de las niñas desaparecidas es solo la punta de un gran iceberg.
Quedan muchos esqueletos por desenterrar.
Y se acerca la tormenta.
Tristan Caine, el Cazador, no estaba preparado para la llegada de Morana Vitalio. Tras romper una promesa que llevaba defendiendo años, dentro de él se origina una batalla encarnizada entre su futuro y su pasado. La única certeza que tiene es que la vida de Morana aún le pertenece.
A Morana Vitalio, la línea entre enemigos y aliados cada vez le parece más difusa. Su mundo se ha desintegrado ante sus ojos y, ahora, se enfrenta al vacío de lo desconocido en territorio hostil. La única certeza que tiene es que ella es la dueña de su propia vida.
Unidos por un enigma de hace más de veinte años, Tristan y Morana buscan juntos la verdad. Sin embargo, el misterio de las niñas desaparecidas es solo la punta de un gran iceberg.
Quedan muchos esqueletos por desenterrar.
Y se acerca la tormenta.
Si estás leyendo esto ya sabes cómo va eso de la última carta. Lo conseguiste, yo no tuve la misma suerte. No te sientas culpable porque sé que si hubiera habido la mínima posibilidad de que me salvaras lo habrías hecho.
Necesito una última cosa de ti: deja el ejército y ve a Telluride. Mi hermana pequeña está criando a sus gemnelos sola. Es demasiado independiente y no aceptará ayuda fácilmente, pero ha perdido a nuestra abuela, a nuestros padres y ahora a mi. Es demasiado para una sola persona. No es justo. Y además hay algo más que no sabes que está rompiendo a la familia, así que necesitará más ayuda que nunca. Si yo no estoy significa que no puedo estar por Ella, no puedo ayudarles, pero tú si que puedes, así que te ruego, como mi mejor amigo, que cuides de mi hermana, de mi familia. Por favor no dejes que lo afronte sola.
Beckett,
Si estás leyendo esto ya sabes cómo va eso de la última carta. Lo conseguiste, yo no tuve la misma suerte. No te sientas culpable porque sé que si hubiera habido la mínima posibilidad de que me salvaras lo habrías hecho.
Necesito una última cosa de ti: deja el ejército y ve a Telluride. Mi hermana pequeña está criando a sus gemnelos sola. Es demasiado independiente y no aceptará ayuda fácilmente, pero ha perdido a nuestra abuela, a nuestros padres y ahora a mi. Es demasiado para una sola persona. No es justo. Y además hay algo más que no sabes que está rompiendo a la familia, así que necesitará más ayuda que nunca. Si yo no estoy significa que no puedo estar por Ella, no puedo ayudarles, pero tú si que puedes, así que te ruego, como mi mejor amigo, que cuides de mi hermana, de mi familia. Por favor no dejes que lo afronte sola.
Ryan